Urrusolo Sistiaga: “Soy consciente de todo el daño que hemos generado”

Urrusolo Sistiaga durante la entrevista en San Sebastián. JAVIER HERNÁNDEZ

Joseba Urrusolo Sistiaga (San Sebastián, 1957) entró en ETA en su juventud. Participó en los comandos Madrid y Barcelona y fue uno de los terroristas más buscados en los años 80 e inicios del 90. Abandonó ETA por discrepancias con su dirección en 1994 y fue detenido en Francia en 1997. Fue condenado por 16 asesinatos y dos secuestros a 449 años. Pionero en la reflexión autocrítica de los presos de ETA, la vía Nanclares, salió de prisión el 28 de febrero. Lamenta el dolor causado a las víctimas: “Les diría que soy consciente de todo el daño que hemos generado y que siento de verdad el daño que hemos creado". Cree que “mucha gente ha vivido cómodamente alrededor de la violencia”

Pregunta. Entró en ETA en 1977. ¿Cómo se explica si ya había muerto Franco?

Respuesta. Estaba el poso de la Guerra Civil y del franquismo. Estaba muy reciente el fusilamiento de Txiki y Otaegui. La represión continuaba. Había muertos en las manifestaciones. Ante unas instituciones que sentíamos lejanas, estaba la referencia de ETA, que gozaba de una especie de legitimidad para buena parte de la sociedad vasca.

P. ¿Pasó pronto a la clandestinidad?

R. En 1981, tras pasar unos meses en la cárcel de Soria con unos 120 presos de ETA al ser detenido por integrar un comando legal [no fichado]. Salí convencido de que debía seguir luchando por ellos.

P. ¿No le dio qué pensar el asesinato de Yoyes en 1986?

R. Claro que me afectó. No estuve de acuerdo. Pensaba que tenía derecho a volver a su casa.

P. En 1989, ETA rompe las negociaciones con el Gobierno. Hubo atentados como el de Hipercor ¿No se abrió un debate?

R. Fuimos pocos los que cuestionamos la falta de debate, de información, el tipo de atentados y la ruptura de aquel proceso. En ese momento ya pensaba que había que reconducir la situación, que la reforma política y el Estatuto se asentaban en Euskadi, que perdíamos apoyo, que se nos cerraban puertas y que la represión era más selectiva. Empecé a chocar con la mentalidad de los aparateros que se genera al utilizar la violencia.

P. En 1992, la cúpula de ETA es detenida en Bidart. ¿No le pareció ETA muy vulnerable?

R. Algunos vimos que podía pasar. Txomin Iturbe decía: “Si no negociamos ahora, lo que vendrá luego será una derrota”. Fue una desgracia que muriera porque tenía la personalidad y legitimidad para afrontar un final ordenado de ETA. Quienes le sucedieron optaron por huir hacia adelante.

P. ¿Cómo reaccionó usted?

R. Critiqué el intento de aparentar fuerza utilizando gente que era rápidamente detenida; utilizar cuarteles de la Guardia Civil como objetivo por el riesgo para sus familias o contra el turismo y la kale borroka. Discutí mucho y dejé ETA en 1994 por la imposibilidad de cambiarla.

P. Estuvo dos años, hasta su detención en 1997, viviendo en Francia, al margen de ETA. ¿Su disidencia se limitó al funcionamiento?

R. No solo. Ya pensaba que ETA tenía que terminar.

P. ¿Cómo vivió desde la cárcel el asesinato de Miguel Ángel Blanco y el masivo rechazo a ETA?

R. Todas las contradicciones que vivía con ETA se me desbocaron. El largo secuestro de Ortega Lara, el frívolo titular de Egin —‘Ortega Lara vuelve a la cárcel’—. Las detenciones y el secuestro de un concejal joven como represalia hizo que estallara todo lo que cuestionaba desde hacía tiempo. Al poco, un grupo de presos escribimos una carta pidiendo un debate, tomando como referencia el proceso irlandés. En la cárcel en París había hablado con muchos presos de ETA y con un militante del IRA, cuya organización tenía muy adelantada la reflexión sobre final de la violencia y al que le sorprendía cómo andábamos. También me impactaron las reflexiones de Mandela.

P. ¿En qué sentido?

R. Cuando decía que tratar de funcionar como colectivo es inviable en la cárcel y que había que hablar con la administración penitenciaria. Mandela sabía que si lo planteaba a sus compañeros lo rechazarían. Él asumió la responsabilidad e incluso aceptó un régimen de vida diferente. Solo uno tuvo reticencias. Es la realidad, porque el mundo de los presos no es monolítico. Seguí ese camino.

P. ¿Cuándo salta de la crítica a la estrategia de ETA a la crítica ética de la violencia?

R. Militando en ETA ya distinguía lo que se podía y no se podía hacer y me creaba problemas. Discrepaba de atacar cuarteles para no dañar a las familias. El siguiente paso fue plantearme lo que nunca te planteabas. ¿Se puede dañar al otro? Ese cuestionamiento lo inicié en ETA y, cuando el Gobierno nos trasladó a Nanclares en 2009, hubo un marco favorable para formalizarlo.

P. ¿Cómo fue Nanclares?

R. El Gobierno socialista, tras la ruptura del proceso de 2006, dio por agotada la vía negociadora y nos propuso a los críticos vías legales —cambios de grado— si nos desmarcábamos de la violencia y reconocíamos el daño causado. Abrimos la reflexión crítica del pasado de los presos y propusimos encuentros con víctimas y talleres de convivencia

P. ¿Cómo abordaron su responsabilidad ante las víctimas?

R. Hay que abordarla globalmente. Muchos hemos sido partícipes de los atentados. No solo los autores materiales. También los que hemos tenido responsabilidad en ETA y en la izquierda abertzale. Hay que recordar que las víctimas de ETA además de perder a su familiar sufrieron un vacío social. Hay que reconocerlo para recuperar una convivencia normal.

P. Salió hace dos meses de la cárcel. ¿Qué cambios percibe?

R. Antes todo giraba en torno a ETA. Hoy, las referencias a ETA han quedado ancladas en el pasado a una velocidad difícil de imaginar.

P. ¿Cómo ha sido acogido a su salida de prisión?

R. La gente me dice que se alegra de que ETA haya terminado y de que yo vuelva al pueblo.

P. ¿Cómo ve a la izquierda abertzale?

R. Tiene que decir que ETA desaparezca y hacer una declaración sobre la historia de ETA que sirva como reflexión para el futuro y posibilite que los presos se sitúen en sus coordenadas.

P. ¿Qué le ha parecido el pacto del líder de Sortu, Arraiz, con la fiscalía, en el que reconoce el daño causado y la reparación a las víctimas?

R. La izquierda abertzale da pasos como los nuestros cuando comparece ante los tribunales. Mejor que lo hubiera hecho antes. Echo en falta una reflexión a fondo sobre el pasado para recomponer la convivencia y que los presos avancen.

P. ¿Qué diría a las víctimas de ETA?

R. Siento el dolor que les hemos causado, que fue una barbaridad haber utilizado la violencia sin considerar que lo primero es la vida de las personas y sus derechos. Entiendo que sea difícil para ellas creer que nuestro planteamiento es sincero. Pero lo es.

P. ¿Cree que ha cambiado la mentalidad del uso de la violencia con objetivos políticos?

R. Para los jóvenes es incomprensible que se mate en nombre de unas ideas.

P. ¿Cómo es posible que ETA haya durando tanto?

R. Es chocante en una sociedad que vive bien. Ha habido una inercia y mucha gente que ha vivido cómodamente alrededor de la violencia. En la izquierda abertzale han tardado mucho en decir lo que pensaban, dando cobertura al empeño desastroso de ETA. Ha habido una radicalidad artificial.

Fuente: http://politica.elpais.com/politica/2016/05/15/actualidad/1463314337_993788.html

Categoría: ACTUALIDAD Lunes 16 de Mayo del 2016

Los críticos acusan a Pedro Sánchez de hacer del PSOE un 'proyecto personal'

Bajo los focos, abrazos y argumentario de unidad. En bambalinas, pulso por el poder y ausencia de un diseño colectivo. Una corriente crítica discurre bajo la aparente calma autoimpuesta para evitar un descalabro electoral. El PSOE, dicen, camina al son de los planes personales de un líder que maneja los hilos para colmar su ambición. «No hay proyecto de partido», lamentan desde los sectores más descontentos, para quienes cada nuevo paso de Pedro Sánchez y su cúpula es un desaliento. Miran hacia el 26 de junio con temor porque, aunque afirman que Unidos Podemos no logrará superarlos en escaños, dudan de poder mantener su ya escasa ventaja en votos.

Los cambios en las listas, pocos pero significativos, han venido a confirmar entre los críticos la sensación de que Ferraz vive en una burbuja alejada de la organización. «No hay confianza porque no hay consultas. Las decisiones se toman en un círculo muy reducido y luego se imponen», explican las fuentes, todas integrantes de un Comité Federal en el que, aseguran, muchos ya han tirado la toalla porque «cualquier discrepancia se interpreta en clave de traición».

Los últimos nombramientos de Pedro Sánchez -la magistrada Margarita Robles para ocupar el número dos de la candidatura por Madrid y el ex ministro y ex presidente del Parlamento Europeo José Borrell para formar parte de su gobierno en la sombra- han suscitado de nuevo resquemores.

No se cuestiona la valía de ninguno de ellos. Más aún, muchos respiraron aliviados cuando conocieron por los medios de comunicación que Robles, independiente pero con estrechos vínculos con el PSOE -fue secretaria de Estado de Interior con Juan Alberto Belloch en el Gobierno de Felipe González-, sería la mujer que encabezaría con Sánchez la lista.

«Esperábamos cualquier sorpresa, como sucedió el 20-D con la designación de Irene Lozano. Margarita es muy solvente y es un buen fichaje», argumenta uno de los consultados, miembro de uno de los Gobiernos de Zapatero.

Una impresión similar es la que suscita la elección de Borrell para el equipo de expertos, el futuro gobierno para el cambio de Sánchez. Él sí es un histórico del PSOE que llegó incluso a derrotar en primarias para la candidatura a presidente del Gobierno a Joaquín Almunia. De su capacidad tampoco duda nadie ni de que puede ser una pieza muy valiosa en el marco de las relaciones, en ocasiones complicadas, con el PSC.

«Pero ni ellos, ni el resto de los que ha designado para hilvanar un hipotético gobierno de cambio, tienen peso orgánico», puntualizan las fuentes, para las que no hay duda de que Sánchez, «externaliza» la gestión programática del PSOE e impide de esta manera que cualquier discrepancia con sus planes cuente con respaldo entre los cuadros medios y las bases del partido.

El equipo que ha conformado con la esperanza de acabar sentándolo en el Consejo de Ministros cuenta con un 45% de independientes y el 55% restante, extraído del propio PSOE, está tan alejado de la vida orgánica que nunca le daría problemas.

«Ninguno tiene gallinero», afirma gráficamente uno de los viejos referentes que siempre cultivó el apoyo de los cargos medios porque, en su opinión, es lo que al final garantiza el «juego de contrapoderes» que siempre ha dado vida -y también algunos disgustos- al partido.

Esa maquinaria de pesos y contrapesos es la que ahora, según los críticos, «se disuelve». Para ellos, eso no garantiza ni mucho menos la unidad que se publicita desde los escenarios de los mítines. Y menos aun cuando la cúpula «impone y cree que vence, pero en realidad no convence», añaden.

Opinan que el secretario general, y de nuevo candidato a la presidencia, tiene «su proyecto» e «instrumentaliza al PSOE para llevarlo a término». En esa «clave» leen sus nombramientos: «Quiere visualizar que cuenta con el partido pero tras sus fichajes no hay fuerza orgánica».

En cualquier caso, Pedro Sánchez sí ha optado por rescatar cuidadosamente nombres importantes de otras épocas. «Al final, no le ha quedado más remedio que echar mano del socialismo clásico al que tanto sacuden: Borrell, Sevilla, Gabilondo, Serrano... O bien de la etapa de González, o bien de la de Zapatero», analiza una diputada con larga trayectoria y cargos de primer nivel a sus espaldas.

Y en campaña, vaticinan, intentará rodearse de referentes -Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero, Alfredo Pérez Rubalcaba...- consciente de que le responderán afirmativamente para evitar la imagen de un PSOE desmembrado y sin rumbo, al que la estrategia de los últimos meses le ha achicado considerablemente el terreno de juego por la izquierda y por la derecha y le ha difuminado el discurso ideológico.

«De los cuatro meses de negociaciones apenas ha sobrevivido la imagen de Sánchez batallando contra viento y marea por ser presidente. No ha quedado un programa sólido más allá de que el objetivo es echar a Rajoy», lamenta uno de los miembros de la anterior dirección del Grupo Parlamentario. Esta fuente mantiene que nunca ha visto los ánimos «tan alicaídos» como en esta ocasión.

«No basta decir que salimos a ganar. Hay que demostrarlo», señalan antes de recordar que en las elecciones del 20-D se obtuvo el peor saldo en votos y escaños de la historia del partido y ahora emprenden una batalla acosados también desde la retaguardia.

Todas las fuentes contactadas coinciden en que el objetivo debe ser siempre batir al Partido Popular. «Ésa es la tecla que se debe tocar», explican aun cuando reconocen que no se debe perder de vista la confluencia de izquierdas.

Mantienen en este sentido que el mensaje debe ser nítido y, además, «hay que creérselo»: «El cambio sólo es posible si se logra movilizar y convencer a los votantes de que sin el PSOE no se puede». E insisten en la palabra PSOE porque, avisan, «la meta no es que Sánchez sea presidente, sino que el partido vuelva a ser percibido como un motor del progreso».

Ése fue, recalcan, el núcleo de la intervención de la baronesa andaluza, Susana Díaz, en el acto de proclamación de Pedro Sánchez como candidato a la Presidencia del Gobierno. «Hay que ganar», dijo, a sabiendas de que sólo podrán formar gobierno si quedan los primeros en las urnas. «Con 90 escaños», repiten hoy como ayer los más viejos, «no se puede gobernar».

Fuente: http://www.elmundo.es/espana/2016/05/16/5738d169ca4741a7738b4581.html

Categoría: ACTUALIDAD Lunes 16 de Mayo del 2016

El Ibex deja para la semana que viene su asalto al 9.000

El Ibex deja para la semana que viene su asalto al 9.000

Cotización del Ibex 35. (EFE)

Si hubiera que definir de alguna forma el comportamiento registrado por la Bolsa esta semana, DanielPingarrón lo resume en una sencilla frase “las últimas cinco sesiones suponen una nueva constatación de lo perdidas que andan las Bolsas”.Y es que después de muchas idas y venidas, el Ibex 35 concluyó el viernes prácticamente en los mismo niveles que el pasado 6 de mayo: en los 8.700 puntos.El selectivo, que durante horas anduvo sin rumbo fijo, se decantó finalmente por el verde y al cierre se anotó un 0,67%. Eso sí, en la semana las ganancias se limitan al 0,22%.
El detonante de las compras vino del otro lado del Atlántico. Dos horas y media antes de cerraran los parqués del ViejoContinente, en EEUU se publicaron dos referencias que actuaron de catalizadores.La primera de ellas fue el dato de ventas minoristas, que repuntó un 1,3% en abril, superando las previsiones del consenso de los analistas que limitaba el ascenso al 0,8%.A este le siguió la confianza del consumidor, que se situó en los 95,8 puntos frente al 90 previsto.

Esto fue más que suficiente para sacar a los inversores de su atonía.Lo sucedido en el selectivo no fue una excepción, sino que vino a confirmar la regla imperante en el resto de Europa en una jornada en la que las referencias macro se limitaron al PIB de Alemania, que en el primer trimestre del año subió un 0,7% respecto al trimestre anterior, y el del conjunto de la zona euro, que creció un 0,5% en el inicio de año.Así el Dax avanzó un 0,92%; el Cac francés, un 0,62%, el Mib italiano se anotó un 0,44%, Footsie británico subió un0,56% y el Euro Stoxx avanzó un 0,72%.

IBEX 35 8.721,50 0,67%

De vuelta al mercado español y con la vista puesta en la próxima semana, Adrián Poyo, analista de XTB, fija los 8.600 puntos como un suelo a corto plazo del Ibex. “Si se perfora este nivel, no serían descartables nuevas caídas”, indica. Pero si importante es la cota de los 8.600 puntos en el Ibex, los 8.500 son el considerados un soporte clave. “De romperse, el índice se iría a los 8.200 puntos. Para evitar esto, es vital que los mercados estadounidenses aguanten en zona de máximos históricos y que el precio del crudo no retome la senda bajista”, apunta. No obstante, Poyo no considera descabellado que en las próximas sesiones el selectivo rebote hacia la zona de los 9.000.

El resto de la semana transcurrió en la misma línea que lo acontecido el viernes, con el petróleo y la evolución del dólar como principales referentes. El crudo, que en lo que va de año se ha convertido en el principal detonante de los mercados, avanza en las últimas cinco jornadas más de un 5%. No obstante, este ascenso no ha sido continuado, sino que, a lo largo de estos días también ha habido tiempo para las correcciones.

A pesar de todo, el barril de crudo brent se sitúa en zona de máximos anuales. En estos ascensos “los problemas de suministro en países como Canadá, Nigeria y Libia” han sido los responsables directos del impulso sufrido por la cotización, tal y como señala Poyo, de XTB.

En lo que respecta al dólar, la divisa estadounidense ha ido ganando terreno frente al euro.De esta forma, la moneda europea pasó de cambiarse a 1,14 billetes verdes el 6 de mayo a situarse en los 1,128 dólares de este viernes. Esto debería considerarse como un catalizador para las exportadoras europeas. Sin embargo, el efecto no se ha notado ya que las cotizadas se encuentran bajo la influencia de la temporada de resultados, que llega su fin, y de operaciones corporativas como la compra de la estadounidense Monsanto por las alemanas Bayer y Basf. En el caso español,Telefónica, que negocia una alternativa para 02 tras el veto de Bruselas, es el mejor ejemplo.

La tranquilidad también tuvo su réplica en la renta fija, coincidiendo con una semana en la que las emisiones de gobiernos y compañías acapararon todas las miradas. El bonos español a diez años cerró el 1,6% y la prima de riesgo en los 147 puntos básicos. Por su parte, el apetito de los inversores por la deuda alemana llevó a la rentabilidad del bund a caer al 0,124% desde el 0,144% de la semana pasada.

Fuente: http://cincodias.com/cincodias/2016/05/13/mercados/1463119247_003809.html

Categoría: ACTUALIDAD Viernes 13 de Mayo del 2016

Robles: «La renovación es querer trabajar. Ahí está el ejemplo de Hillary»

Margarita Robles: «No aspiro a ser ministra. Mi vanidad se cubrió en 1996»

Margarita Robles

–¿Cuándo le propusieron formalmente ir de número dos por Madrid en las listas del PSOE?

–El martes. Me llamó Pedro Sánchez y me dijo si quería formar parte del proyecto (del PSOE); y en la medida en que creo que es necesario que haya un cambio de Gobierno, en la línea de acabar con las desigualdades, desequilibrios sociales, de lucha contra la corrupción, me pareció que todo eso se podía hacer desde el PSOE, y por eso dije que sí a ese ofrecimiento.

–¿Le costó mucho convencerle?

–No. Tenía muy clara la identificación total con el programa socialista. No tuve ninguna duda en cuanto al proyecto, porque lo comparto en una parte muy muy importante. La reflexión que hice fue mi situación dentro del Tribunal Supremo y el tener que pedir el pase a la situación de servicios especiales (ayer mismo presentó ya la petición correspondiente ante el Consejo General del Poder Judicial).

–Hay no pocas voces que critican el paso de los jueces a la política y el regreso posterior a la judicatura, como fue su caso. ¿Qué opina de ello?

–Entiendo y respeto que haya a quienes no les parezca bien, pero no se puede demonizar a quienes sean jueces y hayan estado en política [como es su caso], porque al final tanto la Justicia como la política son servicios públicos. Y cuando uno presta un servicio público a los ciudadanos, no se tiene por qué pensar que está contaminado; y, además, un juez lo que tiene que hacer es aplicar la Ley, y, por tanto, es irrelevante si ha estado o no antes en política. Puedo entender y respeto a quienes no lo comprendan, pero si se mira desde un servicio público a los ciudadanos, no tendrían que existir esas prevenciones.

–¿Le gustaría o aspira a ser ministra de Justicia?

–No, no. Yo, ahora, a trabajar. Mi vanidad política se cubrió en el año 96, hace ya veinte años. No aspiro a ser ministra; aspiro a trabajar, que es lo que he hecho toda mi vida. Vivo siempre en el presente, lo que pueda pasar en el futuro, ya veremos. El presente es trabajar, que al final es lo que he hecho toda la vida.

–Pero si Pedro Sánchez gobierna y le ofrece ese cargo...

–No sé, yo vengo ya a trabajar. Lo otro es un poco... y si me toca la lotería... Hay que vivir de realidades.

–También puede que el PSOE no gobierne. En ese caso, ¿estaría la legislatura como «diputada de a pie» o regresaría a la judicatura?

–Me he comprometido con un proyecto determinado para ser parlamentaria y acabar la legislatura como tal. Creo, además, que desde el Poder Legislativo se pueden hacer muchísimas cosas, para así cambiar muchas situaciones injustas que vive este país.

–Ya sea en un cargo de responsabilidad o como «simple» parlamentaria, tendrá un protagonismo en lo que se refiere a la Justicia. ¿Cuál sería la primera medida que habría que adoptar en materia de Justicia en la legislatura?

–La justicia necesita una batería de medidas, siempre desde una doble perspectiva: un Pacto de Estado, para que las leyes que se aprueben no sean fruto de una mayoría parlamentaria impuesta por rodillo; y, después, una serie de medidas integrales, que pasan por despolitizar el Consejo General del Poder Judicial, dotar de más medios a los jueces y por que la abogacía y el turno de oficio tengan una retribución más justa, que haga que todos los ciudadanos puedan ser iguales ante la Ley.

–¿Cómo y de qué forma se podría llegar a esa despolitización del órgano de gobierno de los jueces y magistrados?

–Lo primero es que hay que cambiar el modelo actual, porque ha supuesto una mayor politización del CGPJ, porque en vez de ser un órgano colegiado, se ha convertido en un órgano marcadamente presidencialista, con vocales de primera y segunda categoría.

–¿Esa reforma del Consejo afectaría también a la elección parlamentaria de los vocales de procedencia judicial (es la que siempre ha defendido el PSOE)?

–Después de la experiencia, he concluido que una de las razones de la apariencia de politización de la Justicia es el sistema de elección de los vocales del CGPJ; y fruto de esa experiencia, creo que sería positivo que los vocales de procedencia judicial fuesen elegidos por los propios jueces.

–Le pregunto como candidata. ¿Es partidaria de la propuesta de Podemos de listas conjuntas al Senado con el PSOE?

–Creo que si hay algo que aleja a los ciudadanos de la política es cuando ven que lo que les preocupa (a los políticos) son los cargos, las carteras, el copar determinados puestos... y a mí, lo único que me preocupa es ver cuáles son los problemas reales de los ciudadanos, de intentar dar respuestas y que vean que realmente nos preocupamos de ello.

–¿Qué piensa de quienes critican que la renovación del PSOE pase por recuperar a quienes ya estuvieron en el partido o en el Gobierno hace décadas?

–La renovación debe hacerse con personas que quieran trabajar y se preocupen por los ciudadanos y eso no tiene nada que ver con el trabajo que se haya podido hacer antes. Ahí está, por ejemplo, Hillary Clinton, que aspira a ser presidenta de Estados Unidos con 68 años.

Fuente: http://www.larazon.es/espana/margarita-robles-la-renovacion-es-querer-trabajar-ahi-esta-el-ejemplo-de-hillary-clinton-AE12619797#.Ttt1fHi0Y9CVDQm

Categoría: ACTUALIDAD Viernes 13 de Mayo del 2016

La coalición Podemos-IU atrae al voto de mediana edad, clave para el PSOE

Izquierda Unida mejorará los resultados de Podemos entre los electores de 35 a 54 años, una franja de edad que la recién creada coalición de izquierdas se disputa con el PSOE y donde IU tenía una alta intención directa de voto. Un estudio de Metroscopia demuestra que la alianza de izquierdas ya ha conquistado a los electores jóvenes y que el partido socialista mantiene un dominio incontestable entre los mayores de 55 años. La batalla del 26-J, en consecuencia, se disputará entre los votantes de mediana edad.

“En los votantes de 35 a 54 años, IU obtiene un 8,1% de intención directa de voto, lo que es muy importante, porque el campo de batalla con el PSOE está en las edades medianas”, valora Marcos Sanz, investigador senior de Metroscopia. “Esa es una aportación sustantiva en un empate que se puede dirimir por poco”.

La coalición Podemos-IU atrae al voto clave de mediana edad del PSOE

El último CIS añade más datos. Casi el mismo porcentaje de electores entre 35 y 54 años recuerdan haber votado al PSOE y a Podemos en las elecciones de diciembre de 2015. IU, sin embargo, supera claramente los registros de ambos. Como resultado, el PSOE, que gobernaba España en 2011, se arriesga a perder la hegemonía de la izquierda solo dos años después de la aparición de Podemos.

“La coalición no solo plantea una cuestión numérica. Plantea una vertebración de la izquierda totalmente distinta”, reflexiona Ángel Valencia, catedrático de ciencia política de la Universidad de Málaga. “Hay una fractura de edad”, resume. “El voto más adulto es del PP y del PSOE. El más joven, de los emergentes. Lo interesante es el efecto que puede tener para Podemos la alianza con IU, y si puede ser un revulsivo que suponga un desplazamiento del voto, quitándole voto al PSOE”.

Los investigadores definen los sectores de votantes entre 18 y 34 años y de 65 en adelante como “terreno conquistado”. La mayoría de las encuestas coinciden en que Podemos y Ciudadanos dominan las preferencias de los electores jóvenes y urbanos, mientras que señalan que el PP y el PSOE dominan entre los de más edad y en las circunscripciones menos pobladas.

El primer dato ha permitido que las dos formaciones emergentes abrieran una brecha en las murallas del bipartidismo y entraran en el Congreso con más de 100 diputados. El segundo no resume solo las dificultades que tienen tanto Podemos como Ciudadanos para desplazar al PSOE y al PP. También avanza el peligro latente al que se enfrentan Pablo Iglesias y Albert Rivera ante una repetición electoral marcada por el hartazgo de los electores.

Movilización

Los expertos coinciden en que la participación será más baja que en las últimas elecciones (73,2%). La bolsa más grande de electores españoles es la de mayores de 55 años (40%). Esos ciudadanos son, también, los más movilizados, porque votan aunque llueva, haga calor o truene. Y el 26-J no lo van a hacer por los emergentes.

Cuando ayer Iñigo Errejón publicaba con orgullo en sus redes sociales una fotografía de un nuevo seguidor de Podemos (“Fotos que dan sentido a todo: Miguel, 91 años, recién inscrito en Podemos”), sabía que esa franja de edad está perdida para su partido. El 63,5% de los votantes de más de 65 años admiten que jamás votarán a Podemos, según el CIS. Para los de Iglesias, las opciones de sorpasso están en la franja intermedia. Y por eso la aportación de IU puede ser clave.

Ciudadanos tiene imposible superar al PP por esa misma cuestión demográfica. Aunque el rechazo que genera entre los mayores de 65 años es menor que el de Podemos (el 41,6% jamás le votaría), el PP encuentra en esa franja un nivel de fidelidad incomparable: el 17,5% votará siempre a Rajoy, según el CIS, por el 1% que lo hará por Rivera.

Fuente: http://politica.elpais.com/politica/2016/05/12/actualidad/1463079144_771778.html

Categoría: ACTUALIDAD Viernes 13 de Mayo del 2016

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