Si quieres tener una sonrisa blanca, evita estos alimentos

  • La acidez de nuestra saliva está determinada por un valor de pH que habitualmente se sitúa alrededor de 6.5

Si quieres tener una sonrisa blanca, evita estos alimentos

No vamos a negar a estas alturas que los dulces y las caries no son buenos amigos. Sin embargo, en la relación entre alimentación y salud dental, el azúcar no desempeña el papel protagonista: se trata de otro mito.

En esa línea ha insistido recientemente el mediático odontólogo Mark Burhenne, creador de Ask the Dentist, que explica por qué el ácido y no el azúcar es el causante de la caries dental. “Cuando comes algo con azúcar, las bacterias que residen de forma natural en la boca también consumen este azúcar. Los productos que excretan las bacterias cuando comemos son ácidos, y eso es lo que daña nuestra dentadura. El ácido descalcifica o desmineraliza el esmalte de los dientes al eliminar su estructura y originar decaimiento”.

La acidez de nuestra saliva está determinada por un valor de pH que habitualmente se sitúa alrededor de 6.5, una cifra saludable para nuestros dientes. Cuando el pH de nuestra boca llega a 5.5 o menos, el esmalte comienza a disolverse. Por ello, y aunque no sea el único factor que interviene en su deterioro –la frecuencia y el tiempo que permanecen en la boca son también parte de la ecuación–, evitar alimentos y bebidas que tienen un pH inferior a 5.5 es primordial para nuestros dientes. Estos son algunos de ellos.

- Galletas saladas: las galletas saladas son peores para nuestra boca que un caramelo porque son altamente fermentadas y procesadas con almidón. Contienen ingredientes genéticamente modificados, aumentando el índice glucémico y haciendo que los alimentos sean más cariogénicos.

- Caramelos para la tos: un remedio que puede tener efectos secundarios. Y es que, cuando se trata de la formación de cavidades, los mejores dulces son los que se comen de una vez, exponiendo el azúcar y los ácidos el menor tiempo posible a nuestros dientes.

- Lima y limón: son los ácidos por excelencia y aquellos que tienen un pH más bajo. A pesar de los efectos beneficios que puedan tener en nuestro organismo, es un hecho que su abuso es perjudicial para nuestra dentadura. Bebidas con sabor a limón, como el té helado o el Nestea, pueden ser muy peligrosas por su efecto adictivo.

- Pomelo: aunque popularmente se piensa que es un gran desayuno tanto entero como en zumo, es otra fruta con gran cantidad de acido. El ácido no solo disuelve el esmalte, sino que elimina los niveles de calcio de nuestro cuerpo. En el caso de las frutas descalcificantes, aunque su consumo es beneficioso en otros aspectos la indicación es clara: no abusar.

- Fruta seca: la fruta desecada no es fruta, por varios motivos. Elimina toda el agua, sus azúcares naturales se concentran extremadamente y actúa sobre nuestra boca como un caramelo pegajoso, que se aferra a nuestros dientes causando bacterias y azúcares.

- Café: pocas bebidas se salvan de la quema y el café no es una de ellas. Los ácidos tánicos que se encuentran de forma natural en el café ayudan a descomponer el esmalte dental. En una bebida con tendencia a saborearse como esta, cuanto más tiempo permanezca en la boca peores serán sus efectos. La solución es tan eficaz como impopular para el purista: reducirlo con crema.

- Refrescos light: Los refrescos dietéticos son realmente mucho peores para nuestra salud dental que los normales. Al expulsar el azúcar, hay una cierta acidez que se pierde y que es recuperada con ácido fosfórico, algo que puede agregar sabor pero también ayudar a disolver el calcio que se encuentra en el esmalte de los dientes.

Evitar por completo estos alimentos y bebidas no es necesario. La moderación, como siempre, es la clave. Y seguir algunos trucos, como ingerir rápidamente los alimentos, tomar con pajita las bebidas para evitar el contacto con los dientes o enjuagarse inmediatamente la boca para eliminar el ácido nos ayudará a preservar nuestra salud dental. Y es que, aunque se trate del tejido más duro del cuerpo humano, el esmalte dental es a la vez sumamente delicado.

Fuente: http://ow.ly/4KAq30hMVDs

Categoría: SALUD Lunes 15 de Enero del 2018