El Servicio de Estacionamiento Regulado recibe 180 quejas diarias de los conductores madrileños
-
Según AEA, más del 30% de las 33.281 reclamaciones son por la anulación de denuncias
Un conductor aparca su coche en un espacio delimitado por una línea azul o verde en Madrid capital, dentro del horario en el que es necesario poner un ticket del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER). Se acerca al parquímetro más cercano con sus monedas o su tarjeta de crédito preparada, pero cuando se asoma a la pantalla lo único que encuentra es un recuadro negro. El dispositivo no funciona.
Esta situación se repitió al menos 3.780 veces en los primeros siete meses del año, el mismo número que las quejas que fueron remitidas al Ayuntamiento de la capital. La cifra la pone Automovilistas Europeos Asociados (AEA), que estima que entre los meses de enero y julio se presentaron un total de 33.281 reclamaciones por anomalías en el sistema de pago por aparcar en la vía pública, más de 180 al día.
El anterior equipo de Gobierno municipal (PP) adjudicó la gestión del SER en 2014 a tres empresas privadas, que se encargaron de fabricar y colocar los 4.000 parquímetros repartidos por la almendra central de la ciudad. El contrato estipula que anualmente deben recibir 69,7 millones anuales por encargarse del cobro y de la gestión de las máquinas, aunque un 15% de esa cantidad está condicionado al cumplimiento de nueve indicadores de calidad, como por ejemplo el tiempo de respuesta ante las averías.

Notificaciones en un coche.E.M.
«Resulta intolerable que el Ayuntamiento de Madrid, en lugar de exigir responsabilidades a las concesionarias por las incidencias que se producen en la prestación del servicio, esté obligando a los conductores a un penoso peregrinaje en busca de un parquímetro que funcione para poder cumplir con su obligación de pagar una tasa», señala Mario Arnaldo, presidente de AEA. «Su obligación es garantizar en todo momento el buen estado y funcionalidad y acometer los trabajos de reparación en un máximo de 48 horas», añade.
En el programa electoral con el que Ahora Madrid concurrió a las elecciones del pasado mes de mayo, se incluía el compromiso de «revisar la política de aparcamiento regulado», sin precisar medidas concretas. El objetivo genérico del equipo de Manuela Carmena es «racionalizar el uso del vehículo privado motorizado para proteger la salud y mejorar la calidad de vida» de los habitantes de la ciudad.
Según el informe elaborado por AEA, tres de cada 10 quejas sobre los parquímetros que llegan al Ayuntamiento de la capital tienen que ver con problemas en la anulación del aviso de denuncia, ya sea porque no permite realizar la operación en cuestión, porque no sale el comprobante o porque éste se ha realizado de forma incorrecta.
El segundo grupo más numeroso de reclamaciones de los conductores (casi el 24%) tiene que ver con el mal funcionamiento de las máquinas. «Si bien pueden estar operativas, presentan grandes deficiencias, como ausencia de pulsadores, impresión de tickets ilegibles, error en la fecha y en la hora...», enumeran en la empresa automovilística.
El tercer puesto en el podio de las denuncias ciudadanas sobre el SER lo ocupa la imposibilidad de efectuar el pago de la tasa, principalmente por fallos en el sistema de cobro con tarjeta bancaria, aunque también en operaciones en efectivo. Les siguen de cerca los escritos alertando de que algún tótem se encontraba fuera de servicio y hay casi 1.000 casos en los que los situados en los alrededores del averiado también estaban estropeados.
Denuncias por incumplimiento
«Durante este periodo podrían haber dejado de funcionar el 30% de los parquímetros que debían estar operativos en Madrid. Ello podría explicar el importantísimo número de denuncias que se formulan por incumplimiento del SER, aproximadamente el 65% del total de las que se formulan en Madrid, y especialmente aquellas relativas a estacionar sin distintivo, que alcanzan la meteórica cifra de 40.000 mensuales», señalan en AEA.
Por distritos, en términos generales, los que más quejas acumularon en los primeros siete meses del año fueron Chamartín (7.482), Tetuán (5.268) y Centro (4.240). Sin embargo, Moncloa es el que más protestas concentra con diferencia (1.157) por máquinas de cobro fuera de servicio o estropeadas.
El Gobierno 'popular' de Ana Botella relativizaba la importancia de las quejas sobre el SER porque se emiten 150.000 tickets al día.
Fuente: http://www.elmundo.es/madrid/2015/08/19/55d4b815ca474134718b4599.html
Categoría: ACTUALIDAD Jueves 20 de Agosto del 2015
Cerco de Carmena a la Fiesta: SOS de la Escuela Taurina
Joselito, El Fundi y Bote se reunieron ayer con la Comunidad para pedir apoyo ante el temor de un veto municipal

La Escuela de Tauromaquia de Madrid Marcial Lalanda, la única de titularidad pública en la región, está en serio peligro. La entrada de Ahora Madrid en el gobierno de la capital, con un programa de corte antitaurino y voluntad declarada de cortar el grifo de las ayudas a los festejos, amenaza el futuro del centro, cantera de figuras máximas como Joselito, El Fundi, El Juli y Uceda Leal desde 1978.
La escuela no sólo podría quedarse sin los 61.200 euros que el Consistorio destinó este año en subvención directa para la formación de medio centenera de jóvenes matadores al año. También está en juego su supervivencia en la Venta del Batán, un espacio privilegiado de la Casa de Campo, terreno municipal. Los alumnos y trabajadores del centro aguardan en vilo a que el equipo del Gobierno de Manuela Carmena decida si les deja continuar allí, con o sin subvención, o les empuja al cierre.
Para colmo, el Ayuntamiento de Madrid es desde abril el único benefactor de la escuela, que cambió de identidad jurídico-administrativa en abril, un mes antes de las elecciones. Hasta entonces, era de titularidad mixta, por lo que también la Comunidad aportaba fondos, 39.780 euros en 2015. La ley de racionalización del sector público sacó del Patronato rector al Gobierno regional, dejando el centro en manos exclusivas del Consistorio. Por lo que tampoco beberán más de esa fuente.
Alternativas de rescate
Con la espada de Damocles cerniéndose sobre la Marcial Lalanda, acudieron ayer sus tres directores –los exmatadores de toros José Miguel Arroyo «Joselito», José Pedro Prados «El Fundi» y José Luis Bote– a la plaza de las Ventas. El nuevo director gerente del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad, Manuel Ángel Fernández Mateo, les convocó a una reunión para abordar su delicada situación y expresarles todo su apoyo. El equipo de Cristina Cifuentes confía en que el ayuntamiento cumpla con sus compromisos y no abandone la escuela a su suerte.
En todo caso, perfila alternativas de rescate, que podría pasar por un refuerzo en las condiciones a Taurodelta, la empresa gestora de Las Ventas, que ya por contrato organiza festejos (novilladas y tentaderos) para sustentar la formación de los alumnos. Así se lo hizo saber Fernández Mateo a sus interlocutores. Todos optaron en todo caso por la cautela.
«La pelota está en el tejado del ayuntamiento. De momento nadie nos ha dicho nada. Habrá que esperar, pero no creemos que quienes se declaran antidesahucios nos desahucien después de treinta años aquí», declaró a ABC El Fundi (en la imagen) al término de la reunión. Él entró de alumno en el centro en 1980, en la llamada generación de «los toreros del cambio». Y avanza que no tirarán la toalla, por más trampas que se le ponga a la Fiesta.
«No queremos ser ni mal ni bien pensados, pero el temor existe. Aunque no dejaremos caer la escuela después de tantísimos años», asegura el torero. Indudablemente, defiende la existencia de la cantera taurina por ser centro «de educación y cultura». «Por más que les pese a algunos, la tauromaquia es cultura y es patrimonio de este país», incide El Fundi.
La incógnita del PSOE
Está por ver si el PSOE, grupo que sostiene a Ahora Madrid en el ayuntamiento, apoyaría o no la asfixia municipal al centro. Se da la circunstancia, tal y como relata el veterano matador, que fueron los socialistas, con Enrique Tierno Galván a la cabeza y posteriormente Juan Barranco, quienes comenzaron a subvencionar la Fiesta desde las instituciones públicas madrileñas, allá en los años ochenta.
Mientras llega el veredicto de Manuela Carmena, en la escuela se entrenan estos días una veintena de chavales, esperanzados en hacer carrera algún día sobre los ruedos.
Fuente: http://www.abc.es/madrid/20150820/abci-escuela-taurina-carmena-201508201042.html
Categoría: GENERAL Jueves 20 de Agosto del 2015
Esto es lo que pasa cuando un país (como España) tiene demasiados universitarios
Hoy en día la idea de que el mercado laboral no puede absorber todos los universitarios que produce está popularmente extendida. Un informe nos ayuda a entender mejor tan peligrosa situación
Uno de los lugares comunes más oídos durante la crisis es que España tiene demasiados universitarios y que no hay sitio para todos ellos. Que sea un cliché de las conversaciones de barra de bar no quiere decir que no sea verdad. Entre los años setenta y el 2000 la población universitaria se cuadriplicó (de 360.000 estudiantes del curso 1970/71 a los 1.580.000 del curso 1999/2000), una lógica reacción a la baja cualificación de un país que había pasado años bajo una dictadura y en la que muy pocos podían permitirse disfrutar de educación superior. La universidad, gracias al esfuerzo público, pasó de ser un organismo elitista a llegar a las masas. Culturalmente, disponer de una carrera se convirtió en la fórmula que muchas familias consideraron idóneas para que sus hijos accediesen al mercado laboral.
Como señala un estudio del Injuve realizado durante la pasada década, “las altas tasas de desempleo alcanzadas en nuestro país desde finales de los setenta pudieron incentivar el incremento en la escolarización en educación universitaria ya que, por una parte, el coste de oportunidad de realizar este tipo de estudios disminuye al aumentar la tasa de paro, y por otra, porque las tasas de paro que soportan los individuos con estudios universitarios son sistemáticamente inferiores a la media del período considerado”; una mentalidad que ha estado vigente durante décadas.
El autor señala que la multiplicación del número de universidades privadas y públicas debe tomarse con precaución
El discurso sobre la universidad comenzó a cambiar durante la última década, y poco a poco empezó a escucharse un runrún: España producía demasiados nuevos graduados cada año, lo que provocaba que muchos de ellos terminasen desocupados y otros tantos desempeñen trabajos muy por debajo de su cualificación. El dato más revelador de todo ello es la tasa de paro entre universitarios en España, que triplica la media de la OCDE, junto a la gran cantidad de licenciados que ha tenido que abandonar el país durante los último años. La moraleja es muy clara: el mercado laboral no es capaz de absorber tal masa de universitarios, que han aumentado exponencialmente durante las últimas décadas. Aunque los licenciados siguen teniendo una menor tasa de desempleo, cursar una carrera universitaria en España no reduce tanto la posibilidad de escapar del paro como antes.
El lado negativo de la educación superior
Leer la investigación realizada por Gustavo Yamada de la Universidad del Pacífico (Perú) y publicada por IZA World of Labor probablemente despierte una sensación de déjà vu en cualquier lector español que se acerque a ella. Aunque el autor se centre sobre todo en los países en vías de desarrollo, el panorama que define su análisis es muy semejante al que se ha experimentado en España durante las décadas que siguieron al exilio del campo a la ciudad, en el que la población universitaria y el número de centros universitarios se dispararon en muy poco tiempo.
“A medida que el número de graduados superiores se eleva, muchos países en vías de desarrollo aumentan la cantidad de universidades públicas y privadas”, explica en la introducción. Algo que también ha ocurrido en nuestro país, donde actualmente existen 82 universidades (50 públicas y 32 privadas), mientras que en 1968 tan sólo había 17, cuatro de ellas privadas. Una situación que el autor aconseja tomar con precaución, ya que puede dar lugar a un escenario problemático tanto para el país, que no ve recuperada la inversión que gasta en cada uno de estos estudiantes, como a nivel individual, provocando desempleo, exilio y la sobrecualificación de los trabajadores.
Muchos de estos estudiantes jamás llegarán a trabajar 'de lo suyo'. (iStock)
Por ello, anima a estos países a “regular la cantidad y calidad de los programas universitarios”, así como a llevar a cabo iniciativas de información para el estudiante y sus padres con el objetivo de que cursar un grado no sea la salida por defecto cuando se concluye el instituto. “Un crecimiento rápido en los graduados universitarios en países en desarrollo puede exacerbar la sobrecualificación y el subempleo de los profesionales”, señala Yamada, que sin embargo, desanima a que se lleven a cabo medidas drásticas como poner límite al número de universitarios. Estos son los tres puntos clave a los que ha de enfrentarse un país con demasiados universitarios:
- Sobrecualificación y subempleo profesional. Dos de las grandes plagas a las que ha tenido que enfrentarse España en los últimos años. Según los datos de la Clasificación Nacional de Ocupación de 2011, en ninguna comunidad el número de sobrecualificados baja del 50%. Una situación que provoca la frustración de las expectativas del trabajador, que percibe un sueldo menor al que le correspondería por su preparación. Además, el subempleo provoca la infrautilización de la fuerza productiva, que trabaja menos horas de lo que querría, y cuyas habilidades no son aprovechadas por completo. Según los mismos datos, España se encontraría en un 23% de subocupación. No obstante, el estudio matiza que, en algunos casos, la sobrecualificación es una situación transitoria asociada a muchos trabajos que requieren formación adicional en el puesto de trabajo.
- Recursos desperdiciados. Como señala la investigación, el crecimiento de las universidades privadas y públicas puede provocar un bajo retorno de la inversión realizada tanto por parte de estudiantes como del Estado. En muchos casos, estos recursos serán empleados en la formación de alguien que jamás necesitará las habilidades que ha aprendido. En otros, como en España, los frutos de la inversión serán recogidos en el extranjero: según los datos de la OCDE de 2011, nueve de cada diez emigrantes españoles tienen un diploma universitario.
- ¿Sabemos dónde (y para qué) estudiamos? Este quizá sea uno de los puntos más sensibles y menos conocidos de la situación educativa superior española: la proliferación de universidades, especialmente privadas, puede provocar que muchas de ellas proporcionen programas universitarios de baja calidad que no cumplan las expectativas del estudiante ni lo ayuden a obtener empleo. Como señala Yamada, gozar de información sobre los niveles de inserción en el mercado laboral tras concluir la licenciatura así como exigir el cumplimiento de determinados mínimos de calidad son buenas opciones para evitarlo. Sin embargo, como señaló un informe de la Fundación Compromiso y Transparencia publicado el pasado año, sólo un 30% de las universidades públicas y un 35% de las privadas ofrecen resultados de la inserción profesional de sus egresados.
No obstante, el autor también recuerda que la abundancia de universitarios no siempre es negativa, y no sólo porque las formas de ponerle límites es injusta: ello podría reducir el potencial de crecimiento económico del país, ralentizaría la mejora en el capital humano de los ciudadanos, resultaría muy complicado de regular en países con una capacidad institucional débil y, en último lugar pero probablemente más importante, intervenir en el mercado de la educación superior probablemente perjudicaría la movilidad social y económica de los más jóvenes.
No debemos olvidar que, durante décadas, el acceso a la universidad permitió a un gran número de españoles prosperar, como señala la investigación anteriormente citada: “El aumento del nivel educativo de la educación española resulta enormemente favorable, porque mejora la capacidad de los individuos para adaptarse a un mundo que se transforma rápidamente, confiriéndoles mayores oportunidades de inserción laboral y, desde un enfoque colectivo, el incremento del capital humano acumulado se convierte en uno de los factores claves para afrontar el desarrollo económico en una sociedad globalizada y altamente competitiva”.
Categoría: CULTURA Jueves 20 de Agosto del 2015
Montoro 'aprieta las tuercas' a los altos funcionarios y les obliga a ir en turista
Estos criterios persiguen el asegurar la existencia de unas condiciones homogéneas de aplicación al mencionado personal y tienen en cuenta los principios de "austeridad, eficiencia y transparencia"

El Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas ha elaborado una serie de "indicaciones" para recortar los gastos de los máximos responsables y directivos del sector público estatal con contratos mercantiles o de alta dirección, entre las que se encuentran la de acogerse a la tarifa turista en sus viajes de avión o tren y la de utilizar con carácter general el transporte público para sus desplazamientos.

Esta lista de indicaciones -ocho en total- vienen recogidas en una Orden publicada este jueves en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y firmada por el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro.
La Orden, que se aplicará a los contratos mercantiles o de alta dirección que se firmen a partir de mañana, fecha de su entrada en vigor, fija el sistema de compensación por gastos en concepto de dietas y desplazamientos para los máximos responsables y directivos del sector público estatal.
Además, la Orden establece una serie de "criterios de buena gestión" para ajustarse a los principios de austeridad en el gasto, "imprescindibles en el actual contexto de restricciones presupuestarias".
Estos criterios persiguen, según Hacienda, el asegurar la existencia de unas condiciones homogéneas de aplicación al mencionado personal y tienen en cuenta los actuales principios generales de "austeridad, eficiencia y transparencia" en el sector público.
Mejor por videoconferencia
Así, y con el fin de ahorrar costes, el Departamento de Cristóbal Montoro anima a estos altos cargos a utilizar en sus desplazamientos el transporte público cuando el uso del vehículo particular no sea lo más económico y a acogerse a la tarifa turista en los viajes de avión o tren, salvo casos excepcionales y justificados por la distancia hasta el lugar del destino o la duración del viaje.
Hacienda también les sugiere que recurran a audio o videoconferencias como alternativa a las reuniones o desplazamientos y que apliquen "criterios restrictivos" en cuanto al número de personas que han de desplazarse, evitando los desplazamientos "innecesarios" de equipos de trabajo.

Asimismo, el Ministerio insta a fijar criterios temporales "estrictos" para el inicio y la finalización del servicio, evitando adelantar o prolongar de manera injustificada la estancia en destino; a utilizar con carácter general los hoteles incluidos en el contrato suscrito de forma centralizada por la Administración General del Estado o el Ministerio de adscripción, y a planificar y gestionar anticipadamente los billetes para sus desplazamientos a fin de obtener los mejores precios.
Dos meses para adaptarse
Hacienda da dos meses de plazo a contar desde mañana a las entidades del sector público estatal para adaptarse a las directrices y normas contempladas en esta Orden.
La reforma laboral de 2012 estableció una serie de especialidades en los contratos mercantiles y de alta dirección del sector público estatal que afectaron fundamentalmente a las indemnizaciones por extinción del contrato y a sus retribuciones.
En dicha norma se dejaba en manos de Hacienda la definición del sistema de compensación por gastos derivados de dietas, desplazamientos y similares realizados en el desempeño de sus funciones por los altos cargos públicos con contratos mercantiles o de alta dirección.
Fuente:http://www.elconfidencial.com/economia/2015-08-20/hacienda-sector-publico-transporte-publico_979419/
Categoría: ACTUALIDAD Jueves 20 de Agosto del 2015
Rajoy no duda de que el PSOE pactará con Podemos para llegar a la Moncloa
El presidente pone como ejemplo lo que han hecho los socialistas en todas las instituciones en las que han sumado.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se mostró este miércoles convencido de que el PSOE se aliará con todas las fuerzas de izquierda y los nacionalistas para llegar a la Moncloa aunque no gane las elecciones.
En una rueda de prensa en Orense Rajoy aseguró que "no tengo ninguna duda de que, si suman, habrá un acuerdo" entre Podemos, IU y los nacionalistas de izquierda con el PSOE" para desbancar al PP del poder. "El PSOE ha abandonado la centralidad política", espacio que ocupa la socialdemocracia "en toda Europa".
El presidente argumentó su convencimiento en que PSOE y Podemos ya han dado "buena prueba" de sus intenciones de pactar porque "ya lo han hecho" en muchos ayuntamientos y citó, entre otros, los de Madrid, Valencia o Cádiz, así como en todas las comunidades autónomas e instituciones en los que ha podido. "No tengo ninguna duda", repitió.
En su opinión, el debate que se presenta en España es si va a gobernar "la moderación o van a gobernar otros", es decir, añadió, "si vamos a mantener la recuperación que aún es fagil y hay que andar con cuidado o van a gobernar otros" con los que no se sabe qué va a ocurrir.
"Esto es importante y va a ser así. Que a nadie le quepa la más mínima duda", insistió.
Sobre la reforma de la Constitución, Rajoy ha vuelto a afirmar que este final de la legislatura "no es el momento adecuado" para abordar el asunto y ha añadido que además las posibilidades de que haya un acuerdo mayoritario actualmente no existen.
Rajoy ha hecho estas declaraciones a los periodistas al ser preguntado por esa reforma y por las palabras del líder de Unió, Josep Antoni Duran Lleida, quien dijo que no es necesario cambiar el título octavo de la Carta Magna para solventar el tema separatista y apostó por "una disposición adicional" que "reconozca la especificidad de la identidad de Cataluña".
El presidente del Gobierno ha dicho que la reforma de la Constitución es un asunto "difícil y delicado" en el que se necesita saber "qué se quiere hacer, sentarse para tener el máximo consenso posible y buscar el momento". "Ahora no es el momento, estamos al final de la legislatura. Las posibilidades de que haya un acuerdo mayoritario hoy no están ahí", ha explicado Rajoy.
Ha apuntado que desde la propia Generalidad de Cataluña se plantea "la liquidación de principios básicos como la unidad de España y la soberanía nacional" y ha añadido que el Gobierno no se moverá de los principios básicos del constitucionalismo.
Categoría: ACTUALIDAD Jueves 20 de Agosto del 2015
