Los nacionalistas cierran la puerta a cualquier negociación con Rajoy
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, en una reciente rueda de prensa. Mariscal EFE
Los partidos nacionalistas no participarán en ninguna de las negociaciones que está llevando a cabo el presidente en funciones, Mariano Rajoy, para poder formar Gobierno. No podrá contar ni con el Partit Demòcrata Català (la antigua Convergència) ni con el Partido Nacionalista Vasco (PNV), que afronta unas elecciones autonómicas en septiembre, para la investidura, pero tampoco para los Presupuestos. Ambas formaciones, con las que en otras ocasiones el PP ha establecido alianzas, se desmarcan de la ronda de contactos que sigue Rajoy después de sus encuentros con el PSOE y Ciudadanos.
El encuentro que Rajoy mantuvo el miércoles con Albert Rivera abrió un resquicio en el encapotado panorama político. Pero por debajo del optimismo de Rajoy fluía la realidad: el PP no ha logrado sumar para la investidura ningún apoyo más al de sus 134 diputados y los tres de sus coaligados, Unión del Pueblo Navarro (UPN, dos escaños) y Foro Asturias. Más allá del canal de comunicación permanente abierto con Ciudadanos y las presiones al PSOE para “reblandecer” su posición, la hoja de ruta de Rajoy pasa por “despachar con los demás” antes de reunirse con la presidenta del Congreso, Ana Pastor, para determinar cuándo podrá someterse a la investidura.
¿Qué puede esperar de los demás? Rajoy ha perdido en la antigua Convergència un decisivo aliado. Fuentes de la formación catalana insisten en que “no hay ni una posibilidad” de negociar nada. “Francesc Homs lo ha dicho muy claro”, explican. Después de que los ocho diputados del ahora Partit Demòcrata Català se hayan quedado sin grupo parlamentario en las Cortes, con la consecuencia inmediata de perder más de 4,5 millones en asignaciones, la posición de la organización respecto al PP se ha radicalizado. En plena conmoción por el destierro al Grupo Mixto, Homs afirmó en Catalunya Ràdio: “Me atrevo a asegurar que ni Mariano Rajoy ni ningún miembro del PP será presidente del Gobierno español”. “Rajoy no será presidente y no sabe lo feliz que seré”, zahirió. El puente levantado con la elección de la Mesa del Congreso y el apoyo con votos secretos (que Convergència niega) a candiatos del PP, está roto. La resolución independentista del Parlament ha dinamitado toda posibilidad de entendimiento.
Pese a que la relación con el PNV no es tan inflamada, Rajoy tampoco puede esperar ningún apoyo inmediato de este partido, que ya se ha metido de lleno en el proceso electoral vasco. Tras su encuentro con el Rey, su portavoz, Aitor Esteban, insistió en que sus cinco diputados votarían no a la investidura de Rajoy. “Si nos llaman, estaremos”, aseguran fuentes del partido, “pero nuestro doble no [para la primera y la segunda votación] es inamovible”. “Hablar”, puntualizan, “no es pactar”.
“Los más innegociables”
El PNV, que votó en blanco a la vicepresidencia del Congreso y ha conseguido formar grupo en el Senado gracias a la cesión de senadores del PP, aleja cualquier atisbo de esperanza: “Nuestro no está en el grupo de los más innegociables”. Para la investidura y también para los Presupuestos: “A ese nivel no vamos a participar”. Incluso descartan las sospechas “interesadas” que apuntan que tras las elecciones vascas, que se celebrarán el 25 de septiembre, la disposición del PNV podría cambiar. “No es así”, rechazan estas fuentes. “Los cuatro años de Rajoy no han podido ser más nefastos y negativos para el País Vasco”, justifican. El PNV refuta que se le considere un partido “afín” al PP cuando mantiene acuerdos con el PSOE en Euskadi.
Javier Esparza, portavoz de UPN, tiene el compromiso de que sus dos diputados apoyen a Rajoy en la investidura, pero “todo lo demás hay que negociarlo”, explica. Para Esparza, el mensaje de los ciudadanos ha sido “que el PP gobierne en minoría y llegue a acuerdos con otros”. “Eso puede ser positivo”, defiende.
La representante de Coalición Canaria, Ana Oramas, que en la anterior legislatura apoyó a Sánchez, está predispuesta a hablar con Rajoy, pero partiendo de que “no se trata de una adhesión sino de una negociación”. Pero pide acuerdos “más allá” de la investidura. Solo dispone de su escaño, pero una gran experiencia en acuerdos: su formación ha garantizado la estabilidad de Gobiernos del PSOE y del PP. “No somos importantes para la investidura, pero sí lo somos para el día después”, explica. “Una cosa es negociar una investidura, pero es mucho más difícil el día siguiente”, advierte.
El PP tampoco puede encontrar apoyo en Nueva Canarias, partido coaligado con el PSOE. Su diputado, Pedro Quevedo, transmitió al Rey que la posición del partido es no apoyar a Rajoy y que su candidato es Pedro Sánchez. Con todo, si Rajoy le llama, acudirá: “Somos gente sensata y hablamos con quien haya que hablar”. Quevedo está dispuesto a discutir de los Presupuestos, de la agenda canaria, pero asegura que “no es de eso de lo que se está hablando”. “Lo que pretende Rajoy es la aclamación y el apoyo y luego hablamos. O aclamación o terceras elecciones”, concluye.
El muro de Podemos, ERC y Bildu
Hay tres formaciones que alardean de su oposición frontal al PP y que, aseguran, se enorgullecen de que Mariano Rajoy no haya ni siquiera intentado pedir su respaldo. Se trata de Podemos, Esquerra Republicana y Bildu. A la última el presidente en funciones ni se dirigió. Sí se reunió el pasado mes de julio con Pablo Iglesias y con los portavoces de ERC, Joan Tardà y Gabriel Rufián.
El líder del PP es consciente de que no podría entablar un diálogo con alguno de estos dos partidos. La dirección de Podemos aseguró ayer que “no hay prevista ninguna reunión” con el jefe del Ejecutivo. El número dos de la formación, Íñigo Errejón, lo achacó a que los populares saben que no existe posibilidad de entendimiento con Iglesias y que sus proyectos están en las antípodas.
Fuente: http://politica.elpais.com/politica/2016/08/05/actualidad/1470411332_223574.html
Categoría: ACTUALIDAD Sábado 6 de Agosto del 2016
Ferraz silencia el debate interno y se aferra al «no» a Rajoy

La dirección del PSOE se remite a la reunión del Comité Federal socialista del pasado 9 de julio (en la imagen), cuando sus dirigentes respaldaron el «no» a Mariano Rajoy en la investidura
Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero y ahora... Alfonso Guerra. La sucesión de pesos pesados del socialismo español que reclaman a Pedro Sánchez un ejercicio de responsabilidad que permita la investidura de Mariano Rajoy, para terminar con el bloqueo institucional y ahuyentar el fantasma de unas terceras elecciones, obligó ayer a la dirección del PSOE a salir a la palestra para cerrar filas en torno al «no» al candidato del PP. Fue el portavoz socialista en el Congreso, Antonio Hernando, quien ejerció de cortafuegos desde Almería, aunque en lugar de enmendar la plana a las voces discrepantes de su propio partido –a las que ayer también se sumó el presidente aragonés Javier Lambán vía Twitter–, prefirió centrarse en despertar al PP de su «ensoñación de quebrar a los dirigentes del PSOE». «Que pierda toda la esperanza», recalcó a la formación popular.
Ferraz intentó silenciar las críticas (domésticas y extramuros) al inmovilismo del PSOE dejando claro que la dirección socialista no ve necesario abrir ahora un debate interno –como el que abiertamente reclamó el pasado jueves el ex presidente Zapatero– para abordar la posibilidad de una abstención técnica para facilitar la formación de Gobierno. El encargo del Rey a Rajoy no ha variado un ápice la posición de la cúpula socialista, que se sigue remitiendo al Comité Federal celebrado el pasado 9 de julio. Allí, recordó Hernando, los dirigentes de la formación «debatieron durante más de siete horas» antes de expresar su «no» a Rajoy. «No creo que haya ningún dirigente del PSOE –subrayó– que vaya a cambiar de opinión, porque ninguno quiere indultar a Mariano Rajoy con el sí o la abstención», informa Efe. No obstante, el portavoz parlamentario del PSOE quiso dejar una puerta abierta. «Si es necesario más debate porque alguien haya cambiado de opinión, habrá más debate», se comprometió.
«Todos los socialistas vamos a estar unidos en el no», enfatizó Hernando, empeñado en mantener a raya los cantos de sirena que llegan desde Génova, aunque en sus palabras se perciba igualmente un ejercicio de autoconvicción frente al rosario de voces críticas en el seno socialista con la negativa de Pedro Sánchez a abandonar la trinchera del «no».
No sólo González, Zapatero y Guerra han abierto la espita de la abstención o de la conveniencia de abrir ese debate en el seno de la dirección federal. Los ex ministros José Bono y Josep Borrell también se han mostrado favorables a facilitar la gobernabilidad al partido más votado para terminar con el bloqueo político.
«Insultado por “compañeros”»
El último en sumarse a la lista ha sido uno de los «barones» socialistas, el aragonés Javier Lambán, quien ayer respaldó la iniciativa de Rodríguez Zapatero de abrir un debate interno sobre el papel del PSOE en la sesión de investidura. El presidente de la Diputación General de Aragón mostró en su cuenta de Twitter «todo su apoyo» a la iniciativa del ex presidente del Gobierno y aprovechó para reivindicarse: «Yo ya vengo intentándolo, aun a costa de ser insultado por algunos “compañeros”».
Más explícito se muestra Alfonso Guerra en un artículo publicado en la revista «Tiempo», en el que promueve «un acto colectivo de responsabilidad» que propicie la investidura «del partido que tiene la minoría mayor» por medio de una abstención generalizada, ante la evidencia de que «no es posible un gobierno alternativo al del partido que ha obtenido mayor número de votos y de escaños». El ex vicepresidente del Gobierno de Felipe González (quien el pasado domingo, en una entrevista al diario argentino «Clarín», reclamó a su partido una abstención que allane el camino a Rajoy «aunque no se lo merezca») matiza que eso no significaría, en modo alguno, otorgar «carta blanca» a Rajoy para la Legislatura. «Sería posteriormente en cada proyecto gubernamental» –hizo hincapié– cuando los partidos de la oposición «podrían ejercer su posición conjunta mayoritaria».
Quien no quiso pronunciarse al respecto fue el ex ministro Alfredo Pérez Rubalcaba, quien se limitó a «suscribir» la postura oficial del Comité Federal y, como ya hizo hace dos semanas, aseguró que su opinión la dará en el seno de los órganos de dirección.
Categoría: ACTUALIDAD Sábado 6 de Agosto del 2016
El PSOE se reagrupa en torno al no y rechaza en bloque las presiones del PP a los barones

En el fondo, es como ocurre en todas las familias. Uno puede abroncar a uno de los suyos, cabrearse y hasta dejarse de hablar. Pero no gusta que sean otros los que digan cómo tiene que funcionar tu casa o que aconseje a los chavales rebeldes que se subleven contra el padre.
El símil, en este caso, se acopla como un guante al PSOE. Es 'vox populi' que el partido está dividido respecto a qué hacer en caso de que Mariano Rajoy logre sumar en torno a 169 o 170 apoyos, los que caerían de su lado si convence a los 32 parlamentarios de Ciudadanos y la diputada de Coalición Canaria. Como es sabido que seis de los siete presidentes autonómicos -todos, menos la balear Francina Armengol, muy cercana a Pedro Sánchez- son los más proclives a estudiar la posibilidad de la abstención como única vía para evitar unas terceras elecciones. Pero lo que el PSOE no tolera, ni en Ferraz ni en las federaciones, es que el PP hurgue en su herida y que pida a los barones que se desmarquen de su secretario general, que los anime a reclamar y votar abstención en el comité federal. Más aún, los líderes autonómicos no podían disimular su enorme enfado con los populares. Todo el partido, en realidad, se realineó y reagrupó en el no. Ese tipo de "presiones", como recordaban dos de los barones de mayor peso, son "contraproducentes" para los intereses de Rajoy.
Hernando recalca que "todos los socialistas" van a seguir "unidos en el no". Varios presidentes asumen que las injerencias del PP son "contraproducentes"
Tan descarado fue el gesto coordinado de los responsables del PP que tuvo que comparecer en rueda de prensa, desde Almería, el portavoz parlamentario socialista. Si los populares tienen "la ensoñación de quebrar a los dirigentes del PSOE, que pierda toda la esperanza", porque el partido "no ha cambiado de opinión" y votará en contra de la investidura de Rajoy. "No vamos a aceptar consejos de los dirigentes del PP, un partido procesado por corrupción y financiación ilegal", sentenció ceremonioso Antonio Hernando. En definitiva, "todos los socialistas" van a "seguir unidos en el no a Rajoy". El portavoz remarcó que el PSOE y sus 85 diputados "no indultarán a Rajoy con su voto o abstención", sino que defenderán "la autonomía política del PSOE, le pese a quien le pese y cueste el trabajo que cueste". Hernando reiteró que el líder popular es la persona "legitimada" para intentar la investidura, pero "han pasado 39 días desde el 26-J y siete días desde el 28 de julio [cuando el Rey le nombró candidato] y no ha sido capaz de sumar ni un solo apoyo, ni un solo voto" y está "en la soledad absoluta".
Casado y Maroto aprietan
Génova comenzó a desplegar su estrategia intensiva de "hostigamiento" a los socialistas ya desde el jueves. El vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado, criticó en Antena 3 y La Sexta que haya barones que "estén a favor de la abstención" pero que "luego", cuando se reúne el comité federal no proponen un "entendimiento" con los populares. Ayer viernes siguió remachando ese mensaje el vicesecretario de Sectorial del PP, Javier Maroto, en RNE: "Está muy bien que haya voces como la de José Luis Rodríguez Zapatero, junto con otros líderes, que digan públicamente que Sánchez se equivoca", pero además de decirlo "valientemente", agregó, deberían votar esa posición en el comité federal. La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, no fue tan lejos, apeló a la responsabilidad de cada partido para evitar que se repitan las elecciones, y confirmó la voluntad de Rajoy de seguir "trabajando" con Sánchez. La presión de Ciudadanos, por cierto, se redobló igualmente: "El inmovilismo puede ser una cobardía", afirmó el responsable naranja Fernando de Páramo.
En realidad, el único barón que sí ha apostado abiertamente por dejar gobernar al PP, siempre y cuando este atraiga a C's, es el extremeño Guillermo Fernández Vara. Otros presidentes autonómicos comparten, con matices, esa reflexión, pero ninguno lo ha asumido públicamente y en todo caso quieren que sea el secretario general el que lidere la solución y sea él quien se queme. Los notables del partido sí han hablado con más claridad. Felipe González, José Bono, Josep Borrell o Alfonso Guerra sí han recomendado la abstención. El último en sumarse fue, el jueves, el expresidente Zapatero, pero para alertar contra unas terceras elecciones y pedir al PSOE que abra un proceso de diálogo interno. O sea, que reflexione a calzón quitado sobre la investidura. Su tesis, por tanto, no es exactamente la misma que la de González, según admiten dirigentes que conocen bien a ambos.
El presidente aragonés muestra su apoyo a Zapatero: quiere que haya debate interno sobre la investidura. Guerra aboga por una abstención generalizada
La dirección federal ya había advertido el jueves que respetaba la opinión de Zapatero, pero que no cambiaba nada la posición del partido. Pero quien sí recogió el guante fue el presidente aragonés, Javier Lambán. Vía Twitter, el canal que está utilizando durante sus vacaciones para lanzar mensajes políticos (aunque no solo), mostró "todo" su "apoyo" al expresidente, a su idea de abrir el debate interno, algo que él ya viene intentando, pese a los "insultos" que le llegan de ciertos "compañeros" de filas. Fuentes de su entorno aclararon que Lambán pretende que se valore "adónde conduce cada una de las hipótesis que se van barajando desde todos los ámbitos".
Ferraz quiere frenar esa discusión de raíz, para no dar bazas al PP ni evidenciar más fractura. "Lo único que digo es que en el último comité federal [el del 9 de julio] se estuvo debatiendo durante siete horas -afirmó Hernando, cuando fue preguntado por la opinión de Lambán y, por extensión, la de Zapatero-. Si es necesario más debate porque alguien ha cambiado de opinión, habrá más debate, pero no creo que ningún dirigente del PSOE vaya a cambiar de opinión, porque ninguno va a querer indultar a Rajoy con su voto o abstención". Al razonamiento de Hernando se suma otro, no explicitado pero muy presente en las mentes de los cuadros socialistas: cuando se resuelva la gobernabilidad, vendrá el 39 Congreso Federal, y ninguna parte, ni Sánchez ni los críticos, desean comparecer ante los militantes -los que votarán a su secretario general- como la facción derecha del partido. Y demandar la abstención puede marcar quizá decisivamente a cualquiera de los candidatos: al jefe actual de Ferraz y a su probable contendiente, la andaluza Susana Díaz.
Rubalcaba no se sube al carro de Zapatero
Alfredo Pérez Rubalcaba también terció en el debate. Pero precisamente para lo contrario, para remansar las aguas y no añadir temperatura a la caldera. Invitado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander, el ex secretario general quiso mostrarse "prudente" respecto a si el PSOE debería facilitar la reelección de Rajoy. Si quiere manifestar su opinión, destacó, lo hará en el comité federal, y no ante los medios. Por lo pronto, "suscribe" las declaraciones del partido y el no al PP que emanó de la última reunión del máximo órgano de los socialistas el pasado 9 de julio. Rubalcaba, aunque mantiene sus diferencias con Sánchez -más las tiene Zapatero-, cuida mucho sus palabras y tiende a marcar diferencias con el último expresidente, de quien se halla distanciado. El exvicepresidente del Ejecutivo Alfonso Guerra abogó, en una tribuna en 'Tiempo', por una abstención colectiva, generalizada, por "responsabilidad".
"Si el PP no tiene derecho moral a gobernar, aún lo tiene menos a pedirnos nada. Hoy por hoy, la única opción es la del comité federal: no", dice un barón
Los dirigentes más próximos a Sánchez ya calculaban que la injerencia del PP -atípica, porque los partidos suelen ser cautelosos respecto a la vida orgánica de sus adversarios- iba a "reagrupar" a todo el PSOE, barones incluidos, en torno al no. Y así fue. Bastaba sondear a algunos de ellos y a sus equipos -de Andalucía, Asturias, Extremadura, Castilla-La Mancha, Valencia y Aragón- para apreciar hasta qué punto había molestado la apelación directa de los populares.
"Si el PP no tiene derecho moral a gobernar, aún lo tiene menos a pedirnos nada al PSOE, ni a la dirección ni a los barones. Rechazo absolutamente ese tipo de presiones, que además me parecen torpes y contraproducentes. Hoy por hoy la única opción es la que aprobó el comité federal el 9 de julio: no", confesaba a este diario un presidente autonómico. Posición calcada a la de otro conocido barón: "No nos hace ninguna gracia que nos diga el PP qué tenemos que hacer. Nos reafirma en el no".
¿Rajoy quiere terceras?
La percepción de que el presidente en funciones busca otra convocatoria electoral y por eso fuerza la máquina es mentada por varias federaciones. "Rajoy quiere otros comicios y sabe que la manera de radicalizarnos a los socialistas es exigiéndonos una abstención que en realidad nadie desea. Pedírnosla es la mejor forma de boicotear una solución. Él no quiere gobernar en precario con 137 escaños. Prefiere hacerlo con, por ejemplo, 160 diputados más 16 de Ciudadanos en unas terceras elecciones", razona un alto cargo regional, también muy molesto con la actitud del PP. Otra responsable de la máxima confianza de un presidente socialista ofrece un argumento del mismo tenor: "Tampoco les decimos a ellos lo que tienen que hacer en su partido. Que Mariano se centre en buscar apoyos y no querer echarnos el muerto a nosotros". "Cuanto más nos aprieten, peor. El camino hacia la abstención tendremos que hacerlo nosotros, no el PP", rubricaba uno de los colaboradores más cercanos de Sánchez. El jueves, el expresidente del Congreso ya había denunciado el intento de "chantaje" de los populares, y la presión que estaban ejerciendo "los medios y el Ibex 35" contra el PSOE, cuando no la hicieron en marzo contra Génova, cuando era Sánchez el candidato a la investidura.
En Ferraz aplauden la reacción de los territorios, pero algunos dirigentes afeaban a los barones que hubieran servido en bandeja el argumento al PP
En Ferraz veían con agrado cómo el gesto del PP había soliviantado a las cancillerías autonómicas. Pero algunos dirigentes de probada fidelidad a Sánchez también apuntaban que si los conservadores han podido hacer cuña contra los barones es porque ellos se lo habían puesto en bandeja. "El PP les pone frente a las cuerdas y no les queda otra que defender la postura oficial. Los populares les han dado el toque que desde el federal no les daba", señalaba una integrante de la ejecutiva. "Un flaco favor se hacen a sí mismos. Esto refuerza a Pedro", opinaba otro responsable, que juzga "torpe" la conducta de los líderes autonómicos críticos. Un tercer dirigente reconocía la "evidencia": que cualquier "grieta" interna será aprovechada por el PP, y por eso "los barones deberían defender la posición oficial del partido, ahora y siempre".
"Que yo sepa ellos son presidentes. Otros han fracasado dos veces", respondía a su vez un alto cargo regional, que recordaba que "el flaco favor" se lo hizo Sánchez al echarse en contra "a los mismos que le avalaron" en el congreso extraordinario de 2014 y le ayudaron a tomar las riendas de Ferraz. "Los silencios de Mojácar son mejores", ironiza esta fuente, refiriéndose al cierto mutismo, roto en contadas ocasiones, al que se ha acogido el secretario general para escapar de la presión y situar los focos en Rajoy. Y es que las desconfianzas y recelos mutuos entre la cúpula federal y los críticos continúan. Pero eso no quita para que el PSOE saque su coraza cuando el enemigo ataca. Lo dicho: igual que pasa en cualquier familia.
Javier Fernández: ir a terceras elecciones "dañaría la imagen de marca de España"
El presidente asturiano, Javier Fernández, es otro de los barones muy cuidadosos con sus palabras y sus declaraciones ante los medios. Es hasta parco con los periodistas cuando le preguntan por cuestiones internas del PSOE.
Este viernes, previno contra unas terceras elecciones en la inauguración de la Feria Internacional de Muestras de Gijón. "¿Sería sensato derivar por tercera vez la responsabilidad al electorado? Equivaldría a constatar una crisis de capacidad política que desacreditaría nuestras instituciones, incentivaría la desafección, multiplicaría la desconfianza internacional y, en suma, dañaría nuestra imagen de marca como país". Y añadió: "O somos capaces de dar con una salida seria que evite la repetición de las elecciones o provocaremos un roto en la evolución de España. Hoy, acordar una solución es un deber de calidad democrática que nos implica a todos. La seriedad y la complejidad pueden resultar aburridas, pero son imprescindibles". Él es uno de los convencidos de que España no puede ir a unos terceros comicios y de que el PSOE no se puede meter en una "ratonera".
Fernández también disertó sobre el desafío independentista, y subrayó que el entendimiento "nunca puede pasar por reconocer el derecho a decidir, eufemismo del derecho a dividir". El presidente asturiano no mete en la categoría de partidos nacionalistas a las fuerzas clásicas, sino también a Podemos, a las que han "abanderado" ese derecho de autodeterminación. Los que han "medrado" con ese planteamiento, recalcó, son "tan deudores del derecho a dividir como cualquier partido soberanista", puesto no tienen "marcha atrás posible" en sus posición. Para los socialistas, "aceptar esos criterios" se hace "un imposible". En sus palabras también estaba, pues, su rechazo ya conocido a un Gobierno alternativo de Pedro Sánchez con Pablo Iglesias de socio.
Podemos, algo fuera de juego estas semanas, también echó leña al fuego este viernes. Su portavoz y número dos, Íñigo Errejón, sostuvo que el PSOE no debería cambiar "la palabra dada" durante la campaña del 26-J y confió en que resista frente a quienes le pidan que se haga "un cierto harakiri" en favor de la gobernabilidad.
Categoría: ACTUALIDAD Sábado 6 de Agosto del 2016
El Gobierno descarta la investidura mientras Rajoy no logre más apoyos

No hay fecha para el debate de investidura de Mariano Rajoy y su celebración estará condicionado a la consecución de un acuerdo de gobierno. Así lo planteó ayer la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda prensa posterior al Consejo de Ministros, en una comparecencia en la que dejó claro que no habrá investidura si Rajoy no se garantiza los apoyos para ser nombrado presidente y poder gobernar. De ahí que el techo de gasto y los presupuestos del 2017 deban ser incluidos también en esa eventual entente.
“La investidura es para formar gobierno, no para hacer un debate”, insistió Soraya Sáenz de Santamaría que no respondió a las insistentes preguntas de los periodistas sobre cuándo se podría someter Rajoy al veredicto del pleno de las Cortes. Esa decisión es responsabilidad de la presidenta del Congreso después de que el Rey haya propuesto al líder del PP que forme gobierno y él haya aceptado.
“Como las cosas se construyen desde abajo, trabajemos en esa negociación y, si cerramos un acuerdo, la fecha será inmediata”, aseguró la vicepresidenta que añadió que Rajoy ja puesto encima de la mesa “unos mínimos imprescindibles para poner en marcha la legislatura” como el objetivo de estabilidad presupuestaria, techo de gasto y cuentes públicas de 2017. “Si hay un acuerdo sobre estos puntos en el marco de un acuerdo para la investidura, eso facilita mucho las cosas”.
Y, en este mismo contexto, Sáenz de Santamaría no desaprovechó la comparecencia para mostrar buena sintonía con Ciudadanos. “Se ha abierto un cauce para el diálogo, fue un primer paso positivo. Hay que seguir hablando y hay muchos puntos en los que podemos entendernos”, añadió la vicepresidenta que, aún así, apuntó que el Gobierno en funciones –es decir, el PP mismo– es “prudente” con respecto a las conversaciones con Albert Rivera.
Sáenz de Santamaría, por el contrario, eludió entrar a comentar el debate interno del PSOE sobre facilitar o no un gobierno del PP, aunque alertó que España está viviendo un “momento muy importante y crucial”, en el que “cada partido tiene que saber responder al interés general”. “Hemos llamado a los españoles a las urnas dos veces. Apelo a la responsabilidad compartida”, apuntó la vicepresidenta a la vez que aseguró que Rajoy seguirá hablando con los partidos políticos “que respetan el marco constitucional”. “Si nadie quiere que haya unas terceras elecciones, el camino es llegar al acuerdo y que haya una investidura que sirva para lo que son las investiduras: para investir y formar un gobierno, porque de lo contrario son el primer paso para unas terceras elecciones”, insistió la vicepresidenta.
La buena sintonía que mostró Santamaría con Ciudadanos, de alguna forma fue correspondida por la formación naranja. El responsable de fiscalidad de C’s, Francisco de la Torre aseguró a la agencia Efe que si el Gobierno en funciones aprueba, como medida urgente, un techo de gasto para el 2017 que sea “razonable” su formación lo apoyará en el Congreso. “La prórroga del techo de gasto del 2016 no es una opción”, manifestó el líder de la formación naranja que arremetió, en este contexto contra el PSOE. “Si no hacemos todos los deberes, la situación de las finanzas públicas se agravará y habría riesgo evidente de que nos carguemos la recuperación económica. No parece sensato que diga que independientemente de cuál sea el techo de gasto va a votar que no porque viene de Mariano Rajoy”, añadió de la Torre. Otro dirigente de C’s, el vicepresidente primero del Congreso, Ignacio Prendes, reclamó una fecha de investidura “cierta” antes de sacar adelante estas cuestiones.
El tablero
PP
Treinta y siete días después de las elecciones Mariano Rajoy sigue exactamente donde estaba: tiene asegurada la abstención de Ciudadanos pero no ha logrado ningún otro apoyo.
PSOE
Los socialistas no han movido ni una ceja en este tiempo y el famoso “no es no” de hace meses sigue vigente a pesar de las presiones externas e internas para que cambie su posición
PODEMOS
El partido de Pablo Iglesias ha decidido situarse casi fuera del tablero a la espera de que los demás hagan sus jugadas. Descartado el acuerdo de izquierdas quieren liderar la oposición
CIUDADANOS
Albert Rivera ha obtenido un considerable protagonismo esta última semana tras su entrevista con Rajoy pero el optimismo del PP tras ese encuentro no parece haber contagiado a C’s.
Categoría: ACTUALIDAD Sábado 6 de Agosto del 2016
Detenido el autor del apuñalamiento de #Fuencarral

La Policía Municipal ha detenido al autor del apuñalamiento que tuvo lugar el martes durante una reyerta en un bar del distrito de Fuencarral.
Según ha informado Policía Municipal en un comunicado, el incidente tuvo lugar a las 19.15 de este martes cuando, según manifestaciones de los testigos, el responsable del bar después de una fuerte discusión en el interior del local apuñaló a un hombre de 36 años que había participado en la trifulca.
Cuando los agentes de Policía Municipal del distrito de Fuencarral-El Pardo llegaron a la altura del número 64 de la calle Melchor Fernández Almagro, encontraron a la víctima tendida en la acera sangrando abundantemente por la zona abdominal. Tras solicitar asistencia sanitaria y atender al herido, los agentes municipales procedieron a detener al responsable del bar de origen chino que se encontraba en las inmediaciones.
En las tareas de estabilización del herido participó también una patrulla del Cuerpo Nacional de Policía hasta la llegada de SAMUR-PC, trasladándole posteriormente con pronóstico grave al Hospital de La Paz con dos heridas de arma blanca, una en el costado y otra penetrante en el abdomen.
Al parecer el detenido atacó a la víctima con un cuchillo de grandes dimensiones intentando esconderlo posteriormente en el interior del bar. Miembros de la Brigada Provincial de Policía Científica realizaron la inspección ocular de la zona haciéndose cargo de la investigación del suceso.
Fuente: http://www.elmundo.es/madrid/2016/08/04/57a303a922601dd72a8b4580.html
Categoría: ACTUALIDAD Jueves 4 de Agosto del 2016

