Hacienda obliga a regularizar la devolución de las cláusulas suelo por la banca

Aspecto de la Delegación Especial de la Agencia Tributaria en Valladolid, en la campaña de la Renta 2015. (EFE)
A la larga batalla judicial que miles de particulares llevan años planteando para recuperar el dinero que se les ha cobrado en aplicación de cláusulas suelo hipotecarias opacas, se le suma ahora, para aquellos que han resultado vencedores en litigios o han logrado un acuerdo favorable con su entidad, un nuevo frente con Hacienda.
La Agencia Tributaria está exigiendo a quienes han recibido devoluciones de dinero por este asunto, y contaran con deducciones por la adquisición de vivienda, que regularicen la percepción de estos montantes.
Así lo admiten desde varias entidades financieras consultadas donde revelan que están teniendo que emitir justificantes sobre las devoluciones de dinero que han realizado por el cobro de cláusulas suelo anuladas, especificando al detalle cuánto se imputó a sus clientes cada año por estas condiciones hipotecarias, con el fin de que estos puedan desglosarlo así ante el fisco.
Desde Hacienda aseveran que la Agencia Tributaria no está realizando ninguna acción específica sobre los beneficiarios de devoluciones de dinero por el cobro e cláusulas suelo pero aclaran que es necesario regularizar esos ingresos en el caso de que el beneficiario haya disfrutado de la deducción, vigente para quien comprara casa antes de 2013, de hasta el 15% anual sobre 9.040 euros.
En cifras
5.269
millones de euros calcula Analistas Financieros Internacionales que debe devolver la banca por las cláusulas suelo anuladas desde mayo de 2013.
9.743
millones llegaría a devolver el sector si el Tribunal Europeo impone la retroactividad total.
15%
sobre un máximo de 9.040 euros era la deducción por la compra de vivienda habitual que estaba vigente para quien compró antes de 2013.
Después de todo, este beneficio fiscal se calcula sobre el gasto total en vivienda, incluyendo el capital principal y los intereses del crédito, pero la anulación de las cláusulas suelo supone rebajar parte de dichos intereses y supone, por tanto, derecho a una deducción menor. De unos 700 millones menos en total, según cálculos propios.
Desde el fisco aclaran que para regularizar la situación no hace falta realizar declaraciones de la renta complementarias o paralelas, pues el modelo tipo de declaración ya incluye la posibilidad de modificar los datos sobre los ejercicios anteriores. La recomendación para quienes percibieron el dinero el año pasado es, de hecho, declararlo con todo detalle en la campaña de la renta que finaliza a finales de este mes.
Desde la banca aclaran, eso sí, que para hacerlo es necesario desglosar qué montante devuelto corresponde a cada ejercicio completo. De hecho, la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) ha dado instrucciones fiscales a sus asociados de cómo proceder.
De momento, las devoluciones que se han producido se ciñen a lo que la banca ha cobrado a sus clientes por la activación de cláusulas suelo desde mayo de 2013. Esta es la fecha en la que el Tribunal Supremo anuló, por opacos, los límites mínimos que los clientes debían seguir pagando por su hipoteca pese a la rebaja del euríbor en los contratos emitidos por BBVA, Cajamar y Novagalicia (hoy Abanca).
A partir de ahí, se han venido produciendo un reguero de sentencias en este mismo sentido para el resto de entidades. Aunque algunos jueces han impuesto una retroactividad total de las devoluciones, la banca está recurriendo estos fallos y la doctrina generalizada es la de limitar los pagos a lo cobrado desde 2013. Así lo establece también la sentencia de la macrocausa por las cláusulas suelo que se conoció el pasado abril y que anula por opacas estas condiciones de las hipotecas de toda la banca.
Se abre aquí, sin embargo, un nuevo capítulo de incertidumbre, pues un juez de Granada ha consultado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea si la devolución no debería ser totalmente retroactiva, es decir, desde la activación de las cláusulas suelo, que generalmente comenzaron a operar en 2009 por la caída del euríbor.
El Tribunal europeo analiza ahora si avala al Supremo, lo que según Analistas Financieros Internacionales (AFI) obliga a la banca a devolver unos 5.269 millones de euros a su clientela, o si considerar que la anulación debe plantarse desde el origen, lo que elevaría la factura hasta los 9.743 millones. En cualquiera de los casos, los beneficiarios de este dinero deberán regularizar su cobro ante Hacienda.
Fuente: http://cincodias.com/cincodias/2016/06/09/mercados/1465492496_358832.html
Categoría: ACTUALIDAD Viernes 10 de Junio del 2016
Sólo uno de cada diez votantes de Podemos se considera socialdemócrata
Cuando a los votantes de Podemos (aquellos que dieron su voto a ese partido en las generales de 2015) se les pregunta cómo se definen políticamente, sólo un 6,3% contesta de primeras "socialdemócrata", y otro 16,9% dice ser "socialista"; el grupo más numeroso se considera "progresista" (23,8%), y hay más "liberales" (10,4%) que "comunistas" (7,8%). Si en una segunda pregunta se les insiste —"¿Se define de alguna otra manera?"—, hay un 5,2% que responde esta vez "socialdemócrata". Así que, en conjunto, apenas el 11,5% de los votantes de Podemos se considera a sí mismo socialdemócrata, según el CIS (aunque hay también un 23,9% de "socialistas"). El líder del partido, Pablo Iglesias, ha afirmado en los últimos días, como ya hiciera en 2014, que su programa es socialdemócrata y que es ese el hueco político que aspira a ocupar.
Sí hay, no obstante, un porcentaje algo más elevado de votantes "socialdemócratas" entre quienes votan a las coaliciones territoriales en las que se ha integrado Podemos en Cataluña, Galicia y Comunidad Valenciana. Se definen con esa palabra —de primeras— el 8,5% de simpatizantes de En Comú Podem, el 6,4% de la gallega En Marea y, sobre todo, el 17,2% de A la Valenciana (la alianza de Compromís, Podemos e IU). Aunque tampoco en estos casos es una respuesta mayoritaria.
Un partido de izquierdas. Si la distinción se hace únicamente entre "izquierda" y "derecha" —en una escala del 1 al 10 en la que el 1 es la extrema izquierda y el 10 la extrema derecha—, una amplia mayoría de los votantes de Podemos se sitúa en posiciones de izquierda: de media, en el 3,1. El 60% se coloca en el 1, el 2 o el 3 de la escala; casi el doble que los votantes del PSOE (33%), aunque menos que los de IU (70,4%). En la extrema izquierda (posición 1) se sitúa el 12,5% de los votantes de Podemos, y el 32% se considera centrista (posiciones 4,5 y 6 de la escala).
Eso en cuanto a lo que piensan de sí mismos los votantes de Podemos. Cuando se les pregunta por lo que piensan de su partido, lo sitúan bastante más a la izquierda que a sí mismos: el 75,2% cree que es una formación de izquierdas, y el 17,8% lo coloca en la extrema izquierda. De media, sitúan a Podemos en el 2,6 de la escala ideológica.
Y aún más a la izquierda ve a Podemos el conjunto del electorado español: el 32,7% lo considera un partido de extrema izquierda (posición 1), y dos de cada tres españoles entienden que Podemos es de izquierdas (sumando las posiciones 1, 2 y 3). Lo colocan, de media, en el 2,19 de la escala (exactamente en el mismo lugar que a IU). Apenas un 11% lo considera un partido centrista.
El PSOE, visto por los suyos y por el resto. Los votantes del PSOE tienen mayoritariamente clara su condición de "socialistas" (así se define de primeras el 49,1%) o "socialdemócratas" (11,7%); un 6,7% son principalmente "liberales", y un 2,9% "conservadores". Ellos se sienten sobre todo de izquierdas (el 33% se sitúa en las posiciones 1, 2 o 3 de la escala ideológica) y colocan a su partido en el centro-izquierda (un 4,19 en la escala), pero el conjunto del electorado español cree que el PSOE es más bien un partido de centro (un 55,1% lo coloca en las posiciones 4, 5 o 6, y sólo un 18,5% en las posiciones 1, 2 o 3).
El PP, más de derechas que sus votantes. Un 41,8% de los votantes del PP se siente principalmente "conservador", otro 13,3% demócrata-cristiano, y hay un 12,2% de liberales. En la escala ideológica del 1 al 10, se sitúan en la derecha (7), y creen que su partido está un poco más a la derecha que ellos (lo colocan de media en el 7,68). Todavía más a la derecha lo ve el conjunto del electorado español, que lo sitúa en el 8,35 de la escala. Un 25% de los encuestados cree que el PP es de extrema derecha (posición 10).
Ciudadanos, "liberal". La respuesta que dan más votantes de Ciudadanos cuando se les pregunta por su definición política es "liberal", seguida de "progresista" (14,8%), "conservador" (12,7%) y "socialdemócrata" (12,2%). Son los votantes más centristas (se colocan en el 5,55 de la escala ideológica) y ven a su partido muy cerca de sus posiciones, aunque ligeramente más a la derecha que ellos (5,88). El conjunto del electorado sitúa a Ciudadanos en el 6,39.
Sin contradicciones en IU. El CIS pregunta a quienes votaron a Izquierda Unida en las elecciones de 2015, aunque en esta ocasión concurrirá en coalición con Podemos. El grupo más numeroso dentro de IU es el que se considera "comunista" (20,9%), junto a "progresistas" (16,2%) y "socialistas" (15%). Hay más "socialdemócratas" en IU (8,2%) que en Podemos (6,3%). Los votantes de la formación que lidera Alberto Garzón se sitúan en la izquierda de la escala ideológica (2,37), y ahí los ve también el conjunto del electorado (2,19).
Fuente: http://politica.elpais.com/politica/2016/06/09/actualidad/1465489970_682808.html
Categoría: ACTUALIDAD Viernes 10 de Junio del 2016
Andalucía y las confluencias, claves para el «sorpasso»

Los datos que arroja el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) constatan que el «sorpasso» de la coalición Unidos Podemos al PSOE se fundamenta en su capacidad para mejorar sus resultados en aquellas provincias en las que la formación de Pablo Iglesias en solitario ya se impuso en diciembre –un total de ocho– y reducir las distancias en las que no lo consiguió. Los socialistas sólo dominan claramente el espectro electoral en Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha y Castilla y León, aunque su fortaleza disminuye respecto a hace seis meses. No obstante este dominio se da únicamente sobre Podemos, ya que el PP es el partido más votado en Galicia, Asturias, Cantabria, La Rioja, las dos Castillas, Madrid, la Comunidad Valenciana, Murcia, Ceuta y Melilla.
La formación morada puso en su punto de mira el territorio andaluz, por ser el principal nicho de votantes socialistas y es en esta comunidad en la que se fundamenta la flaqueza del PSOE. Los socialistas ceden dos diputados y la victoria, y se sitúan en un doble empate con el PP –ambos partidos obtendrían 20 escaños–, mientras que Podemos pasa de 10 a 13 parlamentarios y reduce notablemente las distancias con los socialistas. Fichajes estrella de la formación morada como el ex Jemad Julio Rodríguez, que se quedó fuera en diciembre como «dos» por Zaragoza, el sindicalista Diego Cañamero o el otrora mano derecha de Julio Anguita Manuel Monereo desembarcarían en el Congreso de los Diputados por esta comunidad.
Otra de las claves del éxito de la formación de Pablo Iglesias, según los datos del CIS, es la capacidad de sus confluencias para capitalizar el voto en las comunidades en las que concurren. En Marea les roba un diputado a los socialistas en Galicia, y en Cataluña y el País Vasco se imponen con claridad, mejorando los resultados que marcaron en diciembre –cuando ya fueron primera fuerza en votos–. Sus coqueteos con el derecho a decidir y la plurinacionalidad les permiten desbancar a fuerzas mucho más arraigadas en estos territorios como el PNV o CiU y Esquerra e impiden que socialistas de peso como Patxi López –cabeza de lista por Vizcaya– vean peligrar su escaño y su continuidad al frente de la Presidencia del Congreso. En Cataluña, En Comú Podem pasaría de 12 diputados a entre 14 y 15, siendo Barcelona su principal nicho de votantes con 11 parlamentarios por esta circunscripción. En el País Vasco, Unidos Podemos podría lograr hasta siete diputados, desbancando al PNV de su tradicional hegemonía, con cinco escaños. Además de en estas dos comunidades, Unidos Podemos se impone al PSOE en Baleares y Comunidad Valenciana –donde los socialistas gobiernan gracias a sus apoyos– y también les superan en Galicia, Canarias, Navarra y Madrid. En la capital, ambas fuerzas mantienen los datos de diciembre: Podemos 10 escaños y PSOE, 6, lo que volvería a dejar a Eduardo Madina fuera del Congreso.
La provincia que mejor refleja la rivalidad entre socialistas y podemitas es Teruel, capaz de desempatar la igualada pugna que ambas fuerzas mantienen en Aragón. En Asturias, Cantabria, La Rioja y Murcia ambas fuerzas empatarían.
Categoría: ACTUALIDAD Viernes 10 de Junio del 2016
El tsunami de Podemos ahoga a Sánchez y deja a Rajoy con el agua al cuello

Unidos Podemos ya no mira al retrovisor, sino al frente, a los votos que lo separan del PP, entre los 700.000 y los 800.000 dependiendo de la abstención. Los resultados del último CIS preelectoral sitúan la ventaja de los populares sobre la coalición en un 3,6%, mientras que estos superarían a su vez al PSOE en un 4,4% y una horquilla de entre ocho y 14 escaños. La estrategia de la polarización Unidos Podemos-PP, basada en la convicción de que el único 'sorpasso' al que aspiran los de Pablo Iglesias es al PP, se confirma según el CIS.
Como ha insistido el secretario de Organización de la formación emergente, Pablo Echenique, “todas las encuestas que estamos viendo en estos días dicen básicamente lo mismo: que después del 26 de junio habrá dos opciones para formar Gobierno y solamente dos. Una gran coalición entre PP y PSOE o un Gobierno progresista formado por Unidos Podemos y el PSOE”. La campaña de “la mano tendida” al PSOE se centra en rivalizar únicamente con los populares, quienes están centrando también sus esfuerzos en buscar la confrontación con la candidatura unitaria. Sus campañas se retroalimentan con un negativo efecto sobre PSOE y Ciudadanos, relegados a fuerzas subsidiarias.
Pablo Iglesias desveló esta misma semana sus cartas para la campaña electoral: ocupar el espacio sociológico de los socialistas. Para ello, ha vuelto a enfundarse el mono socialdemócrata, el de la “nueva socialdemocracia” frente al de la “vieja socialdemocracia” que representaría el PSOE. El candidato de Unidos Podemos se sitúa así como la única alternativa capaz de ganar la partida al PP, con la consiguiente percepción ante el electorado de que representa el voto útil de la izquierda. Máxime con los resultados del CIS en la mano, según los cuales el PP perdería entre dos y cinco escaños respecto al 20-D.
El tsunami de Podemos ahoga a Sánchez y deja a Rajoy con el agua al cuello
El sondeo del CIS vaticina el 'sorpasso' de Unidos Podemos al PSOE
Los 118-121 escaños del PP no logran sumar mayoría absoluta con Ciudadanos, que retrocedería entre uno y dos (38-39). De hecho, la opción de un acuerdo entre los populares y la formación de Albert Rivera es la que más lejos se queda de la mayoría absoluta (entre 16 y 20 escaños menos de los 176 necesarios). Si la situación se complica para Mariano Rajoy, cuyas expectativas pasan por superar la barrera del 30% de votos y repetir como presidente del Gobierno con la ayuda de Ciudadanos, en el caso de Pedro Sánchez el panorama es todavía más complejo.
El líder socialista empeoraría los resultados del 20-D, que ya fueron los peores del PSOE en unas elecciones generales, con hasta una docena menos de escaños. Sánchez recibiría un duro correctivo del electorado, dejando a su partido a merced de Unidos Podemos. De consolidarse estos resultados, descendiendo al PSOE hasta la tercera posición y con el fantasma de la 'pasokización' al acecho, su futuro político como secretario general no está garantizado. La formación se topará ante una encrucijada que, independientemente del camino que elija, sufrirá las consecuencias: ya sea dejando gobernar a los populares (por activa o por pasiva) como si apoya un Gobierno de coalición con Pablo Iglesias como presidente.
Los territorios en los que Podemos-IU se afianzan como primera fuerza son Cataluña y País Vasco. En Comú Podem suma entre 14 y 15, afianzándose como primera fuerza. La coalición impulsada por Ada Colau recibe prácticamente los mismos apoyos que CDC (6-7) y ERC (8-9), mientras que el PP se queda con entre cuatro y cinco. En el País Vasco, Unidos Podemos desempata con el PNV (siete escaños frente a cinco), mientras que el PP suma dos y el PSOE, uno.
En Baleares, Navarra y Canarias, Unidos Podemos empata a escaños con el PP, siempre según los resultados del último CIS, mientras que en Aragón el empate con los populares depende del escaño por Teruel, que baila entre Unidos Podemos y el PSOE. Con respecto al 20-D, se recortan distancias en Andalucía, donde el PP pierde un escaño (pasando de 21 a 20) y Unidos Podemos gana tres (pasando de los 10 a los 13). En Galicia, la diferencia se reduce también, con siete escaños de En Marea, que obtiene uno más en detrimento de los socialistas, y 10 del PP, que se mantiene igual. En Murcia, el PP sigue ganando con holgura (cinco escaños), aunque Unidos Podemos aumenta uno y se iguala a dos con el PSOE.
La ventaja de los populares sobre Unidos Podemos en Madrid se reduce a dos escaños, tras perder el PP uno (en favor de C's), hasta los 12, y la coalición sumar 10 (el PSOE vuelve a ser cuarta fuerza con seis). En Castellón, baila un diputado entre el PP y Unidos Podemos, del que depende que la ventaja de los populares sobre la formación emergente en la Comunidad Valenciana se mantenga en dos actas o se reduzca a una.

El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique. (EFE)
En Asturias, no se producen cambios en comparación a los pasados comicios, con tres escaños para los populares, dos para Unidos Podemos, otros dos para el PSOE y uno para Ciudadanos. Tampoco en Cantabria, donde de los cinco escaños en juego, el PP obtiene dos y los tres restantes se distribuyen entre PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos; ni en Extremadura (PP cuatro, PSOE cuatro y Unidos Podemos uno) ni en La Rioja (PP dos, PSOE uno y Unidos Podemos uno).
Las principales diferencias se producen en las dos Castillas, donde el PP continúa marcando distancias con el resto de fuerzas. En Castilla y León, donde se juega un escaño menos en favor de Valencia por los cambios en el censo, el PP obtiene entre 16 y 17 (podría perder uno), el PSOE entre siete y ocho (perdería de uno a dos), Unidos Podemos entre cinco y seis (ganaría de dos a tres) y Ciudadanos entre dos y uno (perdería de uno a dos). En Castilla-La Mancha el CIS otorga 11 escaños para el PP (uno más), seis para el PSOE (uno menos), tres para Unidos Podemos (dos más) y uno para Ciudadanos (dos menos). Los dos escaños de Ceuta y Melilla vuelven a ir a parar al PP.
'Pacto a la barcelonesa'
Podemos tiene toda la campaña por delante para fijar la idea del 'sorpasso' al PP entre el electorado antes de que acuda a las urnas. Los sondeos han impulsado esta idea y dibujan un favorable escenario que la formación pretende aprovechar. “El cambio político en estos momentos lo encabezamos nosotros”, ha afirmado durante la precampaña el número dos de Podemos, Íñigo Errejón. Bajo esta premisa, Unidos Podemos ha decidido mover los marcos del lenguaje, pasando del 'pacto a la valenciana' al 'pacto a la barcelonesa'.

La candidata del PSC, Meritxell Batet. (EFE)
El mencionado modelo de coalición poselectoral hace referencia al reciente acuerdo entre Barcelona en Comú y el PSC en el Ayuntamiento de la capital catalana. Es decir, un pacto de gobierno con los socialistas, pero liderado por la formación emergente. Una opción a la que no ha cerrado las puertas la cabeza de lista del PSC por Barcelona, Meritxell Batet, durante un debate entre los números uno de las diferentes formaciones en la Universitat Pompeu Fabra. Ayer mismo, Iglesias volvió a repetir que si superaba al PSOE, ofrecerá la vicepresidencia a Pedro Sánchez, después de haber asociado la supervicencia de los socialistas a un pacto con Unidos Podemos.
Podemos se crece en campaña, recuerda "la remontada” protagonizada en las pasadas elecciones, y los candidatos repiten como un mantra: “Salimos a ganar al Partido Popular”. El denominado 'desempate' está lejos en escaños, entre los 29 y los 33, por lo que Unidos Podemos centra sus expectativas en recortar lo máximo posible la diferencia en número de votos.
Categoría: ACTUALIDAD Viernes 10 de Junio del 2016
Puigdemont se someterá a una moción en septiembre tras la ruptura del pacto con la CUP

El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, se someterá a una cuestión de confianza en el Parlament de Catalunya el próximo septiembre como respuesta a la negativa de la CUP a apoyar sus Presupuestos y tras asumir la ruptura del pacto de estabilidad que sostiene al Govern.
Puigdemont ha anunciado la medida tras la votación en la que se ha certificado el rechazo por mayoría las cuentas de su Ejecutivo. El president ha pedido la palabra tras la votación y, tras admitirse "contrariado" por la "deslealtad" de la CUP por no retirar su enmienda a la totalidad, ha anunciado que se someterá a la cuestión de confianza.
"No tengo ningún interés en alargar injustificadamente el mandato", ha alegado para insistir en que su objetivo es "hacer la independencia".
Según el reglamento del Parlament de Catalunya, si una cuestión de confianza no obtiene el apoyo de una mayoría simple de miembros de la cámara, el president y su Govern deberían dimitir. Con el actual reparto de escaños, Puigdemont necesitaría el apoyo de los 62 diputados de la coalición de Junts pel Sí y el apoyo o al menos la abstención de los diez diputados de la CUP.
Presupuestos de la 'desconexión', rechazados
El Parlament ha rechazado en votación los presupuestos del president de la Generalitat Carles Puigdemont, una situación sin precedentes que se ha producido tras a aprobación mayoritaria de las enmiendas a la totalidad.
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, dará por roto esta tarde el pacto de estabilidad con la CUP, tras negarse a tramitar los presupuestos de 2016. Según el Govern, quien ha incumplido el acuerdo son los antisistema.
Junts pel Sí tratará ahora de continuar gobernando con sus 62 diputados, seis por debajo de la mayoría absoluta. La próxima prueba de fuego serán los presupuestos de 2017, que deberán empezarse a negociar después del verano.
Fuentes parlamentarias han explicado que Puigdemont se ha manifestado en esa línea en la reunión que ha mantenido la mañana de este miércoles con los diputados Junts pel Sí antes de empezar el pleno que aborda las cuentas. También ha afirmado que supone "un punto de inflexión y tendrá consecuencias", que no se venderán a nadie y que están trabajando por la independencia.
Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y el resto de dirigentes de Junts pel Sí tienen hoy un papel difícil. Por primera vez en la historia, el Parlament tumbará los presupuestos de un Govern porque no cuentan con el apoyo de la mayoría de los diputados. Los independentistas del principal grupo de la Cámara culpan del fracaso a la CUP, que ayer decidió mantener su enmienda a la totalidad de las cuentas.
El presidente de la Generalitat ha reunido al grupo de Junts pel Sí, antes de que empezara el debate que tumbará los presupuestos, para explicar que no renuncia al plan independentista, pero que el veto de la CUP cambiará la situación. Intervendrá también esta tarde en el pleno para explicar a los diputados sus próximos pasos, según han confirmado fuentes de su equipo.
De momento, nadie quiere hablar abiertamente de un nuevo adelanto electoral en Cataluña, aunque en Junts pel Sí dan por roto el acuerdo de estabilidad que firmaron con la CUP al principio de la legislatura, y que sirvió para desalojar a Artur Mas de la Presidencia de la Generalitat.
873 millones de euros
La sensación de pesadumbre y enfrentamiento entre los independentistas se ha trasladado al hemiciclo. Junqueras, que además de líder de ERC es ahora vicepresidente de la Generalitat y conseller de Economía, se ha esforzado por defender la necesidad de aprobar unos presupuestos que ya sabe que no prosperarán. Su estrategia ha consistido en fustigar a la CUP por su veto, recordándoles las "gravísimas consecuencias" de que el Govern no pueda sumar "873 millones de euros a políticas sociales".
La Generalitat tendrá ahora que prorrogar las cuentas del año pasado, y en opinión de Junqueras eso impedirá que los más necesitados alivien su situación. "Quien pagará las consecuencias serán los ciudadanos. No este Parlament en términos abstractos, sino los usuarios de los servicios sociales", ha asegurado.
"Puedo entender las diferencias con los presupuestos, pero los que se oponen a las cuentas lo harán con argumentos claramente opuestos. Toda diferencia es legítima, pero si no se tramitan el resultado será que estarán muy alejados del escenario que sirve para argumentar que no se acepta la tramitación", ha añadido Junqueras para subrayar que la enmienda de la CUP se une a las de C's, PSC, PP y Catalunya Sí que es Pot.
Tras advertir de que con la prórroga "el margen para contratar nuevo personal es igual a cero" y tras desgranar las actuaciones en otros ámbitos que dejarán de llevarse a cabo por la ausencia de nuevas cuentas, Junqueras ha dedicado la última parte de su discurso a secundar la apuesta de Puigdemont por mantener el rumbo independentista.
"No hemos venido aquí para hacer cosas sencillas. Todos sabíamos que los escenarios serían complicados, la realidad es complicada. Que nadie dude de que estamos y estaremos comprometidos", ha dicho. Todos los diputados de Junts pel Sí le han aplaudido, y Puigdemont le ha felicitado efusivamente.
Pero el discurso más esperado del día era seguramente el de la CUP. La diputada Eulàlia Reguant ha sido la encargada de defender su enmienda a la totalidad, y ha querido mostrarse conciliadora. Para los antisistema, y ante las exclamaciones de disgusto en los escaños de Junts pel Sí, el veto a los presupuestos no es un punto y final al pacto de estabilidad.
"Hoy no se rompe ningún acuerdo político, hoy un acuerdo político muta", ha afirmado Reguant. Como se esperaba, la CUP justifica su veto (que el consejo político ratificó ayer por una estrecha mayoría de tres votos, 26 a 23) en el hecho de que "los presupuestos claudican ante Montoro".
"Estos presupuestos son mejores que los anteriores, pero son manifiestamente insuficientes para paliar algunos problemas que podríamos afrontar desde ahora, y para ampliar el apoyo independentista. Aceptan el marco del FLA y no cuestionan la priorización de la deuda. Y siguen sin poner en el centro la desobediencia a las instituciones que van contra el Parlament", ha añadido la diputada de la CUP.
Los antisistema, que se quejan de que Junts pel Sí no contactara con ellos antes de elaborar los presupuestos para trabajar juntos en vez de presentarles un proyecto ya cerrado, ven las cuentas como una pieza más del engranaje que debe llevar a "la ruptura con España", y en ese aspecto creen que son insuficientes.
"Hoy no abordamos un simple debate de presupuetos. La economía nunca es neutra. Hoy nosotras no estamos contentas, hoy la CUP habría querido hacer otra cosa", ha dicho, en la línea de la formación de usar el femenino como género neutro. "Pero no nos presentamos a las elecciones con Junts pel Sí. Representamos dos proyectos políticos diferentes, tenemos una cosa en común capital como la voluntad para avanzar hacia la independencia, pero los planteamientos sociales y económicos son a menudo opuestos", se ha justificado. E incluso ha ofrecido al Govern negociar con su grupo las cuentas de 2017.
En el resto de grupos, han primado las advertencias sobre un nuevo adelanto electoral -que de momento Junts pel Sí no quiere plantearse- y las recriminaciones acerca de que el Govern sólo buscase apoyos en la CUP.
"La ideología independentista adoptada por Convergència hace que sólo puedan pactar con otros partidos independentistas", ha dicho por ejemplo Antonio Espinosa (C's). Alicia Romero, del PSC, ha augurado "elecciones pronto", y ha hurgado en los problemas internos de Junts pel Sí, formado por Convergència y Esquerra: "No hay una estrategia política compartida con la CUP, pero tampoco dentro de Junts pel Sí".
Joan Coscubiela (Catalunya Sí que es Pot) ha sido de los más duros. Ha acusado a Junqueras de actuar con "una gran temeridad política" por presentarse en el Parlament sin tener los votos asegurados y "habiéndose negado reiteradamente a hablar con los grupos" de la oposición.
También ha negado que el cariz dominante de las cuentas sea el social, como ha defendido Junqueras. "Para un artista político del fingimiento, para alguien que se ha presentado durante toda la anterior legislatura como líder de la oposición, incluso para usted es demasiado. Rendir pleitesía a la troika al mismo tiempo en que promete insumisión... Ese desdoblamiento ha sido demasiado incluso para ustedes", ha añadido Coscubiela.
En cuanto a Enric Millo (PP), ha recordado en su discurso la fábula del escorpión y la rana, en la que el escorpión (la CUP) pica a la rana (Junts pel Sí) que lo ayuda a cruzar el río "porque está en su naturaleza", aunque esta decisión acaba matándolos a los dos.
Fuente: http://www.elmundo.es/cataluna/2016/06/08/5757dd7646163fc5338b4697.html
Categoría: ACTUALIDAD Miércoles 8 de Junio del 2016

