Así es el TSS, una enfermedad que se asocia al uso de tampones

  • La modelo Lauren Wasser contrajo el síndrome cuando tenía 24 años, perdió una pierna y se enfrenta a la amputación de la otra

Así es el TSS, una enfermedad que se asocia al uso de tampones

Lauren Wasser tenía solo 24 años cuando -en 2012- contrajo el síndrome del shock tóxico (TSS), que la tuvo en coma durante una semana y provocó que le amputasen una pierna. Ahora, cinco años después, ha anunciado que perderá la otra.

“Mi pie izquierdo tiene una úlcera abierta, sin talón y sin dedos. Estoy sufriendo un dolor insoportable a diario. En unos meses, inevitablemente me amputarán la otra pierna y no hay nada que pueda hacer al respecto. Pero lo que puedo hacer es ayudar a asegurarme de que esto no le pase a los demás”, explicó la modelo a la revista InStyle.

La intención de Lauren al hacer pública su enfermedad es la de concienciar de la forma en la que se puede contraer esta enfermedad, que en su caso fue por el uso de tampones. Sin embargo, no hay que hacer saltar las alarmas: a pesar de que “los primeros casos del síndrome de shock tóxico afectaban a mujeres que estaban utilizando tampones durante sus períodos menstruales, hoy en día menos de la mitad de los casos están asociados al uso de tampones”, afirma la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU.

La primera vez que se habló de esta enfermedad fue durante la década de los años 20, sin embargo fue entre 1979 y 1980 que se declaró como un verdadero riesgo para la salud de las mujeres en edad reproductiva por el alto número de casos que se reportaron entonces.

Según un estudio de la Universidad de California, Berkeley, los estudios epidemiológicos, clínicos y de laboratorio que se realizaron por el aumento de casos durante estos dos años determinaron una relación entre los tampones de alta absorción y el TSS.

Sin embargo, el síndrome, que está causado por una toxina producida por bacterias estafilococos, también se puede ocurrir por la infección de heridas cutáneas, quemaduras o después de una cirugía. Por lo tanto, pueden darse casos tanto en mujeres en edad reproductiva como en niños, hombres o mujeres posmenopáusicas.

Síntomas y tratamiento

Si se observan síntomas ha de tratarse lo antes posible, entre los que destacan:

- Fiebre alta de forma súbita

- Vómitos

- Mareos o desmayos

- Dolor muscular

- Dolor de garganta

- Diarrea

- Convulsiones

- Presión arterial baja

- Fallo hepático y renal

- Irritaciones cutáneas similares a quemaduras solares. En estados avanzados, esto puede derivar en descamación de la piel en plantas de manos y pies.

No existen pruebas específicas para diagnosticar esta enfermedad. En caso de padecerla, el tratamiento consistirá en la extracción inmediata de cualquier material extraño, como pueden ser los tampones, el drenado de la infección y combatirla con distintos métodos: antibióticos, diálisis, líquidos intravenosos y otros medicamentos que determinará el especialista.

Las marcas de tampones

Los fabricantes de productos de higiene femenina advierten de que si aparece cualquiera de los síntomas antes descritos -tanto durante como pocos días después de la menstruación-, se debe retirar el tampón inmediatamente y acudir a un médico. También aconsejan que para ‘reducir al mínimo el riesgo’, se usen los tampones de mínima absorción y se cambie el tampón cada 4-8 horas, aunque si lo que quieres es eliminarlo por completo, recomiendan directamente ‘no usarlos’.

Hasta hace unos años se desconocía la composición exacta de los tampones, puesto que los fabricantes no estaban obligados a revelarlo. No obstante, en 2015 debido a la presión de las consumidoras de EEUU a consecuencia de la muerte de una niña británica por el síndrome, Tampax fue la primera marca que accedió a revelar de qué estaban hechos (rayón, algodón, perfume, poliéster).

Por su parte, en marzo de 2016, la revista francesa 60 Millions publicó una lista de 11 marcas de tampones y compresas, donde se habían encontrado rastros de dioxinas, pesticidas, insecticidas y productos derivados halogenados. En una de estas, cuyos tampones son de algodón orgánico, se encontró glifosato, un herbicida que ha sido clasificado por la Organización Mundial de la Salud como “probablemente cancerígeno para los seres humanos”. De hecho, incluso los tampones 100% algodón tienen los mismos riesgos que los demás.

Fuente: http://ow.ly/wF2430hSlru

Categoría: SALUD Viernes 19 de Enero del 2018