4 formas de deshacerse de la acidez estomacal sin tomar medicamentos

Un calor desagradable sube por tu aparato digestivo y te fastidia el día. Si no sabes bien por qué pasa o cómo evitarlo, este artículo puede ayudarte

Foto: El cáncer de estómago es el sexto más frecuente en España. (iStock)

El cáncer de estómago es el sexto más frecuente en España. (iStock)

En muchas ocasiones, la acidez (o más gráficamente, el ardor) de estómago viene de un problema muy común y a la vez bastante desconocido: el reflujo gastroesofágico. Los alimentos, tras llegar al vientre, vuelven a fluir hacia arriba, porque la válvula que los separa del esófago no se cierra bien.

Aunque pueda sonar a síntoma pasajero -casi todo el mundo sabe cómo es un amago de regurgitación de cuando en cuando- es una enfermedad crónica, y los que la padecen pueden tener verdaderos problemas, por una insuficiencia del esfínter esofágico interior, una relajación transitoria del mismo, una hernia de hiato o una alteración en la expulsión del reflujo desde el esófago.

Sin duda la mejor estrategia para eliminar la acidez cuando está en sus primeras etapas es dar un paseo

En España, según la Sociedad Española de Patología Digestiva, el 16% de la población sufre esta enfermedad y alrededor del 40% la sufrirá en algún momento de su vida. La buena noticia es que nueve de cada diez casos responden bien al tratamiento con medicamentos (omeprazol, lansoprazol, pantoprazol, rabeprazol y esomeprazol, entre otros), y que adelgazar y no saciarse es una ayuda casi siempre. Nosotros te proponemos que los dejes de lado y lo corrijas sin ellos.

Solucionarlo cuanto antes

El reflujo se produce cuando el ácido del estómago regresa hacia el esófago, el tubo que transporta la comida desde la boca hacia el estómago, porque es incapaz de descomponer los alimentos digeridos. En consecuencia, tu estómago empieza a tronar y sientes una constante presión en el abdomen que prácticamente te impide mantenerte erguido.

Un problema que de darse a menudo podría desembocar en la enfermedad por reflujo y que debemos tratar cuanto antes, porque si se mantiene en el tiempo puede terminar dañando la zona afectada hasta el punto de desarrollar cáncer de esófago. A menudo se desencadena por el consumo de alimentos ácidos como el alcohol, el café o las comidas picantes. Sus ácidos se juntan con los propios del estómago y se genera una mezcla tan potente que se devuelve de nuevo al esófago.

Foto: iStock.

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Y cómo no, las masivas comilonas propias de estas fechas también tienen mucho que ver: “Comer en exceso también puede provocar ardor: cuando comemos demasiado hasta llenarnos, el contenido del estómago presiona contra el esfínter esofágico, lo que puede causar que la mezcla de ácidos se filtre a través del mismo”, explica el doctor Patrick Hyatt.

Dar un paseo

"Caminar sin duda es la mejor estrategia para eliminar la acidez cuando está en sus primeras etapas", según Abraham Khan, gastroenterólogo de NYU Langone Health. Cuando antes puedas comenzar a caminar, mejor será. Solo necesitas de 10 a 15 minutos. El movimiento ayuda a la digestión, lo que significa que el estómago se vaciará más rápido que si te tumbes en el sofá tras las comidas. Sentarse puede empeorar la acidez gástrica, ya que crea presión en el órgano y puede hacer que el ácido suba.

La postura al dormir puede ser otra de las causas del reflujo. Si quieres evitarlo, debes dormir sobre el lado izquierdo

Además, un estudio de Harvard asegura que los beneficios de caminar, como ocurre con otras formas de ejercicio moderado, son básicamente aquellos que rebajan el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Dicho de otra forma, ayuda a prevenir el colesterol, la tensión alta, diabetes, obesidad, y mejora los niveles de estrés. No solo eso, una investigación publicada en 'Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention' concluyó que las mujeres que andan como mínimo siete horas a la semana tenían un 14% menos de probabilidades de desarrollar cáncer de mama mientras que otro estudio demostró que los hombres que sufrían cáncer de próstata y caminaban al menos tres horas a la semana podían reducir el riesgo de que este reapareciera.

Desabróchate el cinturón

La ropa provoca presiones innecesarias. Incluso un cinturón apretado puede ser crucial para cambiar la presión abdominal. Es sorprendente lo poco que se necesita para reducir la presión. Empieza a buscar excusas cuando tengas compromisos familiares y utiliza ropa cómoda.

Además, a la hora de dormir es importante evitar aquellos pijamas que sean demasiado apretados o que puedan oprimir el abdomen. Cuanta menos presión tengamos sobre el estómago, mejor.

Nada de gimnasio

Hay una condición llamada "reflujo inducido por el ejercicio" se produce cuando un entrenamiento provoca síntomas de acidez estomacal. Eso puede suceder porque el ejercicio enérgico de cualquier tipo (cardio, HIIT, ejercicios de fuerza) puede causar que el estómago lleno empuje la comida y el ácido hacia abajo, según el doctor Khan. Por lo tanto, reprograma tu ejercicio intenso para el día siguiente y haz que tu actividad física sea agradable. Pasear tranquilamente será perfecto.

Nada de siestas. (iStock)

Nada de siestas. (iStock)

No duermas siesta

La postura al dormir puede ser otra de las causas del reflujo. Si quieres evitarlo, debes dormir sobre el lado izquierdo, ya que favorece el vaciado estomacal y puede ayudarte a evitar la acidez. También se recomienda dormir con el cabecero de la cama elevado unos 15 centímetros, pero evitar usar más almohadas para ello, pues provocan más presión sobre nuestro órgano. Hay que elevar las patas de la cama del lado de la cabeza para adoptar una postura diagonal, pero estirada. Esta medida evita que el contenido del estómago pase al esófago y aparezca la acidez.

Fuente: http://ow.ly/8U2s30gY0c0 

Categoría: SALUD Sábado 2 de Diciembre del 2017