Artur Mas, al banquillo por desobediencia y prevaricación en el 9-N

Artur Mas, expresidente de la Generalitat y presidente de CDC,
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha acordado enviar a juicio al expresidente catalán Artur Mas y a las exconselleras Irene Rigau y Joana Ortega por desobediencia grave y prevaricación y ha descartado imputarles un delito de malversación, el único que acarrea penas de cárcel.
El magistrado del TSJC José Francisco Valls ha dictado hoy el auto de apertura de juicio oral del 9N contra Mas, Ortega y Rigau y ha denegado la petición de las acusaciones populares de juzgarlos por un malversación de caudales públicos, delito por el que estas solicitaban una condena de seis años de prisión.
La acusación popular, que incluye entre otros al Sindicato Profesional de la Policía, Unión Federal de Policía y Manos Limpias, dispone ahora de cinco días de plazo para recurrir ante la sala del TSJC la decisión del magistrado instructor de excluir la malversación de los hechos a enjuiciar por el 9N, aunque la apertura del juicio oral ya es firme.
El magistrado insiste en su auto en que los hechos a juzgar son las decisiones del Govern encaminadas a mantener la celebración del 9N a partir del 4 de noviembre de 2014, cuando el Tribunal Constitucional (TC) acordó suspender la consulta soberanista.
En ese sentido, el juez razona que los servicios que la Generalitat encargó a contratistas privados para celebrar el 9N, que ascendían a 4,7 millones de euros, "se encargaron con anterioridad a la suspensión" de la consulta por el TC, aunque la mayoría de las facturas se abonaron posteriormente.
Para el magistrado, el hecho de que los imputados no suspendieran el pago de esos servicios tras la suspensión del TC "no conforma el tipo penal" previsto en la malversación impropia de caudales públicos, dado que "habían sido concertados los contratos y eran exigibles con concierto vigente", por lo que acuerda archivar dicho delito.
El juez recalca que para que concurra el delito de malversación "es necesario una sustracción o consentir que otro sustraiga", o bien una apropiación con ánimo de lucro o destinado a un fin autorizado, lo que, según el auto, "no sucede en el presente caso", puesto que cuando se aprobaron las partidas no constaba la suspensión del TC.
La postura del magistrado coincide con la de la Fiscalía, que solicita diez años de inhabilitación para Mas por los delitos de desobediencia y prevaricación, mientras que la acusación popular pide también para él una pena de seis años de cárcel por malversación de fondos públicos.
En el auto en que acota los hechos a juzgar por el 9N, el magistrado sostiene que Mas "articuló una estrategia de desafío completo y efectivo a la suspensión acordada por el TC, "amparado simplemente en su voluntad, que convirtió irrazonablemente en aparente fuente de normatividad (...)".
Para el magistrado, "lejos de ser interrumpida, la utilización de instrumentos y procedimientos públicos continuó, si bien se mantuvo convenientemente en segundo plano, de forma que de cara al exterior la apariencia fuera de un proceso exclusivamente gestionado por ciudadanos voluntarios".
El juez sostiene que, para un "observador externo" resultaba difícil constatar la "intensa utilización de medios públicos" durante la preparación y desarrollo de la votación, a lo que en su opinión "contribuyó decisivamente que los principales trabajos organizativos, logísticos y de apoyo fueran principalmente encomendados a contratistas privados".
"Y ello en un clima de opacidad escasamente compatible con el ejercicio responsable de las potestades públicas", remacha el juez, que cree que ello "revela bien a las claras" que los acusados eran conscientes de que el 9N podía ser impugnado por el Gobierno "y actuaron dispuestos en todo momento a eludir el control jurisdiccional".
El magistrado envía a juicio Mas, tras constatar que como presidente de la Generalitat "declaró públicamente y en diversas ocasiones ser el máximo responsable de la iniciativa política y de haber impulsado el proceso participativo del 9N" y admitió haber recibido una comunicación del TC que le ordenaba suspender la votación soberanista.
"En definitiva, en forma intencionada y sin otro amparo que su mera voluntad, desatendió el mandato del Tribunal e incumplió la obligación, que como convocante le atañía, de dejar sin efecto el acto de convocatoria y, consecuentemente, cursar las órdenes correspondientes para detener los procedimientos en curso ante diversos departamentos y entes públicos de la administración por él encabezada", concluye el magistrado.
Fuente: http://ow.ly/Zrfl3059CHJ
Categoría: ACTUALIDAD Jueves 13 de Octubre del 2016
Juicio #Gürtel | #Correa confiesa que cobraba mordidas y que era Bárcenas el que repartía

Francisco Correa, en la Audiencia Nacional. J. C. H. EFE / ATLAS
Francisco Correa ha reconocido este jueves que cobraba mordidas a cambio de adjudicaciones de contratos públicos y ha asegurado que entregaba una parte del dinero a Luis Bárcenas para el Partido Popular. El presunto líder de la trama Gürtel declara en el macrojuicio que sienta en el banquillo a 37 acusados de la red corrupta. La quinta jornada ha empezado con la reproducción de la declaración de Leopoldo Gómez, un acusado que falleció. La declaración de Correa, una de las más esperadas del juicio, se produce después de que el pasado martes tres acusados arrepentidos de la trama lo implicaran y dijeran que pagó dinero a cambio de adjudicaciones públicas a políticos como el exalcalde de Pozuelo Jesús Sepúlveda. Correa ha admitido que dio múltiples regalos, en particular a Sepúlveda, que era marido de la exministra Ana Mato. Le regaló dos coches, pagó viajes a él y su familia y pagó fiestas privadas (cumpleaños y primera comunión) de la familia de Mato.
Fuente: http://ow.ly/LHM93059ANA
Categoría: ACTUALIDAD Jueves 13 de Octubre del 2016
“No seremos alternativa de Gobierno solo con la hegemonía de la izquierda”

El presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, este sábado en la sede del partido en Oviedo. Foto: Uly Martín | Vídeo: Paula Casado
El presidente de la comisión gestora del PSOE, Javier Fernández (Mieres, 1948), rechaza que si gana la abstención ante Mariano Rajoy haya triunfado la derecha del partido. En su despacho de secretario general del PSOE de Asturias luce preeminente un óleo con un retrato del fundador del partido, Pablo Iglesias, pintado en los años veinte.
Pregunta. ¿Abstenerse para permitir que Mariano Rajoy gobierne es de derechas y votar en contra de izquierdas?
Respuesta. Espero que no. Sería una etiqueta falsa. Hacer un revestimiento ideológico de algo que es complejo pero táctico no es adecuado. Lo ideológico es otra cosa. La ideología es hablar de impuestos, del mercado laboral, del carácter universal de la sanidad, de la función de la educación, de la igualdad y el igualitarismo... Es táctico debatir si interesa a España y al PSOE en estas condiciones ir a nuevas elecciones.
P. ¿Y qué ha pasado en el PSOE para que tenga que decidir algo así en 20 días y haber dejado pasar cuatro meses tras las elecciones?
R. Nos habíamos mineralizado en el silencio respecto a lo que interesa a España y al PSOE. El debate no puede estar prohibido. Conviene hablar. Es indispensable hablar. El no a un Gobierno del PP está en la médula de los militantes del partido, por tanta corrupción y por los recortes. La contundencia con la que los dirigentes socialistas hemos rechazado una posible abstención ha ahondado en ello. Pero se ha revelado imposible otra opción de Gobierno, por lo que ahora se requiere un aterrizaje forzoso en el principio de realidad, que no sintoniza con el sentimiento de los militantes más fervorosos.
P. ¿Y cómo convence al votante del PSOE que lleva semanas escuchando que “no es no” a un Gobierno de Rajoy?
R. Le diría que una vez que no hay alternativa de izquierdas, no podemos cerrar en falso el debate sobre la abstención o incluso no tenerlo. Abstenernos no es apoyar. Eso es un concepto muy primario de la política. La política no es poesía, es prosa. No es sentimiento, es razón.
P. ¿Y quién debe tomar la decisión final? ¿El comité federal o los militantes?
“El ‘no’ a un Ejecutivo del PP está en la médula de los militantes”
R. El comité federal, pero tendremos muy en cuenta a los militantes. Tenemos la obligación de que haya un debate entre los militantes, pero debe ser el comité federal. Este órgano de dirección decidió hace casi 10 meses que, ni por activa ni por pasiva, el PSOE haría posible un Gobierno del PP. Si ahora, libremente, se toma otra decisión, por cultura política, es el mismo comité federal el que debe hacerlo. Ya sé que tiene mala prensa la mediación y la representación, pero son los delegados del comité federal los que deben tomar la decisión, en su labor de representación, y luego responder ante los militantes. La tendencia a la democracia directa no está en la cultura del PSOE, que no es una organización partidaria de los plebiscitos y tiene una cultura representativa.
P. Ya le ha advertido a Rajoy de que no garantizará la estabilidad de su posible Gobierno. ¿Son conscientes de que les va a pedir apoyo ley a ley?
"Espero un congreso del PSC más ideológico que identitario"
Pregunta. El Partido Socialista de Cataluña (PSC) celebra su congreso el próximo fin de semana, en el que defenderá un Estado plurinacional que lo aleja de la propuesta federal del PSOE, que se plasmó en la Declaración de Granada de 2013.
Respuesta. Y no nos engañemos. Fuimos a Granada por el PSC. Me gustaría que de ese congreso saliera reforzado el eje ideológico en relación al eje identitario. Nadie como yo desea que lo que salga no supere las cuestiones pactadas en Granada, porque eso significaría una revisión, implícita o explícita, de la relación del PSOE con el PSC.
P. Podemos les ha superado en comunidades históricas como Cataluña, Galicia y el País Vasco. ¿No estarán entendiendo mejor la realidad actual de España?
R. Podemos se adapta al medio. En unos sitios se diluye. En otros forma una franquicia. Pero nosotros, el PSOE, somos los únicos que tenemos un proyecto de Estado para España. Estamos dispuestos a discutir con otros, pero deben poner sobre la mesa sus propuestas.
P. ¿Es el desafío catalán el principal problema de España?
R. La nación es un sentimiento. El Estado, un instrumento por el que se reconocen derechos y obligaciones. Al menos aspiro a que un nacionalista catalán, aunque no se sienta nunca integrante de la nación española, sí se sienta ciudadano del Estado español. Yo intento separar la identidad de la ciudadanía.
R. Que quede claro que El PSOE no se plantea en ningún caso una alianza con el PP, pero claro que hay asuntos de Estado en los que siempre estaremos con el Gobierno. La oposición no hay que plantearla siempre desde el antagonismo, sino desde la utilidad a los ciudadanos. Abstenerse, repito, no es apoyar, pero hay que olvidarse de la idea frentista que tenemos de la política, que la reduce a un mero antagonismo.
P. Si hay elecciones, todos los partidos les culparán a ustedes de la repetición. ¿Es esta una de las causas de que quieran evitar ir de nuevo a las urnas?
R. Es absolutamente injusto que se nos traslade toda la responsabilidad, pero en política no basta tener razón, hace falta que te la den. Tengo la absoluta seguridad de que si hubiera nuevas elecciones seríamos señalados como los responsables. El PSOE sería el chivo expiatorio.
P. Se cita su nombre o el de Ángel Gabilondo como posibles candidatos si finalmente se repitieran los comicios.
R. Yo en términos de Gobierno solo pienso en el Gobierno de Asturias. Respecto a Gabilondo, a quien admiro mucho, pregúntenle ustedes si está en ese tipo de expectativas.
P. ¿El problema del PSOE es de liderazgo o de proyecto?
R. Las victorias cohesionan y fortalecen en la misma medida en que las derrotas socavan. Si en 2008 no hubiéramos sufrido la crisis económica más profunda desde el 29, el PSOE no estaría en esta situación. Fue culpa de la crisis y de nuestros errores. Hemos visto cómo se alejaban del partido los trabajadores, las clases medias urbanas y los jóvenes, que son en sí casi una clase social. No hemos transmitido fiabilidad como partido de cuadros capaz de una eficaz gestión de la economía. Teníamos credibilidad social pero no credibilidad económica. En los Gobiernos, así como en el partido, debemos tener a los mejores. Y no siempre ha sido así.
P. ¿Ha renunciado el PSOE a ser ya un partido de mayoría absoluta?
R. El PSOE no debe renunciar a ser un partido de mayorías, aunque no sé si absolutas. Nos definimos como socialistas, obreros y federales. Pero más allá de ser de los socialistas, de los obreros y de los que se definen como federales, tenemos que ir a captar a los profesionales libres, a los pequeños empresarios, a los funcionarios, a las clases medias que quieren cambiar, pero no quieren romper los equilibrios básicos de la sociedad. Por eso nunca votarían a Podemos.
“Este partido no tiene una cultura plebiscitaria sino representativa”
P. Pero parece que sus votos se están yendo por la izquierda.
R. Objetivamente hemos perdido votos hacia Podemos y hacia la abstención. Pero antes ya perdimos muchos. En ningún caso el PSOE debe moverse del centro izquierda para aspirar a ser solo la fuerza hegemónica de la izquierda. Con eso dejaríamos de ser la alternativa de Gobierno. Ser solo el primer referente de la izquierda y la referencia ética en el Parlamento nos llevaría a dejar de ser el partido que quiere gobernar España. Aun así, debemos defender y defendemos el flanco izquierdo.
P. Ha dicho usted estos días que el PSOE se estaba podemizando. ¿A qué se refiere? ¿A su táctica, a su mensaje?
R. No, a la cultura. Hay una parte de la cultura de Podemos que es básicamente disyuntiva. Arriba, abajo; pueblo, casta; buenos, malos; élite, ciudadanía... Y eso conduce siempre al plebiscito. Es maniqueo, y se resuelve siempre de manera plebiscitaria y no con deliberación. Podemos tiene propuestas, muchas de ellas bienintencionadas, por ejemplo en materia social. Pero las políticas, además de bienintencionadas, deben ser útiles. Y la mayoría de las que hace Podemos no son útiles. Porque hace abstracción del principio de realidad. Y el PSOE se está impregnando de alguna manera de esta cultura, al igual que la apelación a la democracia directa, que termina con la representación. La cultura populista es la cultura de la simplificación, y esa no puede ser nunca la cultura del PSOE.
P. ¿Y su partido ha caído en la simplificación?
R. La realidad es compleja y alguien tiene que hacerse cargo de ella. La derecha siempre ha sido simplificadora y, en este caso, la izquierda populista también lo es. El único partido con vocación realmente reformista es el PSOE.
“El PSOE sería señalado como chivo expiatorio si hay elecciones”
P. Y con todos estos debates pendientes, ¿no ha dado estos días el partido la impresión de que lo que ocurría era una simple guerra de poder?
R. Yo no voy a negar los desacuerdos, que son públicos, entre la dirección y dirigentes relevantes de la organización incluido yo mismo. Pero ahora hablamos de otra cosa, que es la posición que debe adoptar el partido para evitar nuevas elecciones. No voy a entrar en lo que han sido estos dos años, ni tampoco en lo que ocurrió el pasado sábado en el comité federal. Quiero olvidarlo cuantos antes. Como presidente de la gestora, me corresponde templar y no agitar.
P. Si finalmente se decide la abstención, ¿cree usted que los diputados socialistas partidarios del no a Mariano Rajoy mantendrán la disciplina de voto?
R. Estoy convencido de que, si tiene que haber una votación sobre la abstención, el grupo parlamentario responderá con lo que ha sido siempre la tradición del partido.
P. ¿Qué pasó con la decisión, luego rectificada, de relegar a Pedro Sánchez a la quinta fila del hemiciclo? ¿Quién tomó la decisión?
R. En ningún caso se pensó en represalias a nadie, pero con independencia de quién tome las decisiones, la responsabilidad como presidente de la gestora es siempre mía.
Fuente: http://ow.ly/yf5B304ZSA0
Categoría: ACTUALIDAD Domingo 9 de Octubre del 2016
El #PSOE negociará con Rajoy, pero después de la investidura

El PSOE crítico que tumbó a Pedro Sánchez y se esfuerza, con Javier Fernández al frente de la gestora, por restañar heridas y construir una posición común para evitar las terceras elecciones, recibió ayer con alivio la entrada en escena de Mariano Rajoy sentenciando que su intención no pasa por poner condiciones a la investidura a un partido que se declara «exhausto» y «al límite» tras la batalla para salir del bloqueo que suponía el «no es no».
Los socialistas se disponen a abrir una nueva etapa que saben difícil y traumática y reclaman que no se les ponga en el camino obstáculos añadidos. Las fuentes consultadas, muy próximas a la gestora, lamentan que se les haya intentado «agraviar» y «humillar» y piden que se deje trabajar a Rajoy y Fernández en un clima de «racionalidad».
Si el Comité Federal decide abstenerse, los socialistas aceptarán pactos políticos con el nuevo Gobierno
Recuerdan que en el debate de investidura, el candidato del PP afirmó que su única petición fue que se levantara el bloqueo -«sólo pido que me dejen gobernar»-, y añaden que ahora no es aceptable que se planteen exigencias cuando no hay todavía propuestas sobre la mesa.
«Primero hay que destaponar, ir a la investidura, formar Gobierno y después habrá que negociar todo». Esta es la filosofía que defienden quienes hicieron bandera del principio de que «abstenerse no es pactar» y añadieron que «con 85 diputados no se puede gobernar».
El PSOE está por tanto abierto al diálogo, a la negociación, e incluso al pacto con consenso. Argumentan que el resultado de las urnas así lo exige. «Nadie está en disposición de poner condiciones», sentencian.
En Moncloa coinciden en el fondo de este argumento. Rajoy, explican en su entorno, dio orden estricta al partido de no interferir en el debate del PSOE. Pidió contención y que se mantuviera por encima de todo el mensaje de que hay que evitar por encima de todo las terceras elecciones. Y también ellos insisten: «Esto lo cerrarán Javier Fernández y Mariano Rajoy». Recuerdan de paso que el presidente en funciones se ha mantenido fiel a este planteamiento: «Ha sido exquisito ante sus problemas y siempre se ha negado a hablar con nadie que no fuera el líder. Cuando lo era Sánchez, ése era su único interlocutor y ahora que es Fernández, será a él y sólo a él a quien se dirija».
En Moncloa coinciden con Ferraz en que las urnas imponen la cultura de pacto y habrá que negociarlo todo
También en el escenario de La Moncloa afirman que es «evidente que habrá que negociar todos los días». «Las urnas imponen la cultura de pacto», afirman. Y añaden que Rajoy optó por zanjar el debate sobre las condiciones de gobernabilidad al comprobar que «entre unos y otros se estaba envenenando».
El líder del PP siempre ha mantenido la necesidad de que el Gobierno cuente con un margen de actuación, de lo contrario la incertidumbre y la parálisis seguirían marcando la vida del país. El primer objetivo, una vez se consiga la investidura, será sacar adelante unos Presupuestos que cumplan los compromisos con Bruselas. Para lograrlo, Rajoy da por hecho que habrá que negociar hasta la extenuación, con unos y con otros. También, por supuesto, con el PSOE, cuya abstención bastaría. El camino más fácil pasaría por lograr que los socialistas no presentaran una enmienda a la totalidad de las cuentas, aunque sí una avalancha de enmiendas parciales, muchas de las cuales -a diferencia de cuando impera una mayoría absoluta- tendrían que ser acordadas.
«Para los Presupuestos», afirmó ayer, «si hubiera una abstención sería suficiente porque lo que se necesita es más votos a favor que en contra. Yo creo que ahora lo urgente es formar Gobierno y luego ya hablaremos de los Presupuestos y de todo lo demás (...) Lo razonable y lo sensato es que haya un Gobierno y aquí no se trata de ponerle exigencias ni a unos ni a otros. Se trata de construir y que España entre en una etapa de normalidad».
En paralelo, desde el PSOE se insistía en un mensaje similar: «Tendremos que hablar de Presupuestos y de todo. Toca negociar y negociar. Y eso, además, será lo mejor para España». El propio Javier Fernández apuntaba en esta dirección en una entrevista en La Sexta: «El PSOE podrá consentir o no la investidura, pero en ningún caso le va a proporcionar estabilidad al PP. Tendrán que ganársela (...) Tendrán que buscar esa gobernabilidad y estabilidad día a día y con los grupos».
«Lo primero», recalcan voces cercanas al presidente de la gestora, «hay que quitar el tapón y permitir que se gobierne. Luego, no pactaremos con el PP, sino que negociaremos con el Gobierno como se hace en todos los regímenes parlamentarios». Y puntualizan que igual que no era sensato anticipar un no rotundo a los Presupuestos sin que estos se hubieran puesto sobre la mesa, tampoco lo es garantizar su aprobación cuando aún no se conocen.
En la nueva filosofía que pretende enhebrar el PSOE resulta esencial construir un relato que «marque las diferencias con Podemos». «Tenemos que dejar que se queden solos en el no, no y no», explican.
Fuente: http://ow.ly/skp6304XO5l
Categoría: ACTUALIDAD Viernes 7 de Octubre del 2016
«#Rajoy y #Fernández hablaron y eso es un cambio positivo»

El Gobierno en funciones valora el cambio que se ha producido en la relación entre Mariano Rajoy y el PSOE, desde que este partido ha cambiado su interlocutor y ha puesto al frente de la gestora a Javier Fernández. La vicepresidenta en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, ha confirmado que ambos mantuvieron ayer una conversación. El tono fue bueno y se enmarca dentro de la normalidad institucional. «Han hablado, y eso ya es un cambio positivo», ha señalado.
En Moncloa reconocen que antes, con Pedro Sánchez, la relación era prácticamente inexistente, y cuando se producía un contacto, apenas servía para hablar de nada, más allá de volver a oír el «no es no». Aquí no olvidan esa rueda de prensa de Sánchez tras su última reunión con Rajoy, cuando dijo aquello de que había sido «totalmente prescindible».
Esa situación incómoda y surrealista desde el punto de vista político ya no existe. Rajoy ha encontrado en Fernández un interlocutor que al menos dialoga, escucha y atiende, y además coincide con él en que es prioritario formar un Gobierno cuanto antes para salir del bloqueo político.
«Que Rajoy y Fernández hablen se enmarca en la normalidad institucional. Este entorno de contactos forma parte del normal desarrollo institucional», ha querido subrayar Sáenz de Santamaría, quien no ha entrado en los detalles de la conversación que ambos mantuvieron este miércoles, y que fue filtrada por el dirigente socialista a un medio.
Respecto a si se ha producido un acercamiento o no, la vicepresidenta ha apelado a la prudencia. «Nos importa el buen fin, tenemos que respetar los plazos de las convocatorias del PSOE y trabajar».
También ha dejado claro que el candidato del PP es Mariano Rajoy, y es él «quien pilota de primera mano esos contactos».
Ante una próxima conversación o reunión, en Moncloa no quieren entrar en detalles. Sí advierten de que el Gobierno en funciones y la candidatura del PP no moverá ficha hasta que el PSOE no resuelva sus convocatorias y tome una decisión firme sobre la investidura.
Fuente: http://ow.ly/EA8Z304XLzT
Categoría: ACTUALIDAD Viernes 7 de Octubre del 2016
