El PSOE busca consolidar su estrategia con figuras castigadas por Sánchez

Desde que Pedro Sánchez fue forzado a dimitir el pasado 1 de octubre, y la gestora presidida por Javier Fernández asumió las riendas del PSOE, han vuelto a desfilar por Ferraz algunos dirigentes, cuadros y asesores que hacía meses, cuando no años, que no pisaban por allí. La gestora es una dirección temporal e interina muy reducida respecto a la habitual ejecutiva federal: son apenas diez miembros, frente a los 35 que componían la última cúpula de Sánchez. Además, se trata de un aparato con muy poco equipo a su alrededor. Pero el trabajo es el de siempre, o mayor, ante la cantidad de frentes abiertos que tiene en estos momentos la gestora. Y, encima, la mayoría de sus miembros apenas pueden pasar algún día a la semana en Ferraz, debido a sus respectivos cargos territoriales: Javier Fernández preside Asturias y es diputado en su Junta General; el portavoz de la gestora, Mario Jiménez, ejerce esta misma función en el grupo socialista del Parlamento andaluz; y su adjunta, Ascensión Godoy, es también secretaria de organización del PSOE de Extremadura, además de diputada regional.
Así las cosas, la gestora ha iniciado un proceso acelerado de recuperación de dirigentes para consolidar su estrategia en uno de los peores momentos históricos del PSOE. Se trata de dirigentes, eso sí, que en muchos casos fueron apartados, defenestrados o ninguneados durante la etapa de Pedro Sánchez y que ahora están dispuestos a “echar una mano” al nuevo equipo transitorio de Ferraz. “Esto no es Cuéntame. No se trata de un revival, ni del retorno de figuras del pasado, ni la mayoría pensamos en volver a la primera línea política. Simplemente, estamos dispuestos a echar una mano”, dice uno de ellos. Algunas de las recuperaciones más visibles ya se produjeron en el último comité federal del PSOE tras la salida de Sánchez, cuando José Blanco –exportavoz del Gobierno, exministro de Fomento y exvicesecretario general del PSOE– asumió la presidencia del máximo órgano del partido entre congresos; o Elena Valenciano –también exvicesecretaria general del PSOE– fue la encargada de exponer la resolución en favor de la abstención a Mariano Rajoy que fue aprobada. Ambos son ahora eurodiputados y su ambición política, no obstante, es seguir desarrollando su trabajo en Bruselas. El también exministro Ramón Jáuregui asumió por su parte la presidencia y portavocía del PSOE en el Parlamento Europeo. Son, en todos los casos, dirigentes con mucha experiencia y recorrido, pero además caras muy conocidas, por lo que la gestora también está recurriendo a ellos para la proyección pública del PSOE en esta etapa de transición hasta un congreso federal que elija a un nuevo líder del partido y tras el traumático giro que supuso facilitar la investidura de Mariano Rajoy.
Uno de los últimos fichajes de la gestora es el economista Valeriano Gómez, que fue el último ministro de Trabajo con Zapatero. Tras la salida de Pedro Sánchez de Ferraz, y también de su gurú económico Jordi Sevilla, la gestora ha recurrido a Gómez para que vuelva a asesorar al PSOE ante dos cuestiones cruciales en esta nueva legislatura, como son las políticas de empleo y la reforma de sistema de pensiones. Además, el exministro actuará como interlocutor con los sectores económicos y los agentes sociales, y contará también con la colaboración del joven eurodiputado asturiano Jonás Fernández.
Entre tanto, se prepara ya una reestructuración en el grupo parlamentario socialista en el Congreso, donde algunos dirigentes del nuevo mando del PSOE aprecian “carencias muy notables” tras la etapa de Sánchez. El presidente y portavoz seguirá siendo Antonio Hernando, pero según lo previsto sólo hasta el próximo congreso federal del PSOE. Y a su lado sigue otra diputada en alza, Isabel Rodríguez, que fue portavoz del gobierno de Castilla-La Mancha con José María Barreda. En la reordenación de funciones del grupo está previsto que Eduardo Madina y Soraya Rodríguez recobren el protagonismo perdido durante la etapa de Sánchez. Ambos ya fueron secretario general y portavoz, respectivamente, del grupo parlamentario. Pero se han pasado los dos últimos años apartados de la primera línea debido a su discrepancia política y personal con Sánchez.
Todos ellos serán por tanto piezas fundamentales para un PSOE todavía desgarrado, muy fracturado y en transición hacia su próximo congreso federal que se celebrará, según lo previsto, antes del verano del año que viene. Un “plazo razonable”, según el nuevo mando de Ferraz, para rebajar la confrontación interna en el partido tras la salida de Sánchez, rediseñar y consolidar la estrategia, volver a activar al grupo parlamentario, sellar un nuevo marco de relación con el PSC y abordar un debate teórico y programático que renueve y actualice las conclusiones de la conferencia política del 2013, aún con Alfredo Pérez Rubalcaba al frente del PSOE. Trabajo por tanto no falta, en medio de la tormenta socialista.
Fuente: http://ow.ly/bk2u305V98r
Categoría: ACTUALIDAD Lunes 7 de Noviembre del 2016
