Los barones quieren un nuevo candidato si se repiten las elecciones

El líder socialista llega al Comité Federal seguido por César Luena, mientras Díaz conversa con los barones Javier Fernández y Guillermo Fernández Vara
No estaba en el orden del día, pero la conveniencia o no de celebrar el congreso ordinario del PSOE «cuando toca» y no postergarlo –como propone la dirección– hasta que se forme gobierno monopolizó el Comité Federal del partido celebrado ayer en Ferraz. Los principales barones territoriales alzaron la voz para pedir que se cumplan los Estatutos de la formación, esto es, que el cónclave se celebre a principios de marzo. El momento no es baladí, porque ante lo fragmentado del escenario político no se prevé que para esa fecha se haya configurado todavía el gobierno. No ya por Mariano Rajoy –que cuenta con una oposición frontal de prácticamente todos los grupos de la Cámara–, sino porque por esas fechas el propio PSOE podría encontrarse inmerso en negociaciones con otras fuerzas políticas para articular un ejecutivo alternativo. Abrir en ese contexto la pugna por el liderazgo socialista supondría dejar a Sánchez vendido, sin legitimidad para negociar como portavoz de su formación y al resto de partidos sin un interlocutor válido. Las capacidades que desde Ferraz se atribuyen para poder lograr una suma casi imposible con Podemos y sus facciones secesionistas y granjearse, a su vez, una eventual abstención de Ciudadanos, les sirve de base para plantear que el congreso del partido se posponga hasta que agoten todas las opciones antes de verse abocados a una nueva convocatoria electoral.
Sin embargo, esa tesis no cala entre los críticos a Sánchez, que consideran su postura una «huida hacia adelante» que les dejaría sin opciones de concurrir con garantías de victoria a una nueva cita con las urnas. Pensando, precisamente, en la repetición de las elecciones, algunos dirigentes del partido consideran que lo mejor para el PSOE es acometer, cuanto antes, la renovación de su dirección para acudir a las urnas con un liderazgo renovado que les permita ganar los comicios. En la cabeza de todos está la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, como la única alternativa capaz de devolver al partido el esplendor perdido a golpe de debacles electorales. «Hoy ha dado un discurso de auténtica secretaria general. Ha sido una verdadera declaración de intenciones», reconocía un declarado partidario de la líder andaluza, que no duda en su intención de cruzar Despeñaperros. No obstante, Díaz sólo se limitó a reclamar autocrítica y en un duro discurso ante el Comité Federal evitó hacer mención a la convocatoria del congreso, aunque su opinión ya es conocida y la reiteró antes de entrar al cónclave: «Debe hacerse cuando toca». La presidenta andaluza no desvela, por el momento, si tiene intención de asumir una hipotética secretaría general, aunque desde su entorno aseguran que lo hará «en cuanto se lo proponga».
Desde un sector del partido consideran prácticamente imposible alcanzar un acuerdo, aunque sea de investidura, con Podemos, pues entienden que no abandonarán sus posiciones de bloqueo. «Iglesias no le va a dar la presidencia a Pedro ni loco, sería un riesgo muy alto para Podemos», señalan. El problema es que la suma ni siquiera sale con la formación morada y habría que recurrir a otros partidos con profundo arraigo soberanista. «La realidad es que estamos más cerca de unas nuevas elecciones que de ver a Pedro como presidente», señala un dirigente, que apunta a la necesidad de «estar preparados» para asumir esa nueva contienda electoral.
«Hay que hacer las cosas bien», repetían varios socialistas preguntados por LA RAZÓN, partidarios de mantener el congreso en la fecha prevista y muy críticos con la gestión que se hizo de la campaña electoral desde Ferraz. «Si Ciudadanos no llega a cometer el error de la violencia de género, podríamos estar en una situación muy comprometida. Lo saben en Ciudadanos y lo sabemos nosotros», reconocen. Este sector acusa a Sánchez de imponer un carácter excesivamente personalista en sus decisiones y así explican su anuncio, escasas 24 horas después de las elecciones, de concurrir como candidato al congreso del partido. Sin embargo, desde Ferraz parecen no dar relevancia a la sublevación interna que existe actualmente en el seno de la formación y que ha sumado entre sus filas a un dirigente poco sospechoso de involucrarse en guerras fratricidas, el asturiano Javier Fernández que clamó ayer duramente contra la dirección. A él se sumaron federaciones de peso como Andalucía, Castilla-La Mancha, Aragón, Valencia y Extremadura, aunque su presidente, Guillermo Fernández Vara, reconocía en una conversación informal con periodistas tener dudas sobre la conveniencia de atrasarlo.
Tras finalizar el Comité Federal fuentes cercanas a Sánchez se mostraban satisfechas por el rumbo que habían tomado los acontecimientos después de «una semana muy difícil». Estas mismas fuentes destacaron que los barones territoriales venían dispuestos a dar la batalla y se habían marchado con la sensación de que la mayoría del Comité Federal no es partidario de convocar el congreso en marzo, convencidos por el argumento del líder socialista de que éste se convocará «con responsabilidad», atendiendo al «contexto político y al interés general». No obstante, no hay nada escrito y los territorios no cederán en su empeño de propiciar la celebración del congreso cuando toca, para ello tienen la obligación de recoger un tercio de los apoyos del Comité Federal para que la Ejecutiva tenga que convocar otro Comité Federal –que algunos ya datan para el próximo 9 de enero– que será el que permita convocar el cónclave que elegirá al próximo secretario general del PSOE. «Año nuevo, liderazgo nuevo» Este parece ser el mantra que entonan en algunos sectores del partido ante la llegada de 2016.
Categoría: ACTUALIDAD Martes 29 de Diciembre del 2015
Susana Díaz alcanza el punto de no retorno para despejar su futuro político en Madrid
La batalla aplazada por el liderazgo del PSOE vuelve a poner el foco en la presidenta de la Junta de Andalucía, que año y medio después vuelve a emerger como cortejada por los principales barones
La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, durante la reunión del Comité Federal del PSOE de este 28 de diciembre. (EFE)
¿Hasta cuándo? La batalla por el liderazgo del PSOE está aplazada pero ni mucho menos enterrada. Se ponga como se ponga, Susana Díaz tiene cada vez más difícil no aclarar su futuro inmediato. La imagen de interinidad, de líder con un pie en Sevilla y otro en Madrid, de presidenta del Gobierno andaluz a medias, enredada en las cuitas internas del partido, erosiona a la gran baronesa socialista. En su propio entorno tienen muy claro que la presidenta de la Junta deberá más pronto que tarde despejar de una vez si acepta el reto de liderar el PSOE en el momento más complicado de su historia o deja pasar de nuevo el tren, y esta vez puede ser el definitivo, que la conducirá al puente de mando en Ferraz.
Se esperan semanas “muy entretenidas” por delante. La crisis en el PSOE es un camino sin retorno y el cuestionamiento del liderazgo de Pedro Sánchez conducirá más pronto o más tarde a abordar en manos de quién queda el partido. Puede ser enero, febrero o marzo, pero pocos fontaneros orgánicos dan más margen. La situación comienza a ser "insostenible". Esta es la radiografía general. "No se puede estar todo el tiempo amagando y no dar. Es el cuento de la lechera", advierte un dirigente socialista. Eso sí, si quiere tendrá que ir a unas primarias contra Pedro Sánchez, Ferraz le prepara una feroz batalla y tiene muchas posibilidades de estrenarse perdiendo unas elecciones. ¿Alguien da más para una líder política que no practica el salto sin red de seguridad? Aun así, la opinión generalizada en su entorno es que dará el paso. Sus críticos creen que este lunes perdió la oportunidad de plantar batalla y ya no tiene margen.
Susana Díaz alcanza el punto de no retorno para despejar su futuro político en Madrid
El PSOE marca como línea roja para negociar con Podemos el referéndum en Cataluña
Da la sensación de que la bola de nieve ha echado a rodar y aunque se frene la velocidad del descenso antes o después Pedro Sánchez caerá. Eso es lo que transmiten los adalides del socialismo andaluz, valenciano, extremeño, manchego y asturiano. Durante estos dos días de autos en Ferraz, daba la impresión de que Susana Díaz, arropada por los principales barones, le perdonaba la vida una vez más al secretario general "para no romper el PSOE". Pero ni mucho menos quedaba claro que la baronesa haya renunciado a nada ni que la batalla esté terminada. En este análisis coinciden la mayoría de los dirigentes del PSOE en Andalucía consultados por este periódico. Se da por hecho que en las próximas semanas todo podría moverse de forma definitiva.
Los andaluces tratan de blindar a su líder
Existe una corriente dentro del partido, afines a Susana Díaz pero con discrepancias con su núcleo duro y sobre todo con las formas de Máximo Díaz Cano, su principal hombre en la sombra, que advierten que la están arrastrando a una jugada de máximo riesgo. "¿Por qué no espera? ¿Para que se la va a jugar ahora? Su momento llegará cuando el barco llegue a puerto y toque cambiar la tripulación pero ahora mismo es como ponerse al frente de una nave que zozobra. No gana nada. Se está precipitando pero si la jugada le sale bien desde luego demostrará una valentía encomiable", señalaba una dirigente socialista que se lo ha transmitido así a la presidenta. "Susana arriesga mucho, pero ella hace las cosas porque las tiene medidas. Ojalá no se equivoque. En el aplausómetro del Comité Federal ha ganado Pedro", añadía otra voz cualificada del partido.
Los socialistas andaluces insisten en que ni van por libre, ni esto es una guerra de Susana Díaz contra Pedro Sánchez ni el pulso interno está agotado. “En las posiciones del PSOE andaluz está la inmensa mayoría del partido”, subrayan. Nadie quiere que la presidenta andaluza aparezca como responsable de la muerte política de Sánchez. Ella quiere llegar con las manos limpias. Durante su carrera le ha acompañado una imagen de 'killer' política contra la que lucha, una etiqueta de política criada en las luchas intestinas del PSOE de Sevilla, un nido de intrigas y pulsos internos, donde aprendió "lo mejor y lo peor de la política", parafraseando a un veterano socialista.
El mayor empeño del PSOE andaluz es dejar claro que este pulso lo abrió Pedro Sánchez cuando declaró unilateralmente que no abordaría debates internos sobre su futuro y que ella "no ha maniobrado ni intrigado en su contra". Eso hay quien se lo cree y evidentemente quien no. Valga un detalle: el que se fajó pidiendo fecha para el congreso fue el asturiano Javier Fernández mientras que ella ni lo mencionó. Al salir insistió: "Hoy tocaba hablar de pactos, nada más". Un barón que aseguraba que le daría su apoyo maliciaba que desde luego Susana Díaz cuenta con un "aliado inconmensurable", los medios de comunicación, a los que ella cuida, a diferencia de Sánchez. "Lo que no sé es cuándo gobierna", deslizaba con ironía.
Susana Díaz afronta una jugada de alto riesgo y Pedro Sánchez también tiene su claque entre la militancia
Ahora, la palabra más repetida es que el PSOE necesita “un revulsivo” o camina hacia la desaparición. Así de apocalíptico. No es casual que la mayoría de dirigentes provinciales del PSOE andaluz coincida en el análisis. Habrá elecciones pronto y es mejor que el PSOE esté preparado para abordar un relevo. Dan por hecho que en primavera podrían repetirse las elecciones generales. En ese caso, lo más lógico es ir al congreso federal en marzo como muy tarde. Es más, insisten en que aunque Mariano Rajoy logre “el milagro” de formar Gobierno no durará más de un año antes de que haya nuevos comicios y no repetirá en los carteles.
Un momento de la reunión del Comité Federal del PSOE celebrada este 28 de diciembre. (EFE)
Todos los caminos conducen a nuevas elecciones y al relevo de Sánchez como candidato. "No salen las cuentas. No sumará mayoría. ¿Para qué formar un Gobierno con Podemos, que podría suponer la desaparición del partido, que sería además corto e inestable al que le tocará asumir un recorte de 10.000 millones de euros en el Presupuesto y abordar el desafío de Cataluña en primera persona?", se preguntan asombrados dirigentes del PSOE. Detrás yace un reproche velado a Sánchez, una crítica profunda al secretario general, al que acusan de aferrarse a la poltrona del cargo porque sabe que o es investido presidente o está enterrado políticamente.
Las piezas en el tablero, una vez más, están dispuestas para que una de las preguntas principales sea: ¿qué hará Susana Díaz? Pues esa cuestión, aunque resulte increíble, sigue sin respuesta oficial. Eso sí, las evidencias son innegables. No fue casual que abandonara el domingo la reunión de Ferraz colgada del brazo del líder del PSOE asturiano y se dedicara en las horas posteriores a dejarle claro al mundo que ella no había perdido y que sigue mandando.
En Andalucía las discusiones sobre el futuro de Díaz se afrontan en bucle, es como el día de la marmota, cansino. La socialista accedió a la presidencia de la Junta en septiembre de 2013 tras la retirada de José Antonio Griñán. Se hizo rápidamente con el control absoluto del partido en Andalucía. Nueve meses más tarde la dirigente andaluza era señalada por las voces con más peso del PSOE como la solución para el partido y la alternativa tras la retirada de Alfredo Pérez Rubalcaba. Fue reclamada y aclamada por los principales barones como la líder de referencia. Nadie encarnaba como Díaz los valores más puros de la socialdemocracia, no había otro dirigente que con su juventud comprendiera y conociera mejor al partido -se afilió a los 17 años- ni una política que hablara más claro para la gente ni atesorara un liderazgo como el suyo. Ese fue el relato, impulsado en gran parte por su propio entorno, que caló de Despeñaperros hacia arriba.
Ya se dejó querer una vez y reculó
Ella se dejó querer y cuando vio que el camino no estaba expedito y que tendría que medirse en unas primarias con Eduardo Madina, se echó para atrás. Alegó que su despacho en San Telmo, sede del Gobierno andaluz, se había inundado de cartas de ciudadanos andaluces reclamándole que se quedara. Explicó que el termómetro de la calle le decía que tenía que quedarse, que no era todavía su momento, dejando siempre una puerta entreabierta. Aupó a Pedro Sánchez y no hubo ni cien días de tregua. En el Comité Director del PSOE andaluz celebrado en septiembre, tal y como avanzó El Confidencial, afloró el descontento con el líder. Semanas después ya dejó claro en una entrevista en 'El País' que se desmarcaba de la estrategia del secretario general.
En el último año y medio Díaz no ha perdido el foco. Se ha cultivado como una líder nacional, ha capitalizado y dirigir los grandes debates del país y del PSOE
De eso hace un año largo y en estos 14 meses Susana Díaz no ha perdido el foco. Se ha cultivado como una líder nacional, ha tratado de capitalizar y dirigir los grandes debates políticos del país y del PSOE, le ha hablado de tú a tú al poder económico y político de España. Ha tejido su propia red en el partido por si llegaba el momento de decirle a Pedro Sánchez que le tocaba a ella y que se apartara a un lado. Hasta los más partidarios del secretario general admiten que mientras ella estaba en eso, al líder del PSOE le ha faltado equipo y visión para preparar la batalla interna.
Susana Díaz alcanza el punto de no retorno para despejar su futuro político en Madrid
Un Comité Federal del PSOE cargado de tensión
Ahora todo es distinto, trasladan desde sus filas. Ha ganado cuatro elecciones en año y medio, unas en Andalucía como candidata. Es la única socialista que ha frenado a Podemos y contenido su avance en una comunidad clave. Aunque no se sabe si su estilo calaría en el electorado urbano de izquierdas, lejos del voto rural que ancla y sostiene al PSOE en Andalucía. Si hubiera nuevas elecciones generales a corto o medio plazo, podría aspirar a ser la candidata socialista, admiten personas del entorno de la presidenta. Mientras tanto, deslizan sus generales, por qué no se puede compatibilizar la secretaría general del partido y la presidencia de la Junta de Andalucía. El foco se pone en su capacidad política y pocos miden su capacidad gestora, su balance como presidenta de la comunidad más poblada de España.
Ella calla y otorga. Acusa a los demás de intrigar sobre su futuro y se sitúa al margen de las batallas internas, en un plano superior, ungida como salvadora, señalada como si no se hubiera puesto hábilmente en el centro de la pista. Y sigue sin despejar su futuro. Pedro Sánchez la reta a participar en unas primarias. Quienes conocen a Susana Díaz indican que ella querría ahorrarse ese desgaste interno, llegar a Ferraz con alfombra roja y aclamada. Lo que sí cunde es la sensación de que el tiempo se agota. De que no le puede salir gratis mantener esta incertidumbre política. De que tiene que decidirse de una vez. Centrar y tirar a puerta. Se habla de semanas, de meses, el debate sobre su liderazgo ha entrado en bucle. Y sus adversarios políticos en Andalucía empiezan además a centrar sus ataques en este asunto
Categoría: ACTUALIDAD Martes 29 de Diciembre del 2015
Rajoy advierte de que la fragmentación política puede frenar los avances

El jefe del Ejecutivo en funciones, durante su reunión con Pablo Iglesias
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ha continuado esta mañana su ronda de contactos políticos tras las elecciones celebradas el pasado 20 de diciembre. Esta mañana se ha entrevistado con Pablo Iglesias y Albert Rivera, líderes de las formaciones políticas Podemos y Ciudadanos.
A través de un comunicado, el Ejecutivo señala que Rajoy ha trasladado su convicción de que los resultados de las pasadas elecciones señalan el mandato democrático de que sea él quien encabece el próximo Gobierno de España. Así ha sucedido siempre en la historia democrática española, aún con ventajas inferiores a las que se han registrado en los pasados comicios.
El Partido Popular ha sido la fuerza más votada con casi siete puntos de ventaja y más de treinta escaños respecto al segundo partido. El Partido Popular también ha sido el vencedor en 13 de las 17 Comunidades Autónomas y en 39 de las 52 circunscripciones. Esos resultados son la expresión clara e incuestionable de la voluntad de los españoles que, en lógica democrática, debería suponer el mandato para la formación del Gobierno.
Al margen de esa circunstancia, el presidente del Gobierno en funciones ha subrayado que una amplia mayoría de españoles han apoyado a formaciones políticas que comparten la defensa del orden constitucional, la unidad de España, la soberanía nacional, la igualdad entre los españoles, el papel de España en la Unión Europea y en el mundo, y la lucha contra el terrorismo y la
violencia. Por lo tanto, el próximo Gobierno que pueda haber en España tiene que ser capaz de ofrecer una triple certidumbre a los españoles: institucional, económica y sobre nuestro papel en el seno de Europa.
Mariano Rajoy ha insistido en su negativa rotunda a cualquier propuesta política que suponga la ruptura de la soberanía nacional o de la igualdad de los españoles. Asimismo, ha advertido sobre el riesgo de que la fragmentación política se convierta en un elemento de parálisis o bloqueo que pueda dar al traste con los avances que tantos esfuerzos han costado a los españoles durante estos años e interrumpir el proceso de crecimiento económico y creación de empleo.
Por último, Mariano Rajoy ha reiterado su disposición a mantener un proceso de diálogo con generosidad, amplitud de miras y con la vista puesta en el interés general de España.
Categoría: ACTUALIDAD Lunes 28 de Diciembre del 2015
Pablo Iglesias no coincide 'en nada' con Mariano Rajoy... ni con Pedro Sánchez

Pablo Iglesias y Mariano Rajoy "no coinciden en nada respecto al futuro de España". Así lo ha confirmado el líder de Podemos al término de su largo encuentro con el presidente en funciones en La Moncloa, en el que ha repetido ante Rajoy lo que éste ya sabía: que la formación morada "no permitirá ni por activa ni por pasiva que gobierne el PP".
Iglesias, ha insistido una y otra vez en que su intención es llegar al Parlamento proponiendo cosas y así ha explicado que "el mismo día 13" cuando se constituyan las Cortes presentará una proposición de ley de emergencia social para impedir los desahucios, los cortes de luz y de calefacción a los más desfavorecidos y evitar que los pensionistas no puedan hacer frente al copago de los medicamentos. Con esta idea, que se enfrenta al problema de que "el mismo día 13" aún no habrá grupos parlamentarios constituidos ni se habrá iniciado solemnemente la legislatura, quiere demostrar que Podemos no entra en el Parlamento para repartirse sillones sino para "atender a las necesidades de los ciudadanos". Sobre esta cuestión ha asegurado no haber visto receptivo a Rajoy.
Iglesias ha insistido una y otra vez en que sus diputados renunciarán al plan de pensiones privado del Congreso, sin embargo, este plan hace meses que dejó de existir. También recordó que harán lo mismo que hicieron con el sueldo de los europarlamentarios, es decir, donar todo lo que supere el triple del salario mínimo.
En respuesta a las preguntas de los periodistas, Iglesias ha ido algo más allá. Así ha arremetido duramente contra el PSOE, un partido al que ha pedido que "deje de hacer teatro", y contra su secretario general, Pedro Sánchez, quien, en su opinión, "no manda" sobre los socialistas.
En su opinión se está fraguando ya una "gran coalición a tres" que "repite argumentos que fracturan y se olvidan de la gente", algo que, ha dicho, se empezó a ver con claridad cuando PP, PSOE y Ciudadanos reaccionaron de manera idéntica y positiva "ante el decepcionante discurso del Jefe del Estado".
En este sentido, ha urgido insistentemente a los socialistas a que "digan ya claro a los españoles" si están dispuestos a acabar pactando con Rajoy o si tienen intención de tumbar a Sánchez y elegir otro líder.
El líder de Podemos dijo estar abierto "a cualquiera que esté dispuesto a impedir que el PP gobierne" y, además, cumpla con sus condiciones.
Iglesias ha recalcado que si Pedro Sánchez tardó 20 minutos en decir a Rajoy que no apoyará su investidura, él ha tardado "sólo dos".
"Nosotros", ha dicho, "vamos a seguir diciendo las cosas con contundencia pero con el mejor tono posible".
Respecto a la idea de acabar proponiendo un candidato a la presidencia "independiente", al estilo de lo que hizo Italia cuando eligió a Mario Monti, Iglesias ha asegurado que es una posibilidad que, según él, contempla la Constitución.
Fuente:http://www.elmundo.es/espana/2015/12/28/5680d79c46163ff2028b45f8.html
Categoría: ACTUALIDAD Lunes 28 de Diciembre del 2015
Sánchez dice a los barones que ellos ya pactan con Podemos
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, acompañado de la presidenta del partido, Micaela Navarro y el secretario de Organización, César Luena - EFE
«No vamos a defender intereses cortoplacistas», ha dijo esta mañana Pedro Sánchez ante el Comité Federal del PSOE, en lo que ha sonado a respuesta los barones tras la tormentosa reunión de cuatro horas que mantuvo anoche con ellos.
El líder socialista ha comenzado la cita del máximo órgano entre congresos directo al grano: Mariano Rajoy tiene la iniciativa para formar gobierno pero, si no lo logra, él está legitimado para intentarlo.
Según la teoría que ha explicado ante los mismos que anoche le afearon su falta de autocrítica por el peor resultado de la historia socialista (1,5 millones de votos menos y solo 90 diputados), el PSOE «no cumplió sus objetivos» pero la fragmentación del mapa político ya estaba anunciada.
«Somos un partido ganador y no me conformo en ser segundo. Ahora bien, los ciclos políticos nunca fueron de cuatro años: cuando un periodo sale del poder no lo recupera a los cuatro años», replicó el líder socialista a Suzana Díaz y los críticos con la autocomplacencia.
«No gobernaré a cualquier precio», ha insistido en alusión a que no admitirá negociar el referéndum catalán, pero va a inténtalo porque los españoles «en un 70%», es decir, contando a todos menos el PP, «han votado opciones progresista».
«Son buenos cimientos», ha llegado a señalar le secretario general socialista. Los poderes fácticos «no lograron» tumbar al PSOE.
Habrá un intento de gobernar «porque los españoles no han confiado en el PSOE» para que asista «impasible» a una nueva reedición del PP y Rajoy.
Categoría: ACTUALIDAD Lunes 28 de Diciembre del 2015
