Marjaliza confiesa: “En la Comunidad de Madrid, o pagabas o no construías”

Las 13 horas y media de confesión de David Marjaliza apuntan directamente contra el otro gran cabecilla de Púnica, el exdirigente del PP y exconsejero de la Comunidad de Madrid Francisco Granados, y dibujan un escenario político completamente carcomido por la corrupción. Según consta en su declaración ante el instructor de la causa, a la que ha tenido acceso El Confidencial, Marjaliza llegó a admitir que cargos de diferentes partidos se ponían en contacto con él para animarle a presentarse a concursos de adjudicación de suelo público que luego eran amañados a cambio de suculentas comisiones. "En la Comunidad de Madrid, o pagabas o no construías", manifestó el empresario.
Eso es lo que habría ocurrido en el caso de los nuevos desarrollos de Parla (Madrid). Según el constructor de Púnica, “A mí me llamaban los concejales y me decían: '¿Quieres viviendas en este suelo?' Yo decía que sí y me respondían que me apuntara al concurso. Yo me presentaba y me las adjudicaban. En el caso de Parla nos adjudicaron seis o siete parcelas para construir 400 y pico viviendas”.
Marjaliza situó como intermediario para el presunto amaño de las adjudicaciones de suelo en Parla a otro imputado en la causa, el exalcalde socialista de Cartagena José Antonio Alonso, pero también implicó al exalcalde de la localidad madrileña y exsecretario del Partido Socialista regional Tomás Gómez. Según el constructor de Púnica, Gómez habría recibido diferentes dinero por las adjudicaciones para pagar “mítines, banderolas, bebidas…”. “Muchas cosas”, aseguró Marjaliza también en presencia de las fiscales. Llegó a concretar que incluso pagó un mitin de Tomás Gómez en Parla al que fue Felipe González.

Francisco Granados tras su detención. (Efe)
Marjaliza admitió que tenía una influencia decisiva en lo que ocurría en Valdemoro y que su contacto era Francisco Granados, alcalde de ese municipio desde 1999 hasta 2003, cuando dio el salto a la Comunidad de Madrid. Según el acusado en Púnica, Granados le facilitó contactos políticos y aprovechó sus responsabilidades de Gobierno para dirigir los concursos y licitaciones que organizaba el Ejecutivo autonómico madrileño. El sucesor de Granados en el ayuntamiento de Valdemoro, José Miguel Moreno Torres (2003-2011), también fue un estrecho colaborador de la presunta red corrupta.
Los pagos a cambio de esas gestiones se articularon por diferentes vías. Según admitió el constructor, compró dos chalé en Marbella y se los alquiló posteriormente “durante cuatro o cinco años” a Granados y Moreno Torres por 3.000 euros al año, un precio muy inferior al de mercado. Marjaliza aseguró que los políticos abonaron las rentas en la mayoría de los casos mediante transferencia bancaria pero reconoció que el coste era deliberadamente bajo para “agasajarles” y que también les pagó el mobiliario y los electrodomésticos de las viviendas. “Sembrar para recoger”, fue la fórmula que utilizó el empresario para describir esa operación.
Pero Marjaliza también realizó pagos directos de entre 3.000 y 6.000 euros a los políticos corruptos por cada una de las viviendas que le adjudicaban. Aseguró haber pagado mucho más de 400.000 euros a Moreno Torres, por ejemplo, a cambio de que le asignaran parcelas. El dinero se entregaba en efectivo “cuando íbamos a cenar o comíamos, o en cualquier momento”, declaró el empresario.
En la trama también habría participado, según Marjaliza, el exalcalde socialista de Aranjuez, Jesús Dionisio Ballesteros (2003-2011). “Hicimos varias compras de vivienda”, aseguró Marjaliza. El empresario describió una panorama desolador. Afirmó durante su confesión que “el 98% de [los concursos para construir] viviendas protegidas” estaba amañado “con pago a alguien”. El negocio era el resultado de la enorme demanda que existía para acceder a una de esas viviendas.
El dinero siempre se pagaba después de que se produjera la adjudicación. “Sólo nos pasó una vez que pagamos antes, concretamente en Pinto, y luego no se nos adjudicó. Pero después se nos devolvió el dinero”. Marjaliza situó en la dirección de las adjudicaciones de suelo público a los alcaldes de los ayuntamientos implicados en la trama, porque eran los que “tenían influencia” para manipular los concursos. Según el constructor, el encargado de negociar con los políticos las comisiones era José Antonio Alonso. El dinero lo ponía Marjaliza pero supuestamente era el exalcalde de Cartagena el que cerraba los acuerdos con los responsables de los consistorios y también percibía por ello una comisión.
El pago de comisiones era tan generalizado que el empresario tuvo problemas para recordar cómo negociaba los amaños. “Hice muchos regalos, relojes, bolsos...”. confesó. Entre los destinatarios de esos pagos se encontraban, además de los dirigentes de Valdemoro, los gobiernos municipales de “Moraleja de Enmedio, Parla, Collado Villalba..”
Categoría: ACTUALIDAD Martes 17 de Mayo del 2016
