Natalia Tena: "A los 27 años tomé conciencia de que podía morir y decidí dejar de postergar mis sueños"

Vive en un barco, canta y es la salvaje de 'Juego de tronos'. Apasionada y locuaz, esta actriz de alma española y vida londinense, nos deja sin aliento en 'Refugiados', la serie más ambiciosa de la televisión europea.
Encandiló al mismísimo George R.R. Martin, creador de Juego de tronos, quien tras ver su audición pensó que debía hacer más interesante el personaje para que pudiera igualar a la fantástica actriz que lo interpreta. Por eso, los más de 15 millones de seguidores de la serie la tienen bien localizada. Sin embargo, en España, Natalia Tena había pasado casi desapercibida hasta que el año pasado acudió al Festival de Málaga, donde consiguió hacerse con el premio a la mejor actriz. Fue entonces cuando muchos descubrieron que la salvaje Osha de 'Juego de tronos', la bruja Nymphadora Tonks de 'Harry Potter', y la protagonista de la película 10.000 km, con la que estuvo nominada al Goya a la mejor actriz revelación, tenía pasaporte español.
Natalia nació y creció en Londres, pero el país natal de sus padres le dio, además de una nacionalidad, un largo listado de expresiones y muletillas "¿No sabes?", "¡Qué fuerte!", "Muy heavy" que no enseñan en las academias de idiomas. Las usa en una conversación cercana, sin divismos: "A las seis he dicho: ¡Ya está bien!". Y he salido a correr durante una hora por Majadahonda (Madrid), que es donde vive mi tía y me quedo cuando vengo. Y es que Natalia Tena es una especie de torbellino repleto de energía que habla a la velocidad del rayo.
Está en Madrid para presentar la primera coproducción de la BBC en Europa, 'Refugiados', rodada en Rascafría en inglés, con reparto mayoritariamente británico y bajo la batuta de Bambú Producciones. Un proyecto que se emite en la Sexta y pronto llegará a las televisiones de medio mundo.
Mujerhoy. ¿Qué le sedujo de Refugiados?
Natalia Tena. Primero, su planteamiento: 3.000 millones de personas del futuro viajan al presente huyendo de un desastre global. ¿Cómo le afecta eso a un pueblo? ¿Cómo intenta asimilarlo cada vecino? Además, se trata de un movimiento migratorio donde hay un ellos y un nosotros, algo que suena terrible, pero ocurre. Con el añadido de que son nuestro futuro, y eso plantea un conflicto porque son parte de nuestra familia.
- MH: Una de las reglas que deben cumplir los refugiados es no relacionarse con sus familias. ¿Podría usted cumplirla?
- NT: Yo soy muy familiar, aunque veo a mis dos familias menos de lo que quisiera. Creo que todos tenemos una familia biológica y otra que elegimos, que en mi caso son los miembros de mi banda y mis amigos más cercanos. Cuando tenía 10 años decidí ir a una escuela interna y en un internado la gente con la que creces son como tus hermanos, se crean vínculos muy fuertes.
- MH: El internado del que habla, Bedales School, es el mismo en el que estudiaron actores como Minnie Driver, Lily Allen, Daniel Day-Lewis...
- NT: Sí, hay unos cuantos actores y cantantes que han salido de allí, porque es una escuela donde, desde siempre, se ha cultivado muchísimo todo lo artístico.
- MH :Desde niña toca el piano. ¿Llegó a la interpretación por casualidad?
- NT: El piano era una obsesión para mí. También me encantaban las historias, pero como nunca he sido la niña guapa, y las guapas de la clase eran las que querían ser actrices, imaginaba que eso no era para mí. Hacía personajes casi siempre raros: la loca, la abuela... Trabajar en la música sí me parecía una posibilidad real, porque, si tienes disciplina y practicas, puedes llegar a conseguir algo, mientras que en la interpretación practicar no te asegura nada.
- MH: Entonces, ¿fue suerte que, con 16 años, consiguiera con un papel en una película junto a Hugh Grant y Rachel Weisz?
- NT: ¡Pues hubo mucho de suerte, sí! Yo fumaba un montón y me castigaban todos los fines de semana. Un día el profesor de interpretación me vio salir de la parte de atrás del colegio fumando, le supliqué que no dijera nada y, sin darme explicaciones, me mandó a un aula donde había un montón de niños pequeños. Pensé que me tocaba hacer de niñera todo el maldito sábado, pero allí había una mujer muy guapa que me dio un papel y me dijo: "Lee esto". No me di cuenta ni de que era una audición. Me pareció algo raro, pero sin más. Así que yo, con mis rastas, lo leí y luego me enteré que me habían dado un papel en 'Un niño grande'. Alucinante.
- MH: Y casi acaba en Australia...
- NT: Sí, porque me dieron una beca para estudiar allí Filosofía. Pero entonces me enamoré y no fui. Esa misma semana ya me estaba arrepintiendo, pero entonces me dieron mi primera obra de teatro, además como protagonista. Y ahí empezó todo.
- MH :Desde entonces no ha dejado de trabajar. ¿La reconocen más en Inglaterra, en Estados Unidos o en España?
- NT: Yo diría que más en España. Quizá es por las galas en las que he aparecido últimamente, como los Goya, pero me sorprende porque me reconocen bastante. Por ejemplo, aquí siempre me paran los policías que revisan el pasaporte al entrar en el aeropuerto y me dicen: "¿Tú eres...?". Y hubo una época, cuando hacía Juego de tronos, que me pasaba lo mismo en Los Ángeles. Pero en Inglaterra paso bastante desapercibida. Mira, justo el sábado pasado estuve en el cumpleaños de una amiga y uno de los invitados me decía: "Te pareces mogollón a esa chica de 'Juego de tronos'". Le dije que no era yo, porque me daba corte. Pero cuando mi novio, Sam [se refiere a Sam Apley, violinista de la banda Molotov Jukebox] dijo que sí, que era yo, el chico se rió y no se lo creyó. "¡Sí, ya!", decía. Es divertido.
- MH: A pesar de tener una carrera en pleno auge como actriz, nunca ha dejado la música. Sigue siendo la líder de Molotov Jukebox.
- NT: Es muy difícil combinarlo. Pude hacer 'Refugiados' solo por la generosidad de la productora de la serie, Bambú. Prometí a la banda que iba a hacer todos los conciertos y, por suerte, respetaron mi calendario, aunque en septiembre ya era una zombi total. Lo agradezco muchísimo porque me considero tanto música como actriz.
- MH: Oona Chaplin, con quien coincidió en 'Juego de tronos', protagonizó uno de los videoclips de su grupo y hace unos meses también la vimos junto a ella en el último capítulo de 'Black Mirror'. ¿Son muy amigas?
- NT: Sí, yo digo que Oona es mi esposa [Risas]. En serio, 'I love her. La vi hace poco porque vino de un trabajo en Tenerife y estuvo una semanita en Londres. Antes vivíamos en la misma calle, que ya es casualidad en Londres, y cuando nos enteramos, no dábamos crédito. La persona que me la presentó me dijo: "Nat, me recuerdas mucho a esta chica, las dos sois españolas". Y ahí empezó nuestra amistad. Voy a ir a verla a Los Ángeles, donde vive ahora, porque la echo muchísimo de menos y la necesito.
- MH: Ambas han participado en producciones con mucho éxito no solo de público, sino también de crítica. ¿El truco está en saber elegir?
-NT: Cuando empezamos 'Juego de tronos', nadie sabía cómo iba a salir. Pero es verdad que no es solo suerte. El guión tiene que gustarte y después, cuando sabes quién lo va a dirigir, quién está en la producción, quiénes son los actores... te haces una idea de lo que podría ser. Pero he hecho muchas películas de las que nadie ha oído hablar, papeles pequeñitos que nadie recuerda.
- MH: ¿Pensó que podía ser el caso de la película española 10.000 km, aunque luego se llevara la Biznaga de Oro a mejor película y la de Plata a mejor actriz en Málaga, y le diera una nominación a los premios Goya?
-NT: Nunca pensamos que iba a llegar tan lejos, por eso fue tan alucinante. Era un proyecto muy pequeño, que hicimos con mucho amor, mucho humor y mucho miedo: para Carlos [Marques-Marcet] era su primera película como director, para David [Verdaguer] era su primer largo y para mí, mi primera película en español. Por eso nos apoyamos mucho, porque los tres estábamos asustadísimos. Creo que es el proyecto en el que me he sentido más parte de un grupo. Que la película ganara el Festival de Málaga, y además me dieran el premio a mejor actriz compartido nada menos que con Elena Anaya... ¿Qué me estás contando? Todavía no termino de creérmelo. En mi barco tengo cuadros de todo el equipo, hasta del perro, del productor... ¡De todos!
- MH: ¿Vive en un barco?
- NT: Sí, era mi sueño. Hay momentos en que te llega como un flash y ves muy claro algo. A mí me pasó a los 27 años, cuando me di cuenta que iba a morir, que ya no tenía toda la vida por delante. Pensé que si quería hacer algo, como vivir en un barco, no tenía que postergarlo. Eso ha cambiado mi perspectiva de las cosas. Igual que cuando empecé a ir en bicicleta por Londres, que sentía que iba a morir en cualquier momento. Piensas: "No voy a llegar a casa, antes me va a atropellar un autobús". Y claro, cuando llegas a casa es todo felicidad porque al final no has muerto: quieres mucho a todo el mundo, eres supermaja con tu pareja... Valoras todo mucho más.
- MH: ¿Sigue yendo a Hornachos, el pueblo de Badajoz de su madre?
- NT: Desde que nací hasta los 18 años iba mucho, pero hace tiempo que no voy. Creo que la última vez fue hace dos años. A mí me encanta, porque además allí no les importa nada eso de la fama. Como mucho alguien te dice: "¡Ah, niña, que me han dicho que sales no sé dónde haciendo de una bruja...!" [lo dice imitando el acento pacense]. Y ya está.
- MH: Pero también le ha encontrado el lado positivo a la fama ejerciendo la solidaridad.
- NT: Esa es una gran suerte. Para mí, ha sido una satisfacción participar en proyectos como el de Orchid Project contra la ablación. Me parece una barbaridad que la mutilación genital femenina siga ocurriendo, es un asunto que me enfada tanto que a veces se me va de las manos. Si bebo dos copas, olvídate porque me pongo a gritar y me saca de mis casillas. Así que un día me dije: "En vez de gritar a la gente en un bar, voy a contribuir económicamente a ver si podemos cambiar algo". Es uno de los privilegios de esta profesión. Y me parece una auténtica gozada poder hacerlo.
Fuente: http://www.mujerhoy.com/hoy/mujeres-hoy/natalia-tena-anos-tome-872571052015.html
Categoría: OCIO Domingo 31 de Mayo del 2015
