Pedro Sánchez deja a Pablo Iglesias para el final de su ronda de contactos

Iglesias dice que no se fía del PSOE tras su entrada en el "trío del búnker"

Habrá que esperar para ver a Pedro Sánchez y Pablo Iglesias sentados en la misma mesa negociando un acuerdo de Gobierno. El PSOE ha decidido iniciar una primera ronda de contactos a la que están invitados todos los grupos con representación parlamentaria. El orden de llamada será de menor a mayor, por lo que Podemos queda casi al final, solo antes del Partido Popular. La primera en ser llamada al acuerdo será Ana Oramas, de Coalición Canaria. 

En el entorno de la izquierda, Alberto Garzón será el primero en reunirse con el equipo negociador del PSOE. Antes incluso de la cita con Iglesias, el candidato tendrá que sentarse con Albert Rivera.  

Pedro Sánchez se da un mes para dibujar un escenario de acuerdos que le permitan ser presidente en una sesión de investidura que se celebrará la primera semana de marzo. El líder del PSOE está decidido a hablar con todos y plantea su negociación en dos espacios diferenciados: En un primer momento buscará acuerdos en torno a un programa de Gobierno, solo si los alcanza, asegura Sánchez, se podrá hablar de reparto de sillones. 

El candidato a la presidencia del Gobierno participará activamente en la primera ronda de encuentros. Ferraz ha diseñado un equipo de seis negociadores, entre los que se encuentran Antonio Hernando, Jordi Sevilla, Merichel Batet y Rodolfo Ares. No hay ningún andaluz en el equipo negociador, según confirman a eldiario.es fuentes próximas al secretario general socialista.  

La estrategia del socialista desmonta la hoja de ruta de Podemos, que reclama la vicepresidencia para Pablo Iglesias y un reparto de ministerios en relación con los votos obtenidos por cada una de las candidaturas. Nada de esto estará sobre la mesa hasta que antes se produzca un acuerdo programático asumido por todas las partes.

Durante la búsqueda acuerdos sobre un programa común de Gobierno, el PSOE abrirá la mano a otros entendimientos como replantearse la ubicación de los grupos en el hemiciclo o la posible reforma del reglamento que haga viable los cuatro grupos que reclamaban Podemos y sus confluencias. Todo esto puede formar parte de una negociación que reserva para su última fase cualquier conversación sobre reparto de ministerios. 

Las conversaciones se presentan complicadas. En Ferraz están dispuestos a un plan de reuniones intensivo a lo largo de un mes. "Voy en serio", dijo Pedro Sánchez durante la rueda de prensa posterior a su nominación. Esa advertencia se plasmará ahora en un proceso de diálogo exprés en el que el PSOE quiere usar el dominio de los tiempos que le ofrece el encargo del rey. 

Fuente:http://www.eldiario.es/politica/Pedro-Sanchez-Pablo-Iglesias-investidura_0_480153082.html

Categoría: ACTUALIDAD Miércoles 3 de Febrero del 2016

Pedro Sánchez inicia una negociación a la desesperada para ser presidente

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, tratará de cuadrar el círculo en las próximas semanas para conformar una compleja mayoría que apoye a un Gobierno «transversal, progresista y de cambio» presidido por él mismo. El reto parece imposible incluso para una gran parte de los dirigentes socialistas, con el Congreso más fracturado de la historia y un Grupo Socialista con sólo 89 escaños.

A pesar de todo, el secretario general del PSOE asumió el martes sin pestañear el encargo del Rey Felipe VI de tratar de formar Gobierno tras el segundo paso a un lado de Mariano Rajoy. Para conseguirlo y desde hoy, el Partido Socialista abrirá negociaciones «con todas las fuerzas políticas». Su objetivo será buscar el voto favorable o la abstención especialmente de lo que él llama las «fuerzas del cambio» -Ciudadanos y Podemos-, a las que pidió que «abandonen los vetos».

La negociación parece imposible, a la desesperada. Tanto Pablo Iglesias como Albert Rivera se han vetado mutuamente y el PP no contempla tampoco, de momento, apoyar un Ejecutivo socialista. El líder del PSOE, sin embargo, se mostró fuerte y determinado en el Congreso: «Yo no soy Rajoy; yo voy en serio y llegaré hasta el final para formar Gobierno».

Felipe VI propone al socialista Pedro Sánchez como candidato al Gobierno

Sánchez es consciente de que el camino que tiene por delante es largo y complejo. Sin embargo, él y su equipo confían en que podrá conseguir un Gobierno en solitario del PSOE con el apoyo activo o pasivo (la abstención) de C's, Podemos, PNV e Izquierda Unida. Todo frente a un PP noqueado por la corrupción y un presidente del Ejecutivo en funciones que no llegó a declinar el ofrecimiento del Rey para formar Gobierno porque ni se lo pidió.

Desde la noche electoral, Pedro Sánchez defiende que el PSOE es la primera de «las fuerzas del cambio», «la alternativa» al PP. Y defendió ya desde entonces que si Rajoy no consigue ser presidente -el líder popular, de momento, ha desistido dos veces-, es su «responsabilidad» intentarlo. Todo ello a pesar de la delicada situación interna del PSOE y de la oposición a intentar gobernar de gran parte de sus dirigentes. Varios presidentes y barones desconfían abiertamente de Sánchez. Es el caso de la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y de los de la Comunidad Valenciana, Aragón y Castilla-La Mancha, entre otros.

Sánchez entiende que tiene la obligación de tratar de ser presidente, aunque la negociación parezca imposible. Él intentará con todas sus fuerzas conformar ese «Ejecutivo del cambio». Si finalmente no es posible, el líder del PSOE cree que los electores castigarán en las urnas al culpable de la repetición de las elecciones.

El martes, y tras las dos últimas audiencias del jefe del Estado, Felipe VI entendió que Mariano Rajoy no es el candidato idóneo para formar Gobierno. Como él mismo aseguró, aún no tiene apoyos suficientes para someterse a la investidura. En el otro lado, el Rey se encontró a Pedro Sánchez, que le transmitió que debería ser Rajoy quien intentara primero ser presidente, pero que añadió que «si Rajoy renuncia a su responsabilidad», él sí está dispuesto a buscar apoyos para su investidura.

Por eso, por la noche, Felipe VI comunicó al presidente del Congreso, Patxi López, que ha encargado la tarea de formar Gobierno a Sánchez. Sólo entonces, el secretario general del PSOE compareció ya como candidato: «Anuncio de forma solemne que el Grupo Socialista y yo mismo vamos a asumir esa responsabilidad y vamos a intentar formar Gobierno». Para ello, se ha dado un plazo de «al menos un mes».

Sánchez buscará apoyos «a la derecha y a la izquierda» y lo hará anteponiendo «las políticas y los programas» a «los sillones», en un claro mensaje hacia Podemos, que exige casi la mitad de los ministerios para apoyarle. El secretario general del PSOE presidirá hoy una reunión extraordinaria de los grupos parlamentarios en el Congreso, el Senado y el Parlamento Europeo.

En esta reunión se designará, probablemente, una comisión negociadora que dirigirá -según varias fuentes- Antonio Hernando. Desde hoy mismo, Sánchez se pondrá en contacto con el resto de los líderes políticos para negociar un programa común, sin hablar aún del Gobierno.

Como explicaron tanto el presidente del Congreso como Sánchez, la investidura no se celebrará antes de cuatro o cinco semanas, para dar tiempo a tejer el pacto.

El líder socialista expuso que su prioridad en la negociación que comienza serán «los proyectos» y «el programa»: «Antes de los nombres vienen los programas, antes de con quién viene para qué», aseguró en la segunda de las dos ruedas de prensa que ofreció el martes. De esta manera, insistió en que la formación de Gobierno «no es un fin en sí mismo». «Nuestro objetivo son las políticas que pueda poner en marcha este Gobierno, así que no se trata de sillones, se trata de soluciones», recalcó.

Preguntado reiteradamente si contempla presidir un Gobierno de coalición, como exige Podemos, Sánchez no quiso confirmarlo ni descartarlo aduciendo que ese será el último de los pasos a dar. Todo el PSOE, tanto la dirección como los críticos, prefiere un Gobierno en solitario que luego pueda aprobar sus leyes y reformas apoyándose en distintos grupos parlamentarios.

Sánchez fue reiteradamente preguntado por las descalificaciones que volvió a lanzar contra él Pablo Iglesias. El dirigente socialista sólo le recomendó empezar un «camino de serenidad, de responsabilidad y de generosidad». Y añadió que los votantes de Podemos «no entenderían que no apoyara a un presidente socialista que pusiera fin a cuatro años de Gobierno del PP».

Sus cuatro prioridades a la hora de buscar acuerdos serán la creación de empleo y la consolidación de la recuperación económica; combatir la desigualdad; reformar la Constitución para solucionar «la crisis de convivencia con Cataluña», y un acuerdo por la regeneración democrática que devuelva a los ciudadanos su confianza en las instituciones.

Sánchez hablará con todos. Pero descarta «buscar el apoyo de los independentistas». De hecho, como recordó, los dos partidos han asegurado que van a votar en contra de un Gobierno socialista. «¿Por qué no fiarse de su palabra?», ironizó.

Tampoco buscará Sánchez inicialmente el apoyo del PP, una formación que no entra en su «formulación» del Gobierno porque está «asediado por la corrupción» y porque le hace responsable directo del deterioro del Estado del Bienestar y de los recortes de los últimos cuatro años.

La primera opción del PSOE es conseguir un acuerdo programático común con Podemos y C's. Tras él, tratará de conseguir el voto favorable a su investidura. Sánchez es consciente de que Albert Rivera y Pablo Iglesias son casi incompatibles. Por eso, su apuesta es ser apoyado por uno de los dos y que el otro le deje gobernar con su abstención. Sánchez prefiere el sí de Rivera y que Iglesias no se oponga. A la vez, buscará el apoyo del PNV, Compromís, IU o CC.

Fuente: http://www.elmundo.es/espana/2016/02/02/56b0fe83ca474114488b4608.html

Categoría: ACTUALIDAD Miércoles 3 de Febrero del 2016

El Gabinete del «cambio» que propone Sánchez para España

Sánchez, Rivera e Iglesias Sánchez, Rivera e Iglesias - ABC

La única suma aritmética que tiene Pedro Sánchez al alcance de su mano es un pacto con Podemos e Izquierda Unida que sea apoyado también por los partidos nacionalistas. Sánchez dijo ayer que no lo haría, «por convicción». Sus opciones se reducen y el calendario de su partido le apremia.

Iglesias carga contra el líder del PSOE: «Vende lo que no tiene»

Visiblemente molesto y hasta desconcertado ante la actitud de Pedro Sánchez, el líder de Podemos aseguraba ayer «no dar crédito» tras escuchar al líder socialista hablando de un posible acuerdo que englobara a PSOE, Ciudadanos y Podemos. Es, dijo, «imposible»; «Sánchez ha querido vender algo que no tiene».

Iglesias acusó al candidato socialista de «ambigüedad e hipocresía» en su actitud, puesto que sólo hay, a su juicio, «dos posibilidades de gobierno»: el que conformarían PP, PSOE y Ciudadanos, y el que uniría a PSOE, Podemos e Izquierda Unida. Aunque se considera capaz de llegar a «acuerdos puntuales» con Ciudadanos, con cuyo líder tiene una buena relación, insistió en que «es imposible formar un gobierno conjunto» porque sería «como acordar con el PP en diferido».

Iglesias acusó al candidato socialista de «ambigüedad e hipocresía» en su actitud

Por si a alguien le quedaba alguna duda, aclaró que no se plantea tampoco una abstención de Podemos ante un pacto PSOE-Ciudadanos, porque «evidentemente, eso sería un acuerdo de gobierno, y lo descarto por activa y por pasiva».

Iglesias estaba estupefacto, o eso hizo ver en su comparecencia pública, por la actitud de Pedro Sánchez: «Con el peor resultado de su partido, tiene la oportunidad de ser presidente del gobierno, y lo lógico es ponerse a trabajar», «contestar a la oferta de gobierno de cambio que le hicimos hace diez días y no estar esperando a Mariano Rajoy». A juicio de Iglesias, «los españoles no están para esperar más tiempo, y que les tomen el pelo». E ironizó: «Esperando a formar gobierno nos van a salir canas».

Siguiendo con su batería de ataques a Sánchez, se preguntó si el líder socialista podría estar afectado por el «virus Rajoy del inmovilismo». Al presidente en funciones prácticamente no se refirió, más que para criticarle que realizara sus comparecencias como candidato en el Palacio de la Moncloa y no «en el Congreso, como hacemos los demás».

En todo caso, Iglesias aseguró mantener su «mano tendida» hacia el PSOE «por enésima vez», y de paso recordó que «sus bases quieren un acuerdo de progreso, porque lo que está rompiendo España es la desigualdad».

Rivera tiende la mano a Sánchez para lograr un Gobierno estable

Albert Rivera se destacó ayer como el líder más conciliador y dispuesto a alcanzar un acuerdo con Pedro Sánchez. El presidente de Ciudadanos tendió la mano al secretario general del PSOE para alcanzar «un Gobierno con garantías parlamentarias», con el que tiene intención de hablar hoy mismo para impulsar unas mesas de negociación técnicas y políticas con representantes de PSOE y Ciudadanos.

Rivera insistió en buscar un «acuerdo amplio que con geometría variable saque adelante reformas». Asimismo, celebró que haya «por fin» un candidato a la investidura frente a los vacíos legales que algunos anunciaban. «El Rey ha demostrado que sólo había un vacío de sentido de Estado que es el que Rajoy cometió al no someterse a la investidura».

El portavoz parlamentario de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, ya advirtió por la mañana, que aunque se quiere negociar tanto con PP como con PSOE, «la iniciativa» será para el partido cuyo candidato propusiese el Rey para la investidura. Girauta aseguró que quien sea el candidato es algo importante «desde el punto de vista cualitativo». Pero insistió en que espera sumar también al PP, que en cualquier caso «va a ser necesario por activa o por pasiva».

«El Rey ha demostrado que sólo había un vacío de sentido de Estado que es el que Rajoy cometió al no someterse a la investidura»

Unas negociaciones en las que Rivera pretende destacar sus «coincidencias» con el PSOE, con quien le une el respeto «al marco constitucional, la sociedad de bienestar o la economía de mercado». La única línea roja será el respeto a la soberanía nacional recogida en el artículo 1 de la Constitución. La voluntad de Ciudadanos para el acuerdo llega hasta el punto de que Girauta se mostró consciente de que habrá que ceder en algunos aspectos: «Suavizaremos nuestras posiciones en todo aquellos que no constituya una amenaza ni para la igualdad ni unión de los españoles, así como el proceso de integración en Europa. Dentro de ese marco, tenemos claro que hay que consensuar».

Rivera no quiso aclarar si su compromiso con ese Gobierno estable podría llevarle a entrar en el Ejecutivo, algo de lo que siempre ha recelado. Sí es partidario de incorporar independientes para lograr un Gobierno «con amplia representación de todos los que formamos parte de ese acuerdo».

Satisfacer las necesidades del PNV tener dar su apoyo

El PNV se obstina en jugar al gato y el ratón, sin querer posicionarse abiertamente a favor de una formación de Gobierno liderada por Sánchez. Con un «ya veremos» eludía mostrar sus preferencias anoche el portavoz parlamentario Aitor Esteban, entrevistado en RNE. «Nadie se ha puesto a interpretar la melodía», insistía en excusarse para no responder cuál le suena mejor. Actitud que contrasta con la del propio lendakari, Iñigo Urkullu, capaz de admitir que un pacto encabezado por el PSOE«abriría la posibilidad» a que ellos se sumarán.

Esteban tachó de «generalidades» los grandes ejes descritos por Sánchez en su comparecencia y se limitó a admitir que «quizás puedan salir cosas provechosas» de una negociación. Pero insistió en que las aspiraciones de su partido -el reconocimiento de la «nación vasca», el «derecho a decidir» y la bilateralidad- no constituyen «líneas rojas»a la hora de sentarse a hablar.

Es el perfil bajo aplicado por el PNV después de que varios representantes advirtieran de que no iban a «dar gratis» su apoyo, y apuntaran como condiciones esas tres grandes coordenadas de alto voltaje soberanista.

Esteban tachó de «generalidades» los grandes ejes descritos por Sánchez en su comparecencia

Insiste ahora el PNVen que su pretensión no pasa por trasladar exigencias, sino por poner sobre la mesa la «agenda vasca». «Cuando uno define las cosas, tampoco pretende que mañana por la mañana esté ya todo el camino allanado y resuelto, y se vaya a cumplir ese cien por cien de las expectativas», apuntaba Esteban por la mañana en Radio Euskadi.

Al tiempo, sin embargo, Jokin Bildarratz, portavoz en el Senado, aseguraba en la Cámara Alta que su partido se sentiría «cómodo con cualquiera de las fórmulas que tenga en cuenta nuestras sensibilidades, todas aquellas que Rajoy se ha negado siquiera a tratar».

Y el propio Esteban advertía de que no renuncian a su hoja de ruta. «No sé si en este momento o en el futuro, pero», señalaba, «en cada ocasión que se nos presente, ésa es la línea trazada».

«En algunos ámbitos podríamos estar de acuerdo con el PSOE», fue lo máximo que concedió el portavoz en RNE. El PNV prefiere esperar a que Sánchez le aclare «qué ofrece» antes de hacer explícito que comparten sintonía.

ERC, ante el dilema de «cuanto peor, mejor»

El soberanismo no va a regalar su abstención. CDC y ERC afrontan una hipotética negociación con el PSOE con un planteamiento que, ahora mismo, hace imposible el acuerdo si Pedro Sánchez no cruza las «líneas rojas» que le trazó el Comité Federal de su partido.

Embarcados en un plan que pretende lograr la «desconexión» de España en 18 meses –aunque el calendario preciso es motivo de discrepancia entre CDC y ERC–, la posibilidad de dar apoyo, o abstenerse, en la investidura de Pedro Sánchez no es algo que ahora contemplen ambas formaciones, aunque bien es cierto que, como reconocen los partidos, todavía no han escuchado ofertas.

ERC y DiL están embarcados en un plan que pretende lograr la «desconexión» de España en 18 meses

De manera clara Convergència, y aún de manera más rotunda Esquerra, el punto de partida que plantean ambos partidos es el reconocimiento del mandato de las elecciones del 27-S. Es decir, la «plena soberanía», según expresión de los republicanos. Pese a esta posición a priori inamovible, y así comienza a hacerlo saber su entorno, empieza a cundir la idea de que ambos partidos van a tener muy difícil justificar ante su electorado independentista, y ante el votante catalanista que dicen querer atraer, un «no» a un gobierno de izquierdas.

Que el PP, demonizado durante tantos años, tenga posibilidad de volver a gobernar por la negativa de los independentistas enfrentaría a este movimiento a un fuerte dilema. Más aún, si un gobierno PSOE-Podemos abre el camino a una reorganización territorial que sea sustancial, el soberanismo tendrá que optar entre el «cuanto peor mejor» que para ellos representa el PP, abonando la vía rupturista, o un tipo de solución posibilista. Medios muy próximos a CDC reprochan al soberanismo que se ausente y no saque réditos del momento por la vía de no comparecer, como ha hecho la CUP.

Fuente:http://www.abc.es/espana/abci-gabinete-cambio-busca-sanchez-cuadratura-circulo-201602022208_noticia.html

Categoría: ACTUALIDAD Miércoles 3 de Febrero del 2016

Sánchez inicia la ronda de consultas con IU y Coalición Canaria

Pedro Sánchez El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, este martes, en el Congreso. JuanJo Martin EFE

El candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, propuesto ayer por el Rey para la investidura, abrirá en la tarde de este miércoles la ronda de consultas con los diferentes portavoces parlamentarios. A partir de las 16.30 se reunirá con la diputada de Coalición Canaria (CC), Ana Oramas y después con el líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón. Las conversaciones continuarán el jueves y el viernes, incluso el sábado, según ha adelantado el portavoz parlamentario socialista, Antonio Hernando, durante una entrevista en la cadena Ser.

El PSOE utilizará el Congreso para estas reuniones, por ser un escenario "neutral", "por ser de todos". Hernando ha asegurado que las reuniones se celebrarán "con la máxima transparencia", anunciándolas e informando después, aunque ha dejado claro que "no se pueden retransmitir en streaming", como inicialmente pidió el líder del PSOE, Pablo Iglesias. A mediodía, Sánchez reunirá en el Congreso a los diputados, senadores y eurodiputados socialistas para explicarles los pasos que dará la formación para formar un Gobierno "de cambio" en España.

De momento, el PSOE insiste en que lo primero es conseguir pactar un programa y un proyecto para España. "A los españoles no les importa la composición del Gobierno", ha argumentado Hernando. Los militantes socialistas deberán dar su aval mediante un referéndum al contenido y a los participantes del pacto. “Yo voy en serio”, recalcó Sánchez este martes, quien pidió a las fuerzas políticas que abandonen los vetos.

Oramas ha explicado a Efe que acude a la reunión con "buena disposición" después de que Sánchez haya dado un paso al frente para asumir la responsabilidad de acudir a un debate de investidura a pesar de que, a priori, no cuenta con los suficientes apoyos. Coalición Canaria cuenta con un acuerdo de Gobierno con el PSOE para el Ejecutivo de las islas. Está previsto que Sánchez vaya citando a los diferentes portavoces parlamentarios de menor a mayor representación de escaños en la Cámara Baja.

La candidatura del PP sigue "viva"

El vicesecretario de Organización del PP, Fernando Martínez Maillo, ha emplazado al líder de PSOE, Pedro Sánchez, a que diga públicamente que rechaza la abstención de los independentistas para formar Gobierno y a que aclare sus "aliados", y le ha dicho que su "gran enemigo político" es Podemos" que quiere "sustituir" al PSOE.

En declaraciones a TVE, Maillo ha vuelto a dejar claro que el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, "mantiene viva su candidatura" y que ni él ni el PP han arrojado la toalla o renunciado a la Presidencia del Gobierno.

Fuente: http://politica.elpais.com/politica/2016/02/03/actualidad/1454492679_436374.html

Categoría: ACTUALIDAD Miércoles 3 de Febrero del 2016

Pedro Sánchez: "Necesitaré al menos un mes y yo voy en serio"

Encerrado en su despacho del edificio del Congreso, esperaba noticias mientras seguía por televisión la rueda de prensa de Mariano Rajoy. El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ya lo sabía. Y así se vislumbraba en la sonrisa que esbozaba ampliamente al salir de la sala, acompañado por sus más fieles escuderos, César Luena y Antonio Hernando.

Una sonrisa -posado incluido- que exhibía más ampliamente si cabe en la rueda de prensa posterior para anunciar aceptaba la propuesta del rey Felipe VI de intentar formar gobierno tras la "espantada" del presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy. "Le agradezco de corazón al Rey", dijo Sánchez al tiempo que intentaba trasmitir un "mensaje de confianza a todos los españoles" y un "nuevo tiempo político en España".

Tras revestirse de un halo presidencial, "el PSOE asume su responsabilidad con España", dijo ser "muy consciente del desafío" que afronta, y "del inmenso honor que representa el recibir este encargo, de las dificultades que entraña". Y tras recitar los cuatro ejes de su programa de gobierno desde la igualdad al desafío secesionista, añadió una cita más: "A lo largo de mi vida, y de mi trayectoria política, nunca he olvidado una cita de Cervantes: que 'a cualquier mal, buen ánimo repara'".

Rueda de prensa en la que volvió a no descartar un Gobierno de coalición con Podemos. Ni siquiera quiso decir, como sí hacía en campaña, si prefería o no un Gobierno monocolor. Lo que sí señaló es que "la formación de Gobierno no es un fin en sí mismo", que "no se trata de sillones, sino de soluciones", y que antes de decidir "con quién" puede llegar a acuerdo políticos "viene el para qué".

"Sorprendido" con una pregunta de LD

Momento en que fue preguntado por Libertad Digital si estaría dispuesto a ceder la presidencia del Gobierno si "lo importante son las políticas y no los sillones". "Bueno, eso es una pregunta que no me esperaba... Hombre estoy aquí en el atril, aceptando el encargo del Rey... deme usted algo de credibilidad a ver si lo consigo".

Un crédito que exige quien está convencido de que su pacto de Gobierno verá la luz pese a las dificultades y siguiendo el mantra de mirar "tanto a derecha como a izquierda". Esto es, Ciudadanos y Podemos. Sánchez también habló de los plazos que necesita: "Al menos un mes", el "mismo tiempo en que ha estado Rajoy de presidente en funciones".

La negociación

Este mismo miércoles se iniciarán las negociaciones con la duda de quién será el interlocutor preferente. A la vista de los desplantes y enfados con Pablo Iglesias, fuentes del PSOE señalan que será Albert Rivera, el líder de Ciudadanos, como ya ocurrió en las anteriores llamadas tras declinar Rajoy su investidura. A las 11:00 habrá también una reunión de la Ejecutiva en Ferraz para iniciar este periodo de negociación.

La base sobre la que negociará el PSOE serán los cuatro desafíos principales a los que, a su juicio, se enfrenta España: la "desigualdad económica" entre los más ricos y los más pobres; "la crisis de convivencia de Cataluña" y su desafío separatista; la falta de oportunidades de empleo; y "la crisis de confianza de los ciudadanos con sus instituciones".

Tras criticar que "desde la noche del 20D el señor Rajoy no ha hecho ningún esfuerzo por conseguir una mayoría", ha dicho que el PSOE "está dispuesto a sacar a España de la situación de bloqueo en que la ha colocado el PP" y que va a tender la mano a esta formación política para pactar asuntos de Estado, entre los que ha citado el terrorismo o el desafío secesionista en Cataluña.

Fuente:http://www.libertaddigital.com/espana/2016-02-02/sanchez-dice-que-necesita-un-mes-para-llegar-a-pactos-y-que-va-en-serio-1276566967/

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