Cospedal, Zoido, Dastis, De la Serna, Nadal y Montserrat, los nuevos ministros de Rajoy

El Rey con Mariano Rajoy durante su jura como presidente del Gobierno

El Rey con Mariano Rajoy durante su jura como presidente del Gobierno

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, el todavía alcalde de Santander, Iñigo de la Serna, y el exalcalde de Sevilla Juan Ignacio Zoido se estrenan en el Gobierno junto con otros tres nombres: Álvaro Nadal, Dolors Montserrat y Alfonso Dastis, según la relación del Ejecutivo que acaba de hacerse pública.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ya ha comunicado al Rey Felipe VI la composición de su nuevo Ejecutivo en una reunión que ambos han celebrado en el despacho del jefe del Estado.

Esta es la composición del nuevo Gobierno

Vicepresidencia, Ministerio de la Presidencia y para las administraciones territoriales

Soraya Sáenz de Santamaría

Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación

Alfonso Dastis Quecedo

Ministerio de Justicia

Rafael Catalá

Ministerio de Defensa

María Dolores de Cospedal

Ministerio de Hacienda y Función Pública

Cristóbal Montoro

Ministerio del Interior

Juan Ignacio Zoido Álbarez

Ministerio de Fomento

Íñigo de la Serna Hernáiz

Ministerio de Educación Cultura, Deporte y Portavoz del Gobierno

Íñigo Méndez de Vigo

Ministerio de Empleo y Seguridad Social

Fátima Báñez García

Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital

Álvaro Nadal Belda

Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente

Isabel garcía Tejerina

Ministerio de Economía, Industria y Competitividad

Luis de Guindos Jurado

Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad

Dolors Montserrat Monstserrat

El hasta ahora titular de Economía, Luis de Guindos, ha sido premiado por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con un macroministerio económico y gestionará también las competencias de Industria.

Según ha informado el Ejecutivo en un comunicado, Rajoy ha confirmado a Cristóbal Montoro al frente de Hacienda y Función Pública y a Fátima Báñez en Empleo y Seguridad Social.

El silencio se impuso ayer como ley en las filas populares, sobre todo entre los que aspiran a seguir en el Gobierno de Rajoy o se ven con oportunidades de formar parte de su Ejecutivo. Si en los últimos días desde los entornos de unos y de otros se hacían circular quinielas y apuestas interesadas, ayer se impuso el mutismo.

Rajoy ha hablado «con mucha gente» en las últimas horas. Con ministros, con algunos de los más señalados en las «quinielas», y con otros miembros de la cúpula popular o dirigentes territoriales de su máxima confianza, como el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.

Ha conversado, entre otros, con la vicepresidenta en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría; con el titular de Hacienda, Cristóbal Montoro; con el titular de Interior, Jorge Fernández, o con la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal. A la primera la dan por fija todas las «quinielas», y del segundo se ha hablado mucho en los últimos días dentro de las especulaciones sobre cómo quedará el área económica en el nuevo Gabinete. Rajoy ha pedido opiniones, y ha hablado para que no haya confusiones en la interpretación de las decisiones que hoy comunicará.

Y más allá de la buena relación personal que les une, Feijóo ha sido un fijo en las apuestas de posibles sucesores de Rajoy. El líder popular le tanteó en la remodelación del partido que hizo tras el varapalo de las elecciones autonómicas y municipales, y es un nombre que volverá a estar ante el Congreso del PP.

Rajoy tiene tres asuntos por resolver: el Gobierno, el partido y el Grupo Parlamentario. Y en el movimiento de piezas ha intentado ser «coherente». En las conversaciones que mantiene con unos y con otros no suele dar información. Escucha, tranquiliza, «da cariño», pero información sobre sus decisiones, «nunca o casi nunca». Los días que se ha tomado desde su investidura entran dentro de la pauta habitual del proceder del presidente del Gobierno. Etapa a etapa, y hasta que no pasa una no entra de lleno a tomar la decisión siguiente. Ahora, a diferencia de 2011, Rajoy tiene además que administrar uno de los procesos que más le incomodan, el de prescindir de colaboradores. En su equipo más próximo sostienen que al líder del PP le cuesta mucho, «por carácter», tomar decisiones que afectan a las personas. «Es un mal trago», que en 2011 no tuvo que resolver porque todos eran nuevos fichajes. En la elección de su equipo premia lealtades y no es muy proclive a los cambios ni a jugar con los golpes de efecto.

Hasta que confirmó que no anunciaría durante el fin de semana a su nuevo Gobierno la impresión mayoritaria era que el nuevo Gabinete sería de continuidad, con ajustes, pero limitados. Luego ha ido tomando forma la idea de que habría cambios en la estructura, dentro del objetivo de apuntalar una estructura política, de gestión y con capacidad de diálogo. Y en la que fueran limadas las aristas que pudieran resultar más difíciles de mantener en la interlocución con la oposición, sobre todo con el PSOE y con Ciudadanos. La minoría parlamentaria le obliga a afrontar esta etapa con otra actitud y teniendo muy presente sus límites. Rajoy fue ministro de Administraciones Públicas en el Gobierno de Aznar del 96, sin mayoría absoluta, y tiene experiencia en la negociación, según recuerdan fuentes populares. No se dejará gobernar, pero sabe que tiene que gobernar contando cada día con el Parlamento. Y hoy hará el primer gesto a sus potenciales socios de legislatura. «No será un Gobierno a medida del PSOE y de Ciudadanos, pero sí para negociar con ellos».

Fuente: http://ow.ly/26M3305PjZR
 

Categoría: ACTUALIDAD Jueves 3 de Noviembre del 2016