Los abandonos de carreras musicales se multiplican con el bachillerato
El alumnado de los conservatorios de Educación cae de 727 a 424 de 1º a 6º curso. Los docentes dicen que en un alto porcentaje es por la carga lectiva
ELISA ÁLVAREZSantiago / La Voz, 05 de abril de 2015. Actualizado a las 05:00 h. 5
Dieciséis o diecisiete años de edad. Bachillerato, una etapa post obligatoria en la que las exigencias académicas se elevan. Treinta y dos horas lectivas semanales. Un número nada desdeñable de horas de estudio y tareas escolares. Es la realidad del alumnado de bachillerato. Pero a esta carga de trabajo se suman ocho horas lectivas más a la semana y otras tantas de trabajo en casa, para aquellos estudiantes que compaginen las enseñanzas de régimen general con los estudios oficiales de música. El resultado es un elevado porcentaje de abandonos en los últimos cursos de estas titulaciones, justo los que coinciden con el bachillerato.
Esta realidad puede extenderse al alumnado de otras enseñanzas de régimen especial, como danza o teatro. «Poden chegar a ter 50 horas de clase semanal. Se iso se traduce ao mundo laboral falaríamos case de escravitude», explicaba Maximino Zumalave, coordinador de la sección de Música y Artes en el Consello da Cultura Galega durante una jornada en la que el CCG abordó precisamente este problema. Las cifras hablan por sí mismas. Los alumnos de conservatorio suelen acceder a las enseñanzas profesionales en torno a los 12 años -hay una etapa elemental no reglada de cuatro cursos a la que no puede accederse antes de los ocho-. Eso quiere decir que los últimos cursos, quinto y sexto, acaban coincidiendo con el bachillerato, a los 17 o 18 años. Según los datos de matrícula de los conservatorios de la Consellería de Educación, en piano había 169 alumnos en primero. En sexto eran 98. En flauta travesera eran 47 en primero, 22 en sexto; en guitarra pasan de 57 a 28. En total, había en estos conservatorios 727 alumnos en el primer curso de instrumento en grado profesional, y en sexto 424, más de un 40 % menos.
Esta deserción de los estudios musicales ¿puede achacarse únicamente a la presión que supone para los alumnos la etapa del bachillerato e incluso la segunda etapa de la ESO? No en todos los casos, «pero con toda seguridade un alto porcentaxe abandona por non poder compaxinar estes dous tipos de estudos, ambos oficiais», dice Luís Costa, director del Conservatorio de Pontevedra. «Son adolescentes, co que iso supón, teñen un nivel de esixencia enorme e se moitos non abandonan é porque fan un esforzo tremendo. Son uns heroes», explica este director. Porque a la carga lectiva y las horas de preparación se suman también los desplazamientos entre los dos centros educativos varios días por semana.
Convalidaciones
El actual sistema permite convalidar alguna materia entre las enseñanzas obligatorias y post obligatorias y los estudios musicales, siempre que se trate del grado profesional, pero apenas reducen la carga lectiva del alumno. En secundaria sería una materia por curso, mientras que en bachillerato pueden convalidarse dos de especialidad e incluso una tercera optativa, pero en este último caso no es un proceso automático, y además el centro tiene que ofertar esta asignatura, lo que no siempre ocurre.
Esta sobrecarga lectiva de los chavales de quince y dieciséis años no es inevitable. Entre los años 2008 y 2010 se realizó una experiencia en varios conservatorios gallegos a los que acudían los profesores de secundaria para dar las materias troncales del bachillerato en estos centros, con lo que se evitaban no solo desplazamientos sino que las enseñanzas estaban totalmente integradas.
Otros países, apunta Costas, como Finlandia o Portugal, han desarrollado un modelo de centros para que los alumnos hagan todos sus estudios en el mismo espacio. De hecho, en España la LOE permitía la creación de los centros integrados en los que se imparte, además de la música, la primaria, secundaria y bachillerato. Ya la Logse se anticipó, recogiendo en esta ley orgánica la necesidad de facilitar la simultaneidad de estudios, bien con las validaciones o con estos centros integrados. En la práctica, sin embargo, no tuvieron una repercusión efectiva.
En la jornada del Consello da Cultura, titulada Os currículos escolares nos novos plans de estudos: música e artes escénicas, se planteó la necesidad de fusionar materias y convertir las enseñanzas en un proyecto, «¿por que impartir de xeito separado música, matemáticas, ximnasia a francés? ¿Non sería máis cómodo dar matemáticas en francés e ximnasia con música?», planteó el profesor Víctor Pliego. Lo que tienen claro los expertos es que hay soluciones «e haberá que buscalas, porque hai casos de rapaces que sofren caída de cabelo», concluye Costas.
Categoría: CULTURA Miércoles 8 de Abril del 2015

