La mayoría de los votantes de Rivera pide pactar con Rajoy

División y más división. Así podría definirse lo que ocurre entre los votantes de Ciudadanos después de que la formación de Albert Rivera diese su apoyo a Pedro Sánchez con la firma, el pasado miércoles, del pacto de Gobierno. Y es que se trata de un acuerdo que gusta a unos y rechazan en la misma medida otros; con un acompañante que no agrada a una parte y con el que simpatiza otra muy similar, y, sobre todo, que se considera una traición prácticamente por los mismos que no lo ven así. Incluso a la hora de valorar quién debería ser la próxima «pareja» de la formación morada en las negociaciones si Sánchez fracasa la semana que entra, también hay división. Es lo que se desprende de la última encuesta de NC Report para LA RAZÓN, que muestra a la formación naranja como un partido fraccionado entre sus simpatizantes en numerosos aspectos, como en el hecho de que, mientras un 42 por ciento de los que votaron a Ciudadanos en diciembre está a favor de ese acuerdo con el PSOE, un 38 por ciento lo rechaza... pero con otro 12 por ciento de indecisos, lo que podría inclinar la balanza hacia un lado o al otro.
El sondeo se ha realizado esta misma semana, con el acuerdo entre ambas formaciones recién firmado y a apenas una semana también de una posible investidura que sigue sin verse clara y que, por el momento, rechaza, además de Podemos, el líder del PP, Mariano Rajoy, con quien una mayoría ajustada de votantes de Ciudadanos cree que debería haber pactado en un primer intento. Es lo que piensa el 46,2 por ciento de los ciudadanos que eligieron la papeleta de la formación naranja el pasado 20 de diciembre, frente a un 39,3 por ciento que considera que haber intentado llegar primero a un acuerdo con el PP no hubiese sido una buena opción. Eso sí, aún queda un 5,2 por ciento de indecisos.
Y claro, no es de extrañar que cuando se les pregunta si Rivera debería tratar de buscar un acuerdo con Rajoy en el caso de que Sánchez no consiga los apoyos para ser investido, el resultado es bastante similar. Por un lado, prácticamente la mitad (el 48,7 por ciento) tiene claro que el líder de Ciudadanos y el del PP deberían sentarse a negociar para poner fin a la inestabilidad política de una vez por todas. Y, por otro, el 37,2 por ciento rechaza esta posibilidad, a mucha distancia de un escaso 6,8 por ciento de votantes que, a día de hoy, siguen indecisos.
Traición y engaño
Así las cosas, el sondeo no se centra únicamente en los aspectos más políticos, sino que llega hasta lo más sentimental cuando se pregunta a los simpatizantes de Ciudadanos si este pacto de Gobierno alcanzado con el PSOE traiciona el programa electoral del partido naranja o si se sienten engañados con el mismo. Aquí pude verse como un 46,5 por ciento sí que considera que el acuerdo alcanzado con los socialistas no va en contra de las promesas realizadas de cara a las generales del pasado 20-D, mientras que a escasa distancia se encuentra otro 41,3 por ciento que cree que programa electoral y acuerdo no son ni mucho menos compatibles. Los indecisos en este punto apenas alcanzan el 5,8 por ciento.
Unos porcentajes muy similares a los que se obtienen cuando se les pregunta si se sienten engañados en relación a las palabras de Rivera durante la campaña electoral, cuando repitió por activa y por pasiva que no colaboraría en la investidura de un candidato popular o socialista: un 47,8 por ciento mantiene que no y un 38 por ciento que sí, con un escaso 6,7 por ciento que aún valora si ha sido engañado o no por el líder de su partido.
Tanta división podría explicarse con la posición ideológica en la que se sitúan los votantes fieles a Rivera –que proceden de todo tipo de formaciones–, pues mientras que un 42,3 por ciento se autocalifica abiertamente como de centro derecha, el 34,3 por ciento asegura ser de centro izquierda y un 14,7 por ciento prefiere situarse en el centro.
Sin embargo, esa división entre los votantes naranjas desaparece a la hora de hablar de fidelidad en el caso de que haya que volver a las urnas el próximo 26 de junio. Y es que cuatro de cada cinco electores de Ciudadanos, el 80,3 por ciento de los que los apoyaron el 20-D, aseguran tajantemente que volverían a votar a Albert Rivera y a los suyos ante unas nuevas elecciones. Únicamente pierde a un 11,2 por ciento de simpatizantes y cuenta con un 4 por ciento de indecisos. En este punto, la encuesta electoral de NC Report del pasado 18 de febrero (realizada antes del pacto) mostraba como Rivera mantenía a un 79,1 por ciento de fieles, mientras que el 10,6 por ciento optaría por los de Rajoy y un 8,6 por ciento se abstendría si tuviese que votar de nuevo. La pérdida de votos sería ahora de unos 390.000.
En dicho sondeo se apuntaba cómo, pese a esta caída, Ciudadanos experimentaría una ligera subida de entre uno y dos diputados respecto a los 40 que consiguió el 20 de diciembre.
Rivera, aprobado
Por último, todos sus votantes, de cualquier edad, aprueban a su líder, Albert Rivera, dándole una nota global de 6,2 puntos. Quienes le ven con mejores ojos son los ciudadanos de entre 45 y 64 años, que le puntúan con un 6,2. Los mayores de 65 le dan un 6. Se trata de uno de los datos destacados de la encuesta, pues demuestra que no le ha afectado el pacto pese a lo fraccionado de su electorado.
Los jóvenes, los más críticos
Es el sector en el que más se han centrado los partidos en las últimas elecciones y el que, en el caso de Ciudadanos, se muestra más crítico con los pasos dados por Rivera. Así, los votantes de entre 18 y 29 años son los que más apoyan que se hubiera pactado con el PP primero (57,4%) y los que más a favor están de intentar un acuerdo con Rajoy si Sánchez fracasa (55,3%). También son mayoría (41,5%) entre los que rechazan el pacto con el PSOE y entre quienes se sienten engañados por el líder de Ciudadanos (45,7%). Y lo mismo ocurre entre los votantes que creen que el acuerdo traiciona el programa electoral de la formación naranja (48,9%).Por último, a la hora de posicionarse ideológicamente, son también los electores más jóvenes mayoría entre los que se autocalifican a sí mismos como de centroderecha.
Categoría: ACTUALIDAD Domingo 28 de Febrero del 2016
La mayoría de los votantes de Rivera pide pactar con Rajoy

División y más división. Así podría definirse lo que ocurre entre los votantes de Ciudadanos después de que la formación de Albert Rivera diese su apoyo a Pedro Sánchez con la firma, el pasado miércoles, del pacto de Gobierno. Y es que se trata de un acuerdo que gusta a unos y rechazan en la misma medida otros; con un acompañante que no agrada a una parte y con el que simpatiza otra muy similar, y, sobre todo, que se considera una traición prácticamente por los mismos que no lo ven así. Incluso a la hora de valorar quién debería ser la próxima «pareja» de la formación morada en las negociaciones si Sánchez fracasa la semana que entra, también hay división. Es lo que se desprende de la última encuesta de NC Report para LA RAZÓN, que muestra a la formación naranja como un partido fraccionado entre sus simpatizantes en numerosos aspectos, como en el hecho de que, mientras un 42 por ciento de los que votaron a Ciudadanos en diciembre está a favor de ese acuerdo con el PSOE, un 38 por ciento lo rechaza... pero con otro 12 por ciento de indecisos, lo que podría inclinar la balanza hacia un lado o al otro.
El sondeo se ha realizado esta misma semana, con el acuerdo entre ambas formaciones recién firmado y a apenas una semana también de una posible investidura que sigue sin verse clara y que, por el momento, rechaza, además de Podemos, el líder del PP, Mariano Rajoy, con quien una mayoría ajustada de votantes de Ciudadanos cree que debería haber pactado en un primer intento. Es lo que piensa el 46,2 por ciento de los ciudadanos que eligieron la papeleta de la formación naranja el pasado 20 de diciembre, frente a un 39,3 por ciento que considera que haber intentado llegar primero a un acuerdo con el PP no hubiese sido una buena opción. Eso sí, aún queda un 5,2 por ciento de indecisos.
Y claro, no es de extrañar que cuando se les pregunta si Rivera debería tratar de buscar un acuerdo con Rajoy en el caso de que Sánchez no consiga los apoyos para ser investido, el resultado es bastante similar. Por un lado, prácticamente la mitad (el 48,7 por ciento) tiene claro que el líder de Ciudadanos y el del PP deberían sentarse a negociar para poner fin a la inestabilidad política de una vez por todas. Y, por otro, el 37,2 por ciento rechaza esta posibilidad, a mucha distancia de un escaso 6,8 por ciento de votantes que, a día de hoy, siguen indecisos.
Traición y engaño
Así las cosas, el sondeo no se centra únicamente en los aspectos más políticos, sino que llega hasta lo más sentimental cuando se pregunta a los simpatizantes de Ciudadanos si este pacto de Gobierno alcanzado con el PSOE traiciona el programa electoral del partido naranja o si se sienten engañados con el mismo. Aquí pude verse como un 46,5 por ciento sí que considera que el acuerdo alcanzado con los socialistas no va en contra de las promesas realizadas de cara a las generales del pasado 20-D, mientras que a escasa distancia se encuentra otro 41,3 por ciento que cree que programa electoral y acuerdo no son ni mucho menos compatibles. Los indecisos en este punto apenas alcanzan el 5,8 por ciento.
Unos porcentajes muy similares a los que se obtienen cuando se les pregunta si se sienten engañados en relación a las palabras de Rivera durante la campaña electoral, cuando repitió por activa y por pasiva que no colaboraría en la investidura de un candidato popular o socialista: un 47,8 por ciento mantiene que no y un 38 por ciento que sí, con un escaso 6,7 por ciento que aún valora si ha sido engañado o no por el líder de su partido.
Tanta división podría explicarse con la posición ideológica en la que se sitúan los votantes fieles a Rivera –que proceden de todo tipo de formaciones–, pues mientras que un 42,3 por ciento se autocalifica abiertamente como de centro derecha, el 34,3 por ciento asegura ser de centro izquierda y un 14,7 por ciento prefiere situarse en el centro.
Sin embargo, esa división entre los votantes naranjas desaparece a la hora de hablar de fidelidad en el caso de que haya que volver a las urnas el próximo 26 de junio. Y es que cuatro de cada cinco electores de Ciudadanos, el 80,3 por ciento de los que los apoyaron el 20-D, aseguran tajantemente que volverían a votar a Albert Rivera y a los suyos ante unas nuevas elecciones. Únicamente pierde a un 11,2 por ciento de simpatizantes y cuenta con un 4 por ciento de indecisos. En este punto, la encuesta electoral de NC Report del pasado 18 de febrero (realizada antes del pacto) mostraba como Rivera mantenía a un 79,1 por ciento de fieles, mientras que el 10,6 por ciento optaría por los de Rajoy y un 8,6 por ciento se abstendría si tuviese que votar de nuevo. La pérdida de votos sería ahora de unos 390.000.
En dicho sondeo se apuntaba cómo, pese a esta caída, Ciudadanos experimentaría una ligera subida de entre uno y dos diputados respecto a los 40 que consiguió el 20 de diciembre.
Rivera, aprobado
Por último, todos sus votantes, de cualquier edad, aprueban a su líder, Albert Rivera, dándole una nota global de 6,2 puntos. Quienes le ven con mejores ojos son los ciudadanos de entre 45 y 64 años, que le puntúan con un 6,2. Los mayores de 65 le dan un 6. Se trata de uno de los datos destacados de la encuesta, pues demuestra que no le ha afectado el pacto pese a lo fraccionado de su electorado.
Los jóvenes, los más críticos
Es el sector en el que más se han centrado los partidos en las últimas elecciones y el que, en el caso de Ciudadanos, se muestra más crítico con los pasos dados por Rivera. Así, los votantes de entre 18 y 29 años son los que más apoyan que se hubiera pactado con el PP primero (57,4%) y los que más a favor están de intentar un acuerdo con Rajoy si Sánchez fracasa (55,3%). También son mayoría (41,5%) entre los que rechazan el pacto con el PSOE y entre quienes se sienten engañados por el líder de Ciudadanos (45,7%). Y lo mismo ocurre entre los votantes que creen que el acuerdo traiciona el programa electoral de la formación naranja (48,9%).Por último, a la hora de posicionarse ideológicamente, son también los electores más jóvenes mayoría entre los que se autocalifican a sí mismos como de centroderecha.
Categoría: ACTUALIDAD Domingo 28 de Febrero del 2016
Pedro Sánchez gana la consulta con más del 50% de participación

Pedro Sánchez vota esta mañana en Pozuelo de Alarcón. Luis Sevillano / ATLAS
El 51,6% de los militantes del PSOE (95.763) se han involucrado, con el 97,8% escrutado, en la consulta que el secretario general, Pedro Sánchez, ha impulsado para avalar su abierta política de pactos para la investidura. El apoyo ha sido del 79% (73.940) en una consulta que para el equipo del líder socialista supone “una razonable satisfacción” cuando no se dirime la elección entre opciones diferentes, no hay pugna entre adversarios ni ha habido tiempo para hacer campaña. El resultado supone un aval para Sánchez, según parte de su equipo, en tanto que algunos dirigentes territoriales invocan la responsabilidad del partido y no tanto el apego al candidato.
Una sensación de alivio ha recorrido la sede federal del PSOE según iban llegando los datos de participación de la consulta a los militantes y el resultado del mismo. Acercarse al 50% de los votos suponía cumplir los objetivos de la dirección socialista dado que nunca esperaron superar ese listón. Con la mitad de los militantes socialistas involucrados en la consulta y con un voto favorable superior al 70% se consideraba ajustado sentir “razonable satisfacción”, según miembros de la dirección socialista. “Orgulloso del PSOE y de sus militantes. Orgulloso de este gran partido. Gracias por vuestro apoyo. El cambio está más cerca”, ha tuiteado Sánchez.
Sánchez aguardaba un "sí rotundo y claro" de la militancia en la consulta en la que las bases socialistas se pronuncian sobre el acuerdo que el secretario general del PSOE alcanzó esta semana con Ciudadanos. Para el aspirante a La Moncloa, que por la mañana ha apelado a los casi 190.000 afiliados a que voten con "orgullo", el pacto representa un proyecto "coherente con los grandes principios socialistas de igualdad, libertad, justicia social, paz y fraternidad".
La principal preocupación a lo largo del día en Ferraz ha sido que se produjera una elevada abstención. De ahí que la dirección del PSOE esperase una participación que sirviera de espaldarazo a Sánchez, que aun así necesita incluir en el acuerdo a más partidos que al de Albert Rivera. Tras votar en la agrupación de Pozuelo de Alarcón (Madrid), el dirigente socialista, que ya instó a "participar" la víspera, ha conminado "al resto de fuerzas del cambio a que respalden el acuerdo" la próxima semana en el debate de investidura. Podemos, Compromís e IU han desmarcado del proceso tras el acercamiento con Ciudadanos.
¿Es poco o es mucho quedarse en el 50% de participación? En comparación con los partidos políticos, singularmente Podemos y Ciudadanos, que consultan a sus afiliados, el PSOE sale muy bien parado ya que ninguno de ellos se aproxima ni de lejos a ese nivel de participación.
La respuesta de los militantes a la llamada de Pedro Sánchez —fue elegido secretario general en julio de 2014 con 62.490 votos, 10.000 menos de los favorables ayer al sí— se ha producido sin que haya habido campaña explicativa a pesar de que las bases que regulaban la consulta así lo decían. No ha habido tiempo, dada la proximidad del acuerdo con Ciudadanos.
La única campaña habida puede considerarse que fue contraria ante una pregunta en la que no se mencionaba el acuerdo con el partido que dirige Albert Rivera. “El PSOE ha alcanzado y propuesto acuerdos con distintas fuerzas políticas para apoyar la investidura de Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno. ¿Respaldas estos acuerdos para conformar un gobierno progresista y reformista? Sí / No”.
A esta pregunta tan poco concreta, que fue considerada como “un insulto a la inteligencia”, por José Antonio Pérez Tapias, que compitió con Sánchez y Eduardo Madina por la secretaría general del PSOE en julio de 2014, concedió su aprobación la mitad del partido. La respuesta ha sido bastante homogénea en todas las federaciones aunque la participación fue ostensiblemente superior en las pequeñas poblaciones que en las ciudades más grandes. “Eso pone de manifiesto que no se ha hecho campaña en contra y que no ha habido instrucciones”, señala un dirigente provincial no afecto a Pedro Sánchez.
Desde el lado del secretario general, sin embargo, se considera que “los militantes han votado libremente al margen de lo que piensen los dirigentes”. Estos interlocutores no tienen pruebas de que los barones territoriales desafectos han hecho subrepticiamente campaña a la contra. Más bien se ha observado pasividad. Todas las miradas estaban puestas en Susana Díaz, presidenta de Andalucía, que esta mañana pidió públicamente el apoyo para Pedro Sánchez “para que sea presidente del Gobierno”.
En Andalucía la participación ha sido baja en las capitales en contraste con las pequeñas poblaciones en las que los militantes acudieron en mucha mayor proporción. Algo similar ha ocurrido en Extremadura cuyo presidente, Guillermo Fernández-Vara, ha exhibido su voto a favor de la política de pactos que Pedro Sánchez solicitaba. También se vio al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, votar a favor de la consulta. Pero la dinámica general entre los dirigentes territoriales fue de cierta inhibición, salvo la presidenta balear, Francina Armengol, así como la líder vasca, Idoia Mendia; el secretario general de los socialistas de Castilla y León, Luis Tudanca; de Cantabria, Eva Díaz Tezanos; de Madrid, Sara Hernández; y de Murcia, Rafael González Tovar. En suma, los afectos a Sánchez.
Principios socialistas
La discusión sobre la idoneidad de pactar o no con Ciudadanos no parece que haya influido en los militantes que podrían estar en principio más inclinados a un pacto por la izquierda, según fuentes de diversas federaciones. No obstante, el problema de Sánchez con sus barones se produjo en dos comités federales —los días 28 de diciembre y 30 de enero— por el resquemor que producía un posible pacto con Podemos. El texto propuesto sugiere, sin embargo, que puede haber pactos en distintas direcciones. Y esto es lo que ha avalado la militancia socialista.
Fuente: http://elpais.com/?cp=1
Categoría: ACTUALIDAD Domingo 28 de Febrero del 2016
Urdangarin admite que Aizoon tenía empleados ficticios y señala a Tejeiro

"No lo recuerdo bien", "no lo sé", "no tengo ni idea". Iñaki Urdangarin ha respondido ante el fiscal Pedro Horrach con evasivas, mostrando un perfil bajo y con un tono de voz suave, sólo alterado en contados momentos de las dos horas que ha durado la primera parte del interrogatorio (que continuará el miércoles que viene). Durante ese tiempo, el marido de la Infanta Cristina ha reconocido la existencia de trabajadores ficticios en su empresa Aizoon, ha descargado responsabilidades fiscales de Nóos en en el secretario de la entidad, Miguel Tejeiro, y ha señalado a Juan Pablo Molinero cómo la persona que lideró el proyecto del equipo ciclista Illes Balears-Banesto, por el que Jaume Matas aseguró que el Instituto cobró una comisión de 300.000 euros.
De esta forma, el exduque ha admitido la existencia de empleados fantasma en Aizoon, pero se ha desvinculado de su contratación fraudulenta. Con esto, el cuñado del Rey Felipe VI se suma a la estrategia defensiva de su exsocio Diego Torres: señalar al arrepentido secretario de Nóos -que ya se levantó del banquillo de los acusados en el primer día de juicio y declarará sólo como testigo- como principal responsable.
"Yo me dedicaba a lo que me dedicaba, tenía a unos asesores con estos temas, de algunos empleados no sabía ni que estaban con nosotros", ha respondido antes de señalar a Tejeiro como la persona encargada de esos asuntos en el Instituto.
El exduque ha asegurado que se enteró de la existencia de esos trabajadores fantasma durante el proceso judicial y se ha mostrado "sorprendido".
"No hago facturas. No sé si son aceptadas o proforma. Yo de estos temas no entiendo", ha respondido a Horrach en su intento por que reconozca y explique los pagos al entramado societario de Nóos. En este punto, la jueza ha aconsejado al acusado que no suponga en sus respuestas y que se ciña a contestar lo que sepa.
El exduque, en cualquier caso, ha negado que usara Nóos (sin ánimo de lucro) como medio para enriquecerse a través de fondos públicos a cambio de trabajos ficticios.
"Nunca he sido un comisionista"
"Nunca he sido ningún comisionista de nada, absolutamente no (...) Yo me fui de Nóos sin ningún papel", ha asegurado tajante Urdangarin a Horrach, tras preguntarle el fiscal por la partida de pádel con Jaume Matas en el Palacio de Marivent. El presidente del Govern balear aseguró, durante su comparecencia en el juicio, que el exduque era un "conseguidor" de patrocinios.
Matas contó que fue en esa partida de pádel cuando el cuñado del Rey (en un descanso del partido y "de una forma muy informal") le propuso "adquirir el equipo ciclista Banesto". Según el ex presidente, los 300.000 euros que el Govern balear pagó a Nóos por conseguir el patrocinio de dicho equipo fueron el "peaje" que pidió el exduque.
Urdangarin ha negado que fuera su firma la que figuraba en un documento de Aizoon, utilizado presuntamente para simular un contrato con Sofres, la empresa de mediación del equipo ciclista Illes Balears.
"No negocié nunca un presupuesto", ha dicho el acusado, que durante todo momento ha colocado a Juan Pablo Molinero, director del Illes Balears-Banesto, como el principal responsable de toda la gestión del proyecto.
"Vuelvo a repetir que yo no lideré este proyecto, el líder fue Juan Pablo Molinero, él es el experto, el abogado de derecho deportivo que tenía los contactos era él (...) Supongo que le podrá contestar mejor sobre esto", ha repetido visiblemente irritado el exduque.
El tribunal reprende al fiscal por defender a la Infanta
El fiscal Horrach ha arrancado su interrogatorio cuestionando una prueba documental aportada ayer por Manos Limpias contra la infanta Cristina. La presidenta del Tribunal, Samantha Romero, lo ha interrumpido, sorprendida ante el intento del fiscal por exculpar a la hermana de Felipe VI: "Es la primera vez que advierto que una acusación cuestiona a otra acusación".
Horrach, poco después de la reprimenda de la jueza, ha defendido su intervención en defensa de la hermana del Rey: "La función del fiscal no sólo es acusar, sino también evitar las acusaciones infundadas".
Tras su aclaración, Horrach ha empezado a preguntar al acusado sobre unos correos electrónicos en los que Urdangarin consultaba al comité ético del COI la posible incompatibilidad de sus actividades. "Se lo mando a García Revenga y también a mi señora, porque no tenía un criterio claro sobre cómo tenía que hacer en esa cuestión", ha respondido el yerno de don Juan Carlos con un tono de voz muy bajo, hasta el punto de que Romero le ha pedido que lo elevara para poder grabar bien su declaración.
La Fiscalía solicita 19 años y medio de cárcel para Urdangarin por urdir junto a su exsocio Diego Torres una trama empresarial con la que se apropiaron de 6,2 millones de euros públicos a través del Instituto Nóos. Se le acusa de delitos de prevaricación, malversación, fraude, estafa, blanqueo, tráfico de influencias, falsedad documental y delito fiscal.
Fuente: http://www.elmundo.es/baleares/2016/02/26/56d040ee268e3e0d3d8b4606.html
Categoría: ACTUALIDAD Sábado 27 de Febrero del 2016
Sánchez pide a los militantes votar con «orgullo» el acuerdo con C's
Pedro Sánchez, este domingo, desposita su voto en la consulta a los militantes socialistas - ISABEL PERMUY
Pedro Sánchez ha animado este domingo a sus militantes a apoyar con «orgullo» el acuerdo de Gobierno que ha firmado con C's tras defender que representa un proyecto «coherente con los grandes principios socialistas de igualdad, libertad, justicia social, paz y fraternidad».
El líder del PSOE ha participado en la Agrupación de Pozuelo de Alarcón (Madrid) en la consulta del pacto con Ciudadanos a la militancia socialista, que se celebra hasta esta noche de forma presencial y por internet y a la que están llamados a participar unos 190.000 afiliados.
Tras insistir en que el acuerdo está «abierto» a que se sumen otras formaciones políticas, ha apelado a las fuerzas de izquierdas como Podemos.
«Que no se le olvide a nadie que quien presenta su candidatura es el secretario general del PSOE, un partido tan de izquierdas como otros partidos de izquierda», ha reivindicado Sánchez.
Categoría: ACTUALIDAD Sábado 27 de Febrero del 2016
