Un atropello masivo en Berlín desata la psicosis terrorista en Alemania

Corrían las ocho de la tarde en Berlín cuando un camión de transporte oscuro con matrícula de Polonia se empotraba este lunes contra un lateral de un mercadillo navideño en la concurrida y emblemática Breidscheidplatz, en la parte occidental de la capital alemana, uno de los centros neurálgicos más visitados por locales y turistas en la ciudad.
Tras primeras informaciones contradictorias sobre uno o dos muertos, la policía berlinesa confirmaba el fallecimiento de al menos 12 personas y que 48 habían resultado heridas, algunas de ellas de gravedad. Algunos de esos heridos se debatían entre la vida y la muerte horas después del atropello.
Vídeos grabados con teléfonos móviles minutos después del suceso y publicados en las redes sociales mostraban un escenario caótico con heridos en el suelo, casetas navideñas destrozadas, carreras y gritos de los transeúntes. La zona comercial, muy visitada durante todo el año y aún más durante estas fechas festivas, se había convertido en un escenario que recordaba a otros ataques terroristas sufridos recientemente en suelo europeo.
La británica Emma Rushton visitaba Berlín por primera vez y se dirigió al mercado para disfrutar del ambiente navideño. "La gente estaba bebiendo. Había villancicos, luces de Navidad. Era tan festivo, y de repente todo ese horror delante tuyo", ha explicado a la BBC, todavía conmocionada. "Estábamos esperando, mirando las luces y esperando para volver al hotel cuando escuchamos un potente impacto. Miramos alrededor y vimos cómo un autobús tumbaba las luces y cómo las casetas delante nuestro... estaban totalmente aplastadas", relató.
"Eran alrededor de las ocho, y si nos hubiésemos ido dos minutos antes habríamos estado justo en su camino", dijo Rushton. "Para volver a neustro hotel tuvimos que caminar por en medio de la carnicería que se había formado, y vi a gente sujetándose la cabeza. Había un par de personas en posición de recuperación [tras un accidente]. Había cristales y madera por todas partes", comentó.
Otro turista británico, Mike Fox, ha explicado cómo se salvó por muy poco de ser arrollado: "El enorme camión entró cuando nos estábamos yendo. Nos pasó al lado a mí y a mi novia. Creo que me pasó a tres metros, y a ella a cinco", ha declarado a la BBC. "Vi aun tipo a quien se llevaban con la cara cubierta de sangre. Ayudé a varias otras personas a levantar el lateral de una de las casetas para que pudiesen sacar a otros dos de debajo", ha relatado.
Según fuentes policiales, el camión, procedente de la parte occidental de la plaza, recorrió entre unos 50 y 80 metros a alta velocidad llevándose por delante a visitantes y puestos del mercadillo. La Policía no tardó en lanzar la tesis del atentado terrorista, pero sin llegar a confirmarla. Medios y testigos apuntaban que el conductor del vehículo condujo muy probablemente de manera intencionada contra la masa de gente por la maniobra que dibujó el camión. Las comparaciones con el atentado yihadista de Niza el pasado julio, en el que murieron 86 personas y que fue reivindicado por el Estado Islámico, no se hicieron esperar.
Después de trasladar a los heridos a diversos hospitales de la capital alemana, fuerzas de seguridad y bomberos desalojaron y acordonaron la zona para comenzar con las pesquisas.
Un sospechoso detenido
Horas después del atropello, la Policía confirmó el hallazgo de un muerto en el asiento del copiloto, un hombre de nacionalidad polaca, y también la detención de un sospechoso que podría tratarse del otro ocupante de la cabina del camión. Citando a círculos de las fuerzas de seguridad, algunos medios locales apuntaban que el detenido podría ser un ciudadano afgano o paquistaní que habría entrado como refugiado en Alemania el pasado mes de enero o febrero. No obstante, todas esas informaciones, sin confirmación oficial, no son aún más que meras especulaciones.
Según informaban al filo de la medianoche diversos medios de comunicación alemanes (entre ellos, el canal internacional Deutsche Welle) que habían conseguido hablar con la empresa de transporte polaca a la que pertenece el vehículo, el camión iba pilotado por una sola persona y tanto sus familiares como sus colegas de trabajo perdieron el contacto con el conductor a media tarde del lunes.

Las autoridades ya investigan si se trata de un atentado terrorista o no. (EFE)
La policía berlinesa informaba a través de Twitter sobre la posibilidad de que el camión hubiese sido robado ante una obra en Polonia, pero también sin llegar a confirmar tal extremo. Así las cosas, en la madrugada de este lunes, las incertidumbres sobre el atropello masivo de Berlín eran mayores que cualquier posible certeza sobre lo sucedido.
Las autoridades, que han ofrecido la información a cuentagotas, pidieron a la población que no acudiese al lugar de los hechos, que se quedase a ser posible en casa y que enviase fotos y vídeos que pudiesen servir de pistas a la policía de Berlín. El ministro de Justicia alemán, Heiko Maas, confirmaba a través de su cuenta de Twitter que la Fiscalía Federal de Karlsruhe asumía las investigaciones sobre el posible ataque. Y el ministro de Interior germano, Thomas de Mazière, prefería no utilizar la palabra 'atentado' en una entrevista con la televisión pública alemana, aunque dejaba entrever que todo apuntaba a un trasfondo terrorista.
Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, se limitaba a expresar el pésame a través de su portavoz: “Lloramos a los muertos y esperamos que se pueda auxiliar a los muchos heridos”, tuiteaba Steffen Seibert, quien también pedía a la ciudadanía que no difundiese especulaciones ni rumores a través de las redes sociales.
Asimismo, la Casa Blanca lamentaba el terrible suceso, al que calicó como "aparente ataque terrorista". También el ministro del Interior de España, Juan Ignacio Zoido, hizo llegar sus condolencias a las autoridades alemanas.
Instrumentalización de la extrema derecha
En un país atenazado por una amenaza terrorista yihadista que de momento no ha llegado a golpearlo de la manera que ha tenido que sufrir Francia, la posibilidad de que el atropello de Berlín se tratase de un atentado no tardó en ser utilizada por algunos miembros de la ascendente extrema derecha de Alternativa para Alemania (AfD): el eurodiputado de AfD Marcus Pretzell, por ejemplo, tuiteaba poco después del atropello: “¿Cuándo devolverá el golpe el Estado de derecho alemán? ¿Cuándo cesará esta maldita hipocresía? Estos son muertos de Merkel”.
La extrema derecha alemana, con una creciente proyección electoral y representantes en 10 estados federados del país, no ha dudado en instrumentalizar políticamente cada uno de los atentados yihadistas sufridos en Europa durante los últimos tiempos para erosionar a la canciller Merkel por su política de acogida de refugiados y su decisión de no cerrar las fronteras, tal y como piden AfD y otras fuerzas de la extrema derecha.
La policía germana ha llevado a cabo numerosas detenciones y operaciones en los últimos meses contra supuestos círculos yihadistas, presuntamente preparados para atentar en el país. Las autoridades habían advertido precisamente de que los mercadillos de Navidad eran posibles objetivos de células yihadistas. No en vano, el Ministerio de Interior alemán no ha dudado en advertir en numerosas ocasiones que Alemania se encuentra en un alto nivel de alerta ante posibles atentados terroristas.

Vista general donde sucedió el ataque en Berlín. (Reuters)
Con todo, las autoridades alemanas prefieren ser muy cautas antes de confirmar la autoría de cualquier posible ataque. Ello tiene muy probablemente que ver con los antecedentes recientes: el verano pasado, un tiroteo en Múnich, que fue presentado rápidamente por medios de comunicación y redes sociales como un ataque de corte yihadista consumado, acabó descubriéndose como la obra de un joven nacido y crecido en Alemania con graves trastornos mentales.
Sea como sea, las medidas de seguridad, aunque más estrictas que en años anteriores, tampoco destacaban durante las últimas semanas en las calles ni en los típicos mercadillos navideños de Berlín. En la capital alemana se respiraba el ambiente distendido propio de finales de diciembre, sin atisbo alguno de que el país se encuentre en estado de máxima alerta por amenaza terrorista, tal y como ha confirmado el Ministerio de Interior por activa y por pasiva.
Este martes, sobre la una de la tarde, las autoridades berlinesas tienen previsto celebrar una rueda de prensa para ofrecer los detalles de la investigación de lo ocurrido, confirmar si el atropello se trató efectivamente de un atentado terrorista e informar de la posible autoría. Mientras, la incertidumbre sobre la seguridad y la psicosis terrorista en las calles de Alemania son mayores que nunca.
Fuente: http://ow.ly/DtIe307i224
Categoría: ACTUALIDAD Martes 20 de Diciembre del 2016


