Brochazo de Gobierno, pincelada de Rey

Todos los actos y pronunciamientos del Monarca, salvo los considerados personalísimos, necesitan del refrendo del Gobierno. Y el mensaje de Navidad está entre los primeros. Probablemente sea el discurso más potente que pronuncia el Jefe del Estado a lo largo del año y el que más audiencia tiene. Del contenido del texto y del escenario en el que se pronuncia, se escrutan hasta los más nimios detalles. En el de este 2015, turbulento en su final, abierto a la incertidumbre, abocado a los cambios, siguen percibiéndose las líneas maestras que marca el poder Ejecutivo. Patentes hoy como ayer, pero con un perfil sutil e indeleble: en esta Nochebuena se aprecia por fin la firma clara del Rey-.

Las cuatro claves que esgrime el Gobierno -Constitución y unidad, estabilidad y economía, Europa y compromiso y lucha contra el terrorismo yihadista- están presentes en el texto. No podían faltar. Bien es cierto que matizadas, a fin de hacer guiños discretos a los disidentes que también son españoles. Felipe VI es el Rey de todos y debe demostrarlo con hechos y con palabras.

Frente al secesionismo y por la Constitución

La "grandeza de España" está presente desde las primeras líneas. Y la "historia común", también. El "reconocimiento a lo que nos une" y a "todo lo construido juntos" no podía faltar porque, en boca del Rey, y también de las fuerzas políticas tradicionales -PP y PSOE, con el añadido de C's-, precisamente eso es "lo que nos hace ser y sentirnos españoles".

No olvida el Rey pronunciar la palabra "Estado", a fin de superar el mero terreno de los sentimientos y adentrarse en la noción política del término. España es, recalcó, "un gran Estado, cuya solidez se basa hoy en unos mismos valores constitucionales que compartimos y en unas reglas comunes de convivencia que nos hemos dado y que nos unen"

La Carta Magna del 78, la que reconoce la soberanía nacional, la unidad de España, la igualdad de todos y también la que vino a restaurar democráticamente la figura del propio Rey no podía faltar en el discurso, justo en un momento en el que pugnan las distintas sensibilidades políticas y sociales por acometer una reforma en profundidad que incluso, según algunas, debería servir para anular la institución monárquica.

"Respetar nuestro orden constitucional es defender la convivencia democrática aprobada por todo el pueblo español; es defender los derechos y libertades de todos los ciudadanos y es también defender nuestra diversidad cultural y territorial".

Y por todo ello, Felipe VI, sin ambigüedad, reclama "serenidad, tranquilidad y confianza en la unidad y continuidad de España" y lanza "un mensaje de seguridad en la primacía y defensa de nuestra Constitución".

La línea roja del 20-D: el interés general

Tras las elecciones, la confusión política se impone. Fuerzas tradicionales y emergentes compiten por el poder. Se abre una nueva brecha entre la izquierda y la derecha, entre el cambio radical y la reforma con paliativos. Y el Rey se pronuncia a favor de "fortalecer la cohesión nacional". "Lo que nos debe importar a todos, ante todo," alerta, "es España y el interés general de los españoles".

Así, ante la nueva legislatura, plagada de incógnitas, Felipe VI llama a aunar esfuerzos, energías y voluntades para "asegurar y consolidar lo conseguido a lo largo de las últimas décadas".

¿Recela, pues, el Rey de quienes pretenden una revolución, de quienes quieren asaltar los cielos, de los que quieren construir otro país? No tanto. Felipe VI admite que la España actual es "muy distinta", pero demanda mesura, reflexión y consenso para conseguir que las instituciones "caminen al mismo paso del pueblo al que sirven y representan".

"Los intereses generales de la nación", advierte a derecha e izquierda, "deben estar siempre por encima de todo". "Esta es", insiste volviendo la vita atrás, hacia un tiempo de Transición marcado por el consenso , "la gran lección de nuestra historia más reciente que nunca debemos olvidar".

La prioridad de la economía

Protagonista en el mensaje del Monarca. La economía. "Recuperar lo que nunca se debe perder: la tranquilidad y la estabilidad con las que afrontar el futuro y la ilusión por un proyecto de vida hacia el mañana".

A Felipe VI le han aconsejado bien. Muchos españoles viven aún sumidos en la desesperanza y el Rey no podía obviarlo. Rajoy lo repite a cada paso: aún queda mucho por hacer, y el Monarca debía hacerse eco apostando por un crecimiento "sostenido", que permita "seguir creando empleo, que fortalezca los servicios públicos esenciales y que permita reducir las desigualdades". Pero, añade -y la puntualización no es menor-: el empleo ha de ser "digno".

El Rey concede así toda credibilidad a quienes repiten que en España la recuperación ha llegado vestida de desigualdad y a los que ponen de manifiesto que no puede computarse como trabajo aquel que ni siquiera permite superar el umbral de la pobreza.

Europa y los valores de Occidente

Con Juan Carlos I, la "lacra del terrorismo" en referencia directa a los crímenes de ETA era un clásico que se repetía año tras año, con Felipe VI el rostro de la violencia sectaria ha cambiado. Ahora es más global, más difusa, más desconocida. Y así la aborda el Monarca.

El Rey aboga por ejercer la defensa desde el plano europeo, un territorio en el que España debe "hacer oír su voz". Y no sólo movida por el miedo al zarpazo de la intolerancia, sino también, recuerda, porque en un club hay que cumplir los "compromisos", sean del carácter que sean: objetivos de déficit y deuda, apoyo ante los ataques externos, solidaridad ante los problemas sobrevenidos (inmigración), defensa común de los valores democráticos y de la libertad y lucha coordinada contra el cambio climático.

Todas estas guías coinciden en su perfil fundamental con las que enarbola el actual Gobierno (en funciones) de España. No hay duda de que las palabras de Felipe VI, como antes las de su padre, han pasado por el filtro. Pero tampoco hay duda, de que en esta ocasión, la última pincelada, la que impregna de matiz la obra, ha sido dada por la mano del Rey.

Fuente: http://www.elmundo.es/espana/2015/12/25/567d2778e2704ebf4b8b456e.html

Categoría: ACTUALIDAD Sábado 26 de Diciembre del 2015