Viaje a la frontera que (aún) no existe
Un recorrido por la línea imaginaria sobre la que el independentismo catalán pretende levantar la próxima frontera europea

La carretera serpentea atravesando una y otra vez una frontera que aún no existe. En la misma curva entramos y salimos dos veces de Cataluña, luego pasamos por detrás de un vivero y estamos en Castellón. Aparecemos de pronto en Tarragona, dejamos a la derecha una iglesia y rodamos por la provincia de Teruel. Al primer desvío ya circulamos en Lérida.
Viajamos alrededor de los 412,8 kilómetros que demarcan los confines del proyecto soberanista, atravesando siglos de historia compartida, de puentes de piedra medievales que unen las dos orillas, de proyectos hidráulicos que recogen agua en un lado para abastecer al otro y de campesinos que cruzan 20 veces al día la “línea” sin salir de su labor.
La línea es aún imaginaria, pero empieza a cobrar forma en ciertos detalles. Por el camino nos topamos con símbolos a favor y en contra del “procès”, pasamos por pueblos en los que cuelgan esteladas de cada farola y otros donde lucen banderas de España en los balcones. Hay pintadas independentistas en un caserón abandonado y un alegato a la unidad de España escrito con brocha gorda bajo un puente.
Fuente: http://datos.elconfidencial.com/elecciones-cataluna-2015-un-viaje-por-la-cicatriz-de-espana/
Categoría: ACTUALIDAD Domingo 13 de Septiembre del 2015
