Kia Sorento Ski Gondola: el coche para la nieve sin ruedas ni conductor
Kia ha presentado un prototipo autónomo, controlable desde una Tablet y con cuatro orugas en lugar de ruedas.
¿Quién quiere neumáticos teniendo orugas?
El SEMA Show, como evento de tuning que es, está repleto de masilla, fibra de carbono, alerones y escapes, pero entre tanta preparación enfocada al rendimiento, siempre se encuentran trabajos que destacan por la originalidad de su propuesta. Y Kia Sorento Ski Gondola es un nombre que destaca sobre los demás.
Lo dicho: en la edición de 2016 es KIA la que se ha llevado el gato al agua con cuatro prototipos muy especiales. Todos ellos son autónomos y cada uno muestra que esta tecnología se podría especializar en funciones específicas: el Soul First Class reproduce la comodidad de volar en primera clase, el Niro Triathlon hace las funciones de equipo de apoyo para el triatleta, el Sedona School of Rock es un estudio de música sobre ruedas y, por último, el Kia Sorento Ski Gondola, cuyo nombre deja claro que es para disfrutar en la nieve.

Los grandes beneficios del nuevo Kia Sorento Ski Gondola
<p class="wp-caption-text itemprop=" caption"="">Fuente: http://ow.ly/j3GH305PjDd
Categoría: MOTOR Jueves 3 de Noviembre del 2016
Por qué no siempre merece la pena comprar un coche diésel
Un 70% de los vehículos matriculados son de gasoil, pero hay razones para no hacerse con uno de ellos. La decisión dependerá mucho del uso que le des.
Tener un coche diésel no es sinónimo de ahorro, ni mucho menos.
El mundo del motor hoy día vive una extraña disyuntiva. Por un lado se apuesta por las tecnologías alternativas, nuevas soluciones de movilidad y eficiencia en consumos, pero, al mismo tiempo, el mercado sigue copado por las motorizaciones diésel. Según los datos de ventas emitidos en los últimos meses, en torno al 70% de los coches matriculados se mueven con gasóleo.
Este es un porcentaje que ha bajado en varios puntos en los últimos años, pero no tanto como cabría esperar, o como le gustaría a la industria y a las administraciones, teniendo en cuenta la evolución que ha tenido la tecnología. Por eso, hoy nos preguntamos: ¿compensa a día de hoy comprar un diésel?
Precio
Los diésel son más caros, tienen un precio de venta al público en torno a unos 1.500 euros por encima que los gasolina a igualdad de potencia y acabados. Sin embargo, siempre se ha dicho que el litro de gasóleo es más barato, y que tras varios años de utilizar el coche ese sobrecoste se amortiza. Lo comprobamos.
Nos fijamos en tres modelos de diferentes segmentos de tres de las marcas más vendidas en España y analizamos el coste que tenemos solo en compra y carburante tras 100.000 km.

Después de 100.000 kilómetros, solo en el último caso, el del Opel Astra, la versión diésel resulta más económica que la de gasolina, y por algo menos de 120 euros. En el resto de los casos, la versión gasolina sigue siendo más económica. La leyenda urbana no funciona.
Además, el precio cada día está más cercano entre ambos carburantes, y de ahí que tardemos mucho más en conseguir esa compensación en nuestra compra. Por otra parte el coche no solo gasta en combustible.
Mantenimiento
El mantenimiento de un vehículo movido por diésel no es el mismo que el de un gasolina, y el del diésel resulta entre un 20 y un 25% más caro. Las piezas que utilizan y que hay que reemplazar cada tiempo son diferentes.
Por ejemplo, el filtro de combustible, presente en el diésel y no el gasolina, hay que cambiarlo cada 50.000 kilómetros, tiene un coste de unos 80 euros. Hay quien dice que el sobrecoste en el mantenimiento entre uno y otro a los largo de diez años supera los 600 euros.
Un coche que recorre menos de 15.000 kilómetros al año nunca debería ser diésel, puesto que algunos de los recambios que hay que cambiar cada cierto tiempo, no se aprovecharían en los kilómetros para los que han sido diseñados.
Normativa Euro 6
Se trata de un marco legislativo creado en Bruselas y por el que se ha impuesto a las marcas producir coches menos contaminantes estos últimos años, especialmente en lo relativo al dióxido de carbono y a los óxidos de nitrógeno, este último solo presente en los vehículos diésel (además de muy contaminante, muy dañino para la salud).
Los fabricantes han conseguido reducir estas emisiones dentro del motor solo en los vehículos de pequeña cilindrada, de manera que han tenido que actuar directamente sobre los gases que salen del motor convirtiendo al tubo de escape en un auténtico laboratorio de reacciones químicas y filtros para evitar estas emisiones.
De este modo, se ha conseguido reducir los niveles ha sido mediante un proceso denominado reducción catalítica, por el que un líquido llamado AdBlue ataca a las moléculas de NOx y convierte un alto porcentaje de estas en nitrógeno puro y agua. Este AdBlue se almacena en un depósito situado en algún punto del coche que hay que rellenar cada 10.000 o 15.000 kilómetros.
Algunas marcas previsoras han aumentado el depósito para rellenarlo cuando realice las labores de mantenimiento, y así se encarga el taller. Rellenar este depósito puede tener un coste de entre 20 y 40 euros, y aunque el motor no lo necesita para funcionar se han instalado sensores para que el coche no arranque cuando el depósito esté vacío. Aunque no se puede medir en dinero, el coche te puede dejar tirado.
Seguro
El seguro también es más caro en un vehículo diésel que uno de gasolina. El motivo tiene que ver con el antes mostrado: al necesitar más atenciones en el mantenimiento, es más fácil provocar un fallo o una avería mecánica por olvidar alguna actuación de mantenimiento. Las aseguradoras cuentan con baremos y medias que han terminado por dar un coste inicial superior al diésel que al gasolina.
Uso en ciudad
En los últimos años se ha declarado la guerra a los vehículos y más a los diésel por su poder contaminante. Así, los parquímetros inteligentes de muchas ciudades españolas calculan la tarifa según la tasa de ocupación de las plazas y por cómo sea tu coche: los diésel y los veteranos están penalizados.
Y eso ahora, porque ya han surgido ideas, propuestas y promesas de que un futuro no muy lejano no se dejará entrar a la almendra de las ciudades a los coches diésel ni a los más antiguos.
Rendimiento
Ante la subida del coste del petróleo de los últimos años y las necesidades de reducir el consumo del combustible y las emisiones, se ha conseguido una gran eficacia en el rendimiento de los motores. Esto se traduce en una reducción de la cilindrada para contar con una mayor potencia. De hecho, el rendimiento de ambas tipologías está muy cercano ya.
Aun así, el motor diésel sigue siendo más lento que el de gasolina, algo que se remedia con la instalación de turbos (hay modelos que cuentan con hasta tres). El objetivo es conseguir ese extra de velocidad en momentos puntuales que el motor en su subida de revoluciones no consigue por sí mismo (en un adelantamiento o al incorporarte a una carretera, por ejemplo).
El punto en contra del turbo es que aumenta el consumo, de forma puntual, sí, pero ya supone un gasto extra, por lo que el consumo real se aleja del homologado.
A favor del diésel hemos de decir que siempre han sido motores ruidosos y que dejaban grandes humaredas. Ambas cuestiones las han solucionado, no así la parte contaminante, que aunque se han reducido mucho los gases nocivos que salen del tubo de escape, no es suficiente, y la normativa Euro 6 así lo demuestra.
Fuente: http://ow.ly/Sy6N305Pjls
Categoría: MOTOR Jueves 3 de Noviembre del 2016
Cruise e-Bike, un #BMW i8 de dos ruedas
La marca alemana lanza una edición limitada de 300 unidades de su bici eléctrica inspirada en el Protonic Dark Silver Edition.
Si tienes la edición limitada del BMw i8, van a juego.
Además de coches, las marcas de automóviles han ampliando en los últimos años su rango de productos: desde colecciones de ropa a accesorios para el hogar… pasando por soluciones de movilidad. Y la Cruise e-Bike es un ejemplo más
Aunque hayamos visto propuestas novedosas como patinetes eléctricos o incluso monociclos, históricamente lo que más se han visto han sido bicicletas. Se siguen produciendo, pero también se han modernizado y son eléctricas.
La última propuesta en sumarse a la amplia oferta es de BMW, su Cruise e-Bike Protonic Silver, que como cuyo nombre indica, está inspirada en la Protonic Dark Silver Edition del i8.
Como en el caso del deportivo, se trata de una edición limitada de la que solo se fabricarán 300 unidades y cuyo precio, unos 3.500 euros, es 400 euros superior al modelo en que se basa.
Lo que la diferencia es su estética personalizada, que pinta en el color Protonic Dark Silver todo el cuadro y deja las llantas como elemento de contraste, en el tono azul tan característico de los híbridos enchufables del fabricante.
El apartado técnico se mantiene inalterado y es más que suficiente para recorrer grandes distancias sin apenas sudar. Cuenta con una batería de 400 Wh que suministra energía a un motor que actúa como asistente en cuatro modos distintos, desde un ECO (ayuda del 50%) hasta el TURBO (275% de asistencia). Su autonomía máxima es de hasta 100 km y permite alcanzar velocidades de 25 km/h. Además, tiene un cambio de 10 velocidades Shimano Deore.
Fuente: http://ow.ly/2Fxy305Pj5g
Categoría: MOTOR Jueves 3 de Noviembre del 2016
La DGT vigila el puente: las 24 infracciones que cuestan más puntos
¿Sabías que llevar un inhibidor de radares es tan grave como conducir drogado? Repasa las conductas más punibles para no perder el carné en un santiamén.
El exceso de velocidad acarrea las sanciones más graves. / EFE/Manuel H. de León
No había motivos para mezclar coches y Halloween, pero este puente, hablando de tráfico, viene con disfraz y susto. Truco o multa, o algo así. Van a ser más de cinco millones y medio de desplazamientos, calcula la Dirección General de Tráfico (DGT), entre gente que se va, que se viene, que se queda (hoy es laborable), que visita el cementerio, que se vuelve a casa sufriendo el atasco. Un panorama para cometer las infracciones más graves, por descuido o imprudencia, y perder puntos.
Dos días, hoy y mañana, para caer en el error y olvidar lo que ya se sabe: que no hay que beber ni viajar sin cinturón, ni tirar colillas o correr. La DGT va a coordinar la labor de unos 10.000 agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, que estarán atentos en la carretera. Desde que entró en vigor el carné por puntos, estas son las diez infracciones que más disgustos pueden traerte.
SEIS PUNTOS
1. Conducir con una tasa de alcohol superior a 0,50 mg por litro de aire espirado. En caso de profesionales y conductores noveles (con menos de dos años de antigüedad), el límite se reduce a 0,30 mg/l.
2. Conducir bajo los efectos de estupefacientes, psicotrópicos, estimulantes y otras sustancias de efectos análogos.
3. Negarse a someterse a la prueba de alcoholemia o de detección de estupefacientes.
4. Conducir de forma manifiestamente temeraria (poniendo en riesgo al resto de conductores), circular en sentido contrario o participar en carreras no autorizadas.
5. Sobrepasar en más de un 50% la velocidad máxima autorizada, siempre se supere ese límite, como mínimo, en 30 km/h*.
6. Conducir vehículos con mecanismos o instrumentos de inhibición de la vigilancia del tráfico o de los sistemas de detección de radar
7. Exceder en más del 50% los tiempos de conducción o reducir en más del 50% los tiempos de descanso establecidos en la legislación sobre transporte terrestre.

CUATRO PUNTOS
8. Conducir con una tasa de alcohol entre 0,25 y 0,50 mg por litro de aire espirado. En caso de profesionales y conductores noveles (con menos de dos años de antigüedad), el límite se sitúa entre 0,15 y 0,30 mg/l.
9. Arrojar a la vía o en sus inmediaciones objetos que puedan producir incendios, accidentes u obstaculizar la circulación.
10. Circular por autopistas o autovías con vehículos con los que esté expresamente prohibido.
11. Conducir un vehículo con una ocupación que suponga aumentar en un 50 por ciento o más el número de plazas autorizadas
12. Conducir un vehículo con un permiso o licencia que no le habilite para ello.
13. Conducir con el permiso suspendido o teniendo prohibido el uso de ese vehículo.
14. Conducir de forma negligente creando un riesgo cierto y relevante para los otros usuarios de la vía.
15. Incumplir las disposiciones legales sobre prioridad de paso, y la obligación de detenerse en la señal de stop, y en los semáforos con la luz roja encendida.
16. Incumplir las disposiciones legales sobre adelantamiento poniendo en peligro o entorpeciendo a quienes circulen en sentido contrario y adelantar en lugares o en circunstancias de visibilidad reducida.

17. Adelantar poniendo en peligro o entorpeciendo a ciclistas.
18. Realizar la maniobra de marcha atrás en autopistas y autovías.
19. Aumentar la velocidad o efectuar maniobras que impidan o dificulten el adelantamiento por el conductor del vehículo que va a ser adelantado.
20. No respetar las señales de los agentes que regulan la circulación.
21. No mantener la distancia de seguridad con el vehículo que le precede.
TRES PUNTOS
22. Efectuar el cambio de sentido incumpliendo las disposiciones recogidas en esta Ley y en los términos establecidos reglamentariamente.
23. Conducir utilizando manualmente el teléfono móvil, programando el navegador, usando cascos auriculares u otros dispositivos que disminuyan la atención.
24. No hacer uso del cinturón de seguridad, sistemas de retención infantil, casco y demás elementos de protección
Fuente: http://ow.ly/12qZ305PiKI
Categoría: MOTOR Jueves 3 de Noviembre del 2016
La velocidad no es el único peligro: 14 maneras de conducir al límite
Pisar el acelerador en exceso es un problema, pero conducir sin luces de freno, comer o intentar esquivar algo en la calzada también resulta arriesgado.
Luces, intermitentes, adelantamientos... Muchos elementos (y actitudes) te ponen en riesgo.
Es cierto que la mayoría de los accidentes de tráfico se deben a la velocidad excesiva, pero en el coche no solo ocurren desgracias porque seamos demasiado ligeros con eso de poner el pie en el acelerador. Hay otros factores que nos hacen conducir al límite casi sin saberlo.
1. Luces de frenada que no funcionan
Hace algunos años la tercera luz de freno ni existía. Ahora, si no las vemos brillar en el coche delantero no pisamos el freno, incluso aunque luzcan los pilotos laterales. Por lo tanto, si no la llevas en correcto funcionamiento lo más probable es que el vehículo de atrás no advierta el peligro y choque contigo en alguna frenada brusca.
2. Conducir con las largas
Cada vez conducimos más en entornos urbanos que en zonas rurales, sobre todo de noche, y esta falta de costumbre hace que cuando circulamos por carreteras secundarias pongamos las luces largas y se nos olvide cada dos por tres quitarlas cuando se cruza un coche. Esto, además de fastidiar al conductor del coche contrario, puede producir que le dejemos cegato y termine colisionando.
3. Conducir tuerto
Y no se trata de llevar un parche en el ojo, sino de tener una bombilla delantera fundida. Ir en estas condiciones en una noche cerrada es conducir al límite: pueden confundirte perfectamente con una moto y, por ejemplo, no dejarte el espacio suficiente en un estrechamiento.
4. Conducir en ‘modo Dios’
Todo conductor ha vivido esos momentos en que cree que tiene superpoderes: acelera más que de costumbre, conduce en zigzag y sin miedo a nada, frena en seco en los semáforos y piensa que nadie lo supera al volante.
Encima, la carga constante de adrenalina lo ciega y afecta igual que al personaje de un videojuego: cree que tiene todos los trucos y es capaz de conducir al límite de verdad, como el conductor de este vídeo.

5. Ruedas desgastadas o bajas de presión
Mayor riesgo de aumento de la distancia de frenado, poca adherencia o incluso un reventón inesperado pueden ser algunas de las consecuencias. La DGT recomienda que revisemos la presión de los neumáticos al menos una vez al mes (en frío, recuerda) y además la profundidad del dibujo no debe de ser inferior a 1,6 mm, aunque los expertos afirman que mejor que sean 2 mm. Para comprobarlo rápidamente puedes usar una moneda.
6. Sin agua en el limpiaparabrisas
Un caso muy típico de vuelta del verano, cuando se queda el coche bajo el sol muchas horas y se evapora hasta el agua del limpiaparabrisas. De repente nos damos cuenta de que el sol nos ciega y que el parabrisas está lleno de suciedad que empeora con el reflejo de los rayos solares, pero cuando vamos a echar mano del líquido limpiador no sale ni una gota. La falta de visibilidad en este caso puede darnos algún que otro susto.
7. Escobillas desgastadas
Al hilo de lo anterior… Ahora tenemos agua, pero el limpiaparabrisas, en lugar de limpiar, embadurna de suciedad toda la luna y los churretes nos impiden ver más allá de nuestras narices. Que ocurra esto a cierta velocidad es todo un riesgo. Y al pasar la ITV pueden ponerte pegas.
8. Olvidar los papeles del coche
En este caso, no llevar el permiso de circulación, la ficha técnica o la tarjeta de la ITV pasada, más que causar accidentes, es un peligro para el bolsillo, normalmente entre 200 y 500 euros si no llevas alguno de estos papeles en regla. Hay descuidos que salen caros.
9. Usar el móvil o buscar una canción en el iPod…
Al igual que en el caso anterior, usar el móvil en el coche es una cuestión de pérdida de atención y de riesgo. Además, estamos llegando a un grado de dependencia del navegador ciertamente preocupante. El GPS debería ser solo un mero instrumento de orientación y no hacer que estemos más pendientes de mirar el mapita de la pantalla que las señales de la calzada.
10. Beber, comer, fumar, pintarse los labios…
Sí, también es conducir al límite. Hacer este tipo de cosas pueden afectar a tu concentración en la conducción y causar un accidente. Además, los agentes de tráfico están haciendo mucho hincapié en esto últimamente. Si quieres ver la lista completa, mira aquí.
11. Olvidarnos del intermitente
Parece que no es grave, pero es una de las actitudes que más molestan a los demás conductores. Usar el intermitente es la forma de indicar lo que vamos a hacer, y si es posible con bastante antelación. No sirve de mucho poner el intermitente cuando ya estamos cambiando de carril. Si no quieres conducir al límite, señaliza un poco antes de tu maniobra y asegúrate de que te han visto. Así, si giras en una calle el coche de atrás sabe que vas a reducir la velocidad y hará lo mismo.
12. Intentar esquivar algo de la calzada
En este caso podríamos parafrasear la famosa ley de Murphy: por mucho que intentes esquivar un obstáculo de la calzada siempre terminarás pasando por encima de él. Esto se agrava cuando el obstáculo es un animal que cruza repentinamente e intentas esquivarlo. Simplemente no lo hagas, sigue recto y las probabilidades de que el animal salga con vida aumentarán considerablemente.
13. Salir del coche sin mirar
Todos tenemos prisa, pero tirar de la manilla de la puerta y abrir el coche a tumba abierta es una insensatez. Mira primero por el retrovisor y si está despejado abre y sal. Lo contrario es como hacer puenting sin cuerda.
14. Adelantar cuando no ves nada
¿No te has preguntado alguna vez por qué hay tramos de carretera donde se permite adelantar aunque sean muy cortos o la visibilidad sea prácticamente nula? Parece difícil de explicar, pero hay lugares donde no deberían permitir el adelantamiento. Aún así, hay gente que se arriesga y lo hace. Mejor pensárselo dos veces.
Fuente: http://ow.ly/P347305Phx6
Categoría: MOTOR Jueves 3 de Noviembre del 2016




