Montoro: 'Hay compañeros míos que se avergüenzan de ser del PP'

El edificio del Ministerio de Hacienda no ha cambiado desde el siglo XVIII, y ya sorprende que nadie lo haya bombardeado aprovechando alguna de nuestras periódicas guerras civiles. Va a resultar que Hacienda, efectivamente, somos todos.
Frescos regionalistas, mesas de madera noble, arañas barrocas que posan destellos sobre los mostachos señoriales de predecesores de Montoro que nos contemplan al óleo desde las paredes. Un silencio atronador. El Ministerio de Hacienda es una biblioteca en junio. ¿Nos estarán espiando al otro lado de esa puerta disimulada en un rectángulo de muro como un trampantojo? «Yo me entero de todo», se le escapa a veces al inquilino de esta Casa. Vestimos nuestro cuerpo para engañar y confiamos el alma a los íntimos, pero nuestros bolsillos son de cristal para Montoro. «¿Economía con alma? ¡Pero qué tontería es esa! ¡Como si hubiera economía sin alma! Economía es el viaje de novios que se regalan hoy quienes no pudieron casarse durante la crisis, por ejemplo».
Cuando por fin nos abren la puerta del despacho -el verdadero puente de mando de la legislatura que agoniza-, constatamos que la figura de don Cristóbal no se corresponde con el ámbito aproximadamente suntuoso que la aloja cada mañana y hasta las nueve de la noche. En el vídeo del telediario parece más agresivo, y en el escaño, no poco amenazante. Pero el susurro con que nos invita a tomar asiento frente a él encierra más agotamiento que intimidación. «Los viernes baja el cansancio de toda la semana. Y el Consejo de Ministros tampoco ayuda...».
TECNOCRACIA
'¿Economía con alma? ¡Qué tontería es esa! Como si la hubiera sin alma'
SU DESIGNACIÓN
"Rajoy me dijo: 'Te propongo porque eres un señor de Jaén sin hipotecas'"
EL MINISTERIO
"Mi gestión se puede medir. A otros que los midan por sus palabras"
A Montoro hay que dejarle hablar, nos han advertido. Uno no pertenece tampoco a la escuela de la interrupción, así que me dispongo a escuchar al hombre más odiado del Gobierno, más criticado por sus compañeros de partido, más despreciado por los adversarios ideológicos, más atacado y al tiempo más requerido por la prensa, más presionado por Bruselas y por el Ibex 35. Credenciales que se me antojan fascinantes, porque siempre he padecido debilidad por los supervillanos. «A mí no me ha puesto el Ibex. Ahora alguno de allí hasta me da las gracias en privado. Les tuve que pedir una contribución, pero ahora están ganando todos más que cuando llegué, menos alguno. Yo soy un ministro de derechas raro, porque el Ibex no me quiere. Claro, este Gobierno ha gravado las indemnizaciones millonarias para grandes directivos, que con Zapatero estaban libres de impuestos. A mí me ha puesto la gente: mi escaño en Sevilla logró el récord de voto popular en 2011. Y un señor de Pontevedra al que le desaconsejaron -me he enterado hace poco- mi nombre me propuso este puesto. Cuando le pregunté por qué, me respondió: 'Porque eres un señor de Jaén que no tiene hipotecas'».
Montoro habla reivindicándose y señala el grueso dossier que desgrana las cifras de la recuperación. «Ahora me toca vender mis datos». Montoro habla de sus datos como una abuela de su nieta casadera. Se le dibuja una sonrisa de orgullo. «Esto está ahí. Podrá pasar lo que sea en diciembre, pero mi gestión se puede medir. A otros que los midan por sus palabras. A veces me veo en un vídeo y percibo en mi forma de sonreír ese halo que parece arrogancia. ¡Pero sólo es seguridad! ¡Es que yo sabía que esta política era la correcta!».
Dolido
Se reivindica porque está dolido. Lee todos los periódicos, puede citar editoriales o noticias que tiene clavadas en el alma. Y no es dolor sino franco enojo lo que le producen las lecciones de periodistas de medios tan importantes como endeudados. Montoro cree que los medios reflejan el catastrofismo que su propia industria atraviesa. Y le cabrean los dardos de opinadores poco puntuales con el Fisco. Esta exigencia de pureza contable, que a veces se le ha desbordado en advertencia intimidatoria, es lo que más odioso le hace a los tertulianos. Pero a don Cristóbal no le importa caer mal. No quiere ganar concursos de simpatía, «como esos de Ciudadanos». Montoro hace vieja política, si entendemos este sintagma tan exitoso como la obsesión del hecho y el desprecio del relato. Montoro es el amo de la vieja política, de hecho, sólo precedido por cierto señor de Pontevedra.
LA CALLE
"¡Si hay alguien que conoce lo que está pasando en la calle, ése soy yo!"
AZNAR
"Estoy aquí por él, pero no puedo admirar a alguien que da lecciones"
COMUNICACIÓN
"Hay que aprender a vivir en política sin ir corriendo a contar todo lo que uno hace"
«Yo me paso aquí todo el día, haciendo números. En la cocina, mientras otros salen y hablan. Pero es que esta Casa es el corazón del Estado. Es el trabajo para el que valgo; no valgo para seducir, pero este trabajo tan impersonal es el más trascendental. Me acusan -¡incluso mis compañeros!- de que no conozco lo que pasa en la calle: ¡pero cómo se puede decir eso! ¡Si hay alguien que conoce lo que pasa en la calle soy yo! Igual que el médico que descifra un electrocardiograma sabe más de la salud del paciente que el enfermero que le echa una ojeada al color de la piel. Yo sé que el pago fraccionado de sociedades a proveedores ha subido un 16%, y que la recaudación por IVA de las pymes ha crecido un 11%; eso no es macro, eso es que la gente está facturando más, está ingresando más, está viviendo mejor. Que no me hablen de la diferencia entre macro y micro: la economía es una».
Don Cristóbal va perdiendo la aprensión hacia el periodista que tiene enfrente y se va soltando. Dice que sabe lo que es la política. Que no es un tecnócrata: a él lo llama Aznar para hacer oposición al felipismo. Ha dado mítines por pueblos de toda España, y en ellos -lo jura, no sin jactancia- no paran de pedirle fotos. A él, al vampiro. Que se supone que no se refleja en los selfies.
Hay un momento de esta cita en que a don Cristóbal se le abrillantan los ojos. Un fenómeno casi paranormal, pero puedo atestiguarlo. Se le humedecen las pupilas rememorando una escena de hace dos veranos, en lo peor de la tormenta, cuando tiene que ir al hospital y una señora se le acerca y le dice: «No se canse». Y al ministro de Hacienda, el personaje transilvano de tantas viñetas, le tremola la voz al preguntar: «¿Es que voy a fallarle yo a esa señora?». Resulta tan descabellado que Cristóbal Montoro piense a menudo en esa señora que puede que sea verdad.
En su propio gremio no piensa con tanta empatía. «Lo malo no es la crítica del adversario, que estimula tu campo, sino la de los tuyos, que confunde al personal. Hay compañeros míos que se avergüenzan de lo que hemos hecho. Lo explican sin convicción porque en el fondo se avergüenzan de ser del PP. Pero yo creo que España necesita otro Gobierno del PP. Sin ninguna duda». Por su boca van saliendo nombres de populares. Las broncas con la cartera de Lassalle por el IVA cultural no son un secreto, pero Montoro aduce la letra pequeña: que Europa le presionaba para subir también el IVA de la cocacola y las palomitas, pero este lo dejó al 10%. Que casi todo el teatro -como para compensar el gravamen del 20%- está subvencionado. Que si bajó la asistencia fue por la crisis, y que ahora ya se van completando aforos. Que en la reforma fiscal incluyó desgravaciones para rodajes, razón de que venga aquí el equipo de Juego de Tronos. Recuerda que ha mantenido bajas otras tasas que también son Cultura, como el sector del libro o el arte. Y no revela qué famoso exponente de la misma izquierda divina que le atribuye un plan preconcebido de destrozo cultural para crear ciudadanos acríticos (y aquí se ríe con esa risa incontrolable, al borde del hipo, estridente como la uña sobre la pizarra, tan poco telegénica) acude a ferias de arte muy importantes a comprar en negro. «¿No habíamos quedado en que la redistribución de la riqueza, bandera ideológica de la izquierda, se canaliza mediante los impuestos?». Lo curioso es que el ministro se declara fan incurable de Ana Belén, Serrat y Sabina. Y hasta de La niña de tus ojos, del no español Trueba.
Aznar, Guindos, Rato...
Le pregunto por Aznar, Luis de Guindos, Rato. «Yo estoy en política por Aznar. Pero no puedo admirar a alguien que ahora se dedica al business y da lecciones desde fuera. Si quieres ayudar, entra al quirófano. Si no, no molestes: estamos operando. Luis ha hecho su trabajo. Él fue un fichaje... Yo no ambiciono nada más, estoy muy orgulloso de lo que hemos hecho. En cuanto a Rodrigo -chasquea la lengua, ladea la cabeza, baja la vista y al fin la vuelve a alzar-, yo distingo su actuación como dirigente económico, porque estuve allí y fue la correcta, de lo que se está publicando. Si esto es verdad, sólo podría preguntarle: ¿pero no estábamos todos jugando a lo mismo? ¿No se trataba del país? ¿Y cómo alguien de tu renta puede usar una black para ahorrarse unos miles de euros?».
Eso va por los suyos. Para los otros tiene mucho más. Reconoce que se solivianta en el Congreso frente a los diputados socialistas. «Ahora algunos como Solbes o Sebastián dicen que lo vieron venir, que avisaron de la burbuja pero no les hicieron caso. Oiga, pues haberse ido, por dignidad. Pero es que la burbuja no la inflaron los de las promociones de pisos. O no sólo. La burbuja de verdad era financiera, y la inflaron empresas del Ibex con operaciones societarias de gran calibre, metiendo al ICO por medio, y Sebastián estaba entonces en un puesto de responsabilidad. ¡Dios me libre de tener que escribir un día unas memorias para justificarme!». Como a buen viejo político, a Montoro no le parece que C's represente una amenaza. Cree que a la hora de la verdad la gente votará con su dossier en la cabeza, es decir, con el bolsillo. Le parece el de Rivera «un partido de aluvión» cuyos gurús económicos, Luis Garicano y Francisco de la Torre, no lograron los cargos que deseaban en la Administración Rajoy. «Que yo no digo que no los merecieran», apostilla, malévolo.
¿Y Cataluña? «El independentismo es en gran parte producto de la frustración económica. No es que no queramos a Cataluña: es que la necesitamos. Sabíamos que sin Cataluña no podríamos salir de esta. La política exige jerarquizar. Ya hablaremos de mejorar el modelo de financiación cuando haya dinero que repartir». ¿Y la propuesta fiscal de Margallo de cederles el 50% del IRPF? «Margallo es un hombre muy inteligente, pero los demás no somos del todo estúpidos. Él lleva diciendo eso desde 1994, pero uno tiene que saber revisar sus ideas con el tiempo porque, si no, es rehén de su propia arrogancia intelectual».
Dos horas y media después, don Cristóbal está mucho más animado que al principio. Él seguiría hablando, explicando lo que ha hecho por su país. «Hemos hecho lo que teníamos que hacer, ¿verdad?», le preguntó Rajoy en un día malo. «Sí, presidente». Le insinúo que no basta con que se comunique con su jefe. Pero él se debate entre una fe residual, retórica, en el papel de los medios en democracia y un irreversible desengaño. «En política hay que aprender a vivir sin ir corriendo a contar todo lo que uno hace». El problema es que lo contarán otros por ti.
Nos despedimos. Le pregunto qué hará este puente. «Desde la hernia discal camino mucho por el monte. Da igual la estación. Incluso cuando llueve. Cuando llueve más, si cabe. Caminar bajo la lluvia me encanta».
No hace falta que nos lo jure.
Fuente:http://www.elmundo.es/espana/2015/10/14/561d64c0268e3e56778b460e.html
Categoría: ACTUALIDAD Miércoles 14 de Octubre del 2015
Padilla vuelve a darlo todo en «su» plaza de Zaragoza

El Fandi consuela a Juan José Padilla, abatido tras no abrir la Puerta Grande
Plaza de toros de Zaragoza, tercera corrida de la feria del Pilar. Se lidiaron seis toros de Zalduendo, desiguales de volumen y cuajo pero todos astifinos y muy seriamente armados. El primero, rajado y descastado; con genio y a la defensiva, el segundo; flojo pero a más, el tercero; el cuarto, de mayor duración, noble y con clase; noblote e insulso el quinto; y el sexto, rajado y huido. Tres cuartos de entrada.
Juan José Padilla, de verde billar y oro: estocada trasera tendida (silencio); estocada desprendida (oreja con fuerte petición de la segunda y dos vueltas al ruedo).
El Fandi, de carmesí y oro: pinchazo y estocada trasera desprendida (silencio); media estocada trasera tendida (ovación tras petición de oreja insuficiente).
Daniel Luque, de corinto y oro: estocada (oreja); estocada deprendida (ovación tras leve petición).
Hace ya cuatro años que Juan José Padilla sufrió en esta plaza la tremebunda cornada que le desfiguró el rostro y le cambio la vida y la carrera profesional. Desde entonces, el torero y las gentes de Zaragoza se profesan un cariño recíproco que se muestra en todo su esplendor cada vez que el jerezano hace el paseíllo en el escenario de aquella tragedia.
Esta vez, junto al ya eterno parche que recuerda a todos aquel percance, Padilla llevaba sobre la frente otros apósitos añadidos que no lograban ocultar su decisión de devolverle al público tanto calor recibido durante estos cuatro años.
Y si su primero no quiso ayudarle en la ofrenda de toreo, al rajarse después de una caótica lidia, sí que tuvo en el cuarto al perfecto colaborador, como si el torero ya supiera lo que le esperaba cuando, tras acabar con el que abrió plaza, le hizo ostensibles gestos a la gente de que lo bueno vendría en su segundo.
Porque a eso se dispuso Padilla desde el mismo momento en que el de Zalduendo asomó por la puerta de chiqueros, allí donde lo recibió con una larga cambiada de rodillas. Bulló el de Jerez con el capote, tanto en unos ligeros lances en el tercio como en un ritmado galleo por chicuelinas o en un espumoso quite de capote alzado por faroles y tafalleras.
Ya camino de la lidia total, esta vez sí que cogió los palos para banderillear con ajuste, apurando el agudo filo del pitón en los dos primeros encuentros a los que el toro acudió midiéndose al encuentro de un torero decidido a lucirse.
En cambio, cuando tocaron a matar también el veleto cuatreño lo puso todo en las embestidas, ya desde que, con las dos rodillas en tierra, Padilla le fue engarzando una docena larga de pases de creciente intensidad y mando hasta la misma boca de riego. Le duró al toro esa noble movilidad, y aún también la clase por el pitón izquierdo, para que el torero le diera al pueblo todo lo que pedía, tanto en lo fundamental como en los guiños efectistas que duraron hasta un nuevo final de hinojos, con alardes y desplantes.
Sólo quedaba matarlo, por arriba a ser posible, y el de Jerez se volcó sobre el morrillo en los mismos medios de la plaza para dejar una estocada contundente y un tanto desprendida, que fue al defecto al que debió agarrarse el presidente para aguarle a fiesta a un público que no logró su ferviente deseo de sacar a su ídolo por la puerta grande.
A Daniel Luque le habían dado antes otra oreja sin discusión, en tanto que el joven sevillano desplegó todo su buen oficio para resolver la compleja situación que le planteó el tercero: flojo de remos pero con un amenazante temperamento. Y así, jugando a la perfección con la tela a media altura para que el animal no se afligiera, pero con el mando suficiente para que no se le subiera a las barbas, Luque consiguió que el «zalduendo» y la faena fueran a más y a mejor, con un toreo fluido y limpio que remató de una buena estocada.
Lástima que el sexto no le dejara luego redondear una más que entonada tarde, porque iba camino de cortarle otro trofeo cuando, mediada la faena, el toro le volvió grupas y, pese a la insistencia en tablas del torero, se negó a seguir colaborando.
Otro que se rajó pronto fue el primero de El Fandi, que terminó echándose en la arena por su cuenta una vez que no logró imponer su genio defensivo ante la tela del granadino. Fue con éste con el que Fandila logró lo más lucido de su actuación en un tercio de banderillas tan espectacular y variado como sincero, ya que con el insulso quinto su trabajo fue de más cantidad que calidad.
Categoría: GENERAL Miércoles 14 de Octubre del 2015
Los menores acudirán a su Master Nacional

Master Nacional de Menores
Entre los próximos 16 y 18 de octubre, las promesas nacionales del pádel tienen una cita en una competición en mayúsculas, el Master Nacional de Menores.
Organizado por la Federación Española de Pádel y con el apoyo del Consejo Superior de Deportes, HEAD como pelota oficial y el club PadelPoint La Nucía, se disputará en este último enclave, patidos más que emocionantes para las categorías alevín, infantil, cadete y junior tanto en masculino como femenino.
La inscripción tiene un coste de 17 euros y en la cita podrán participar las ocho primeras parejas del ranking posterior al Campeonato de España de Menores, por lo que el nivel será aun mayor.
En todas las categorías, se formarán dos grupos de cuatro parejas, en la modalidad "todos contra todos"; los dos mejores de cada grupo se cruzarán en semifinales (primeros de grupos contra segundos de grupos), en un cuadro por simple eliminación.
Los partidos se disputarán el viernes (cuando se jugarán dos choques por categoría), dos el sábado (último partido del grupo y semifinales), y la final el domingo.
Categoría: PADEL Miércoles 14 de Octubre del 2015
Quiroga dimite como presidenta del PP vasco

La presidenta del PP del País Vasco, Arantza Quiroga, ha comunicado hoy su decisión de abandonar el cargo
La presidenta del PP del País Vasco, Arantza Quiroga, ha comunicado hoy su decisión de dimitir de su cargo y abandonar la política tras su frustrado intento de promover un acuerdo sobre convivencia en Euskadi que implicara a todos los partidos, incluido EH Bildu.
Tras una semana de absoluto silencio, Quiroga ha comparecido hoy en la sede del PP de San Sebastián, donde ha explicado que dimite porque ha "fracasado" en su intento de "aunar voluntades" en su partido para pasar de la resistencia contra ETA a una posición de "influencia" en la política vasca, su gran objetivo desde que asumió, en mayo de 2013, las riendas de la formación.
La retirada de la moción que presentó el pasado 6 de octubre para crear una ponencia parlamentaria sobre convivencia, en la que se hablaba de "deslegitimación definitiva del terrorismo" y "rechazo de la violencia", ha sido sólo un "detonante" de su decisión de abandonar el cargo, que comunicó el pasado jueves a la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal.
Quiroga, que se ha presentado sonriente y serena, ha admitido hoy que la dirección nacional del PP y también dirigentes vascos le pidieron el pasado miércoles que retirase la moción, lo que hizo "por responsabilidad".
Este hecho le situó "enfrente de una realidad dura", la de la constatación del "fracaso" en su principal afán al frente del PP del País Vasco.
"He tratado durante estos dos años de entender que el PP tenía que hacer una transición desde la resistencia hasta la influencia", ha explicado Quiroga, quien ha admitido que ha "fracasado en tratar de aunar voluntades detrás de este objetivo".
Ante esta constatación, el jueves por la mañana comunicó a Cospedal su intención de dimitir, pero la secretaria general del PP le pidió que lo "meditara", no tomara decisiones "en caliente" y se diera unos días de reflexión, con el compromiso de hablar de nuevo ayer.
"A lo largo de estos días no he hecho más que reafirmarme en mi decisión de dimitir como presidenta del PP del País Vasco", ha confesado.
Su dimisión significa además el abandono de la participación activa en política, por lo que dejará también su escaño en el Parlamento Vasco y únicamente se mantendrá en el PP como militante.
Quiroga ha defendido el contenido de la moción que ha precipitado su renuncia, un texto que "volvería a presentar una y mil veces" porque está convencida de que "ese es el camino (...) Creo que el PP vasco, que ha sido la vanguardia de la lucha contra el terrorismo durante muchos años, y nos ha costado mucho, debe ser también la vanguardia en la búsqueda de la convivencia en libertad, en paz, desde la deslegitimación del terrorismo, desde la verdad y desde la justicia con las víctimas del terrorismo".
A su juicio, el texto de la moción "no era ninguna novedad para el PP", sino que recogía "pasos que ya se habían dado hace tiempo" cuando participó en la ponencia parlamentaria de paz de la legislatura anterior.
Ha indicado que está segura de que "aunque ahora no ha sido posible" dentro de un tiempo "se volverá a hacer" y espera que quienes dirijan en ese momento el PP vasco "tengan una mirada valiente para afrontarlo".
Aunque se ha mostrado en todo momento convencida de lo que hizo, ha explicado que descartó la posibilidad de mantener la moción porque pertenece a "una organización, que es el PP", y no aspira a "ser un verso suelto".
Quiroga, que aún no ha hablado con el presidente, Mariano Rajoy, ha negado que su partido le haya desautorizado en este asunto, sino que sintió que "se había desautorizado a sí misma" al retirar una iniciativa en la que creía, aunque ha admitido que "evidentemente" no contaba con el respaldo de todo el PP del País Vasco.
"Yo me aparto, yo me voy, pero este partido continúa, seguirá adelante porque hay proyecto y hay muchas personas dispuestas a liderarlo y sacarlo adelante", ha afirmado.
Ha pedido disculpas a sus compañeros y a los medios de comunicación por el mutismo de esta última semana, así como a todos los que se hayan podido sentir ofendidos o no hayan entendido sus intenciones políticas, en especial a algunas víctimas de ETA, a las que nunca quiso "herir".
Ha agradecido el "apoyo" recibido por la dirección de su partido, que intentó convencerla para que continuara, y ha dicho que no se arrepiente de haberse enrolado en el PP hace 20 años, "en esos momentos muy duros", tras lo que ha dado la bienvenida a "una vida diferente" alejada de la política activa.
"Nos vemos por las calles de San Sebastián y Hondarribia", se ha despedido, sin dejar de sonreir.
Categoría: ACTUALIDAD Miércoles 14 de Octubre del 2015
DS4 Crossback: Un todocamino con mucho estilo
El DS 4 Crossback es un todocamino de estilo distinguido y acabados de alta calidad. Llega en noviembre con una gama de motores de hasta 180 caballos.

El renovado DS 4, que se presentó en el pasado Salón de Fráncfort, apuesta por una variante todocamino, denominada Crossback, que combina la elegancia con un cierto toque aventurero en su diseño. El nuevo Crossback llegará al mercado el próximo mes de noviembre con una gama de motores que mezclan eficiencia y prestaciones. Es el segundo modelo de la marca francesa en renovarse tras el DS 5.
Serán dos variantes de gasolina, de 130 y 165 caballos y tres diésel, con 120 (en variantes de cambio manual o automático con convertidor de par) y 180 caballos. Todos ellos, para conseguir un consumo lo más ajustado posible, equipan el sistema que apaga el motor en los semáforos o paradas prolongadas 'start & stop'.
La calidad y exclusividad de su acabado interior es otra de las notas dominantes en el Crossback, que además se podrá personalizar con un equipamiento exhaustivo tanto de elementos tecnológicos como de confort. Y también, con las últimas tecnologías de comunicación. Por ejemplo, el DS4 Crossback será el primer modelo del Grupo PSA (Peugeot, Citroën y DS) en incorporar el protocolo Apple Car Play, que comunica el coche con los dispositivos Iphone.
Más información sobre el DS 4 Crossback.
Categoría: MOTOR Miércoles 14 de Octubre del 2015
